Defensa lanza quince programas de armamento por 16.000 millones de euros

05 juillet 2026 - 09:14

El Ministerio de Defensa pondrá en marcha quince nuevos Programas Especiales de Modernización este año para mantener el gasto militar en el 2% del Producto Interior Bruto comprometido con la OTAN. El paquete incluye cuatro programas de misiles, tres navales, dos de helicópteros, dos aeronáuticos y cuatro adicionales en sistemas contradrones, espacio, posicionamiento y mando y control. La inversión estimada por el sector se sitúa en una horquilla de entre 11.000 y 16.000 millones de euros. Fuentes académicas y exmilitares denuncian opacidad en la gestión del proceso.

La Dirección General de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa (Digeid) ha comunicado al sector que el Ministerio de Defensa lanzará quince nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) a lo largo de este año, según fuentes presentes en las reuniones mantenidas entre el organismo y la industria. La medida responde a la necesidad de mantener el gasto militar en el 2% del Producto Interior Bruto (PIB), el umbral que España se comprometió a alcanzar con sus socios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). La Digeid no ha ofrecido cifras concretas de inversión en esas reuniones, pero fuentes del sector estiman que el Gobierno firmará contratos en una horquilla de entre 11.000 y 16.000 millones de euros. El año pasado, los 35 PEM aprobados sumaron en conjunto alrededor de 35.000 millones, para los cuales el Ministerio de Industria habilitó una financiación superior a 14.000 millones.

La distribución de los quince programas refleja las prioridades estratégicas que el Ministerio de Defensa ha identificado en el contexto de la guerra de Irán y del rearme generalizado en el seno de la Alianza Atlántica. Cuatro PEM se destinarán a sistemas de misiles, tres a capacidades navales, dos a helicópteros y dos al ámbito aeronáutico. Los cuatro restantes cubrirán sistemas contradrones, espacio, sistemas de posicionamiento y sincronización, y mando y control. La concentración en los sistemas de misiles —el área con mayor peso dentro del paquete— responde a lo que el propio Ministerio de Defensa ha identificado como una vulnerabilidad estratégica en la capacidad ofensiva y defensiva de las Fuerzas Armadas españolas.

Misiles, drones y espacio, las prioridades

El área de misiles concentra el mayor esfuerzo del paquete. El Ministerio de Industria abrió a consulta pública en mayo los reales decretos para la aprobación de las ayudas que financiarán estos programas estratégicos, entre los que figuran proyectos para el desarrollo y la evolución de sistemas tipo Taurus, lanzados desde aviones de combate, y NSM, misiles antibuque. En el último Consejo de Ministros, el Gobierno autorizó la tramitación urgente del real decreto «destinado a regular la concesión directa de préstamos a varias empresas para el desarrollo tecnológico e industrial de programas de modernización de sistemas de misiles en el ámbito aeronaval». En el plano empresarial, dos movimientos recientes apuntan a quiénes podrían encabezar estos programas: en marzo, Indra firmó con la alemana Diehl una alianza para desarrollar un sistema de misiles de medio alcance para el Ejército de Tierra; este mismo mes, Diehl cerró otro acuerdo con Sistemas de Misiles de España para impulsar un interceptor contra misiles hipersónicos en el marco del programa europeo Hydef2.

En el ámbito espacial, el Gobierno prepara un PEM para el desarrollo y lanzamiento del satélite de comunicaciones Spainsat NG 3, que deberá sustituir al Spainsat NG 2 fabricado por Hisdesat, que sufrió un accidente durante la fase de subida a órbita a principios de año. El programa de sistemas contradrones responde a la creciente amenaza que estos dispositivos han representado en los conflictos recientes, incluido el escenario de Oriente Próximo, donde su uso masivo ha modificado las doctrinas militares de los principales ejércitos. Los sistemas de posicionamiento y sincronización, y de mando y control, completan un paquete orientado a modernizar la capacidad de coordinación operativa de las Fuerzas Armadas en escenarios de conflicto de alta intensidad.

Naval y aeronáutica, la renovación de la flota

En el ámbito naval, uno de los tres PEM se destinará a apoyar el desarrollo de la parte española de la corbeta de patrulla europea, un proyecto cuyo coste se estima entre 6.000 y 7.000 millones de euros y que debería estar operativo en 2030. Los otros dos programas navales cubrirán la modernización y el desarrollo evolutivo de unidades de la Flota y de los cazaminas de la Clase Segura, seis buques fabricados por la antigua Empresa Nacional Bazán —hoy Navantia— en Cartagena y entregados a la Armada entre finales de la década de 1990 y la primera mitad de los 2000. El primero de ellos lleva casi treinta años en servicio, lo que convierte su modernización en una prioridad operativa de primer orden.

En aeronáutica, el programa más relevante es el PEM destinado a la modernización y desarrollo evolutivo del Eurofighter, el caza de cuarta generación cuyo ensamblaje final se realiza en las instalaciones de Airbus en Getafe, Madrid. Los primeros ocho de los veinte Eurofighter que el Ejército del Aire traslada a la base canaria de Gando han llegado ya a su destino, donde relevarán a los viejos F-18 de producción estadounidense. Gando se convierte así en la tercera base junto a Morón de la Frontera y Albacete en contar con este tipo de cazas. Airbus deberá entregar a España 45 nuevas unidades del Eurofighter este año en el marco de los programas Halcón I y II.

Opacidad y grandes beneficiados

Pese a la envergadura económica del paquete, la información disponible sobre los programas es escasa. Varias fuentes académicas y exmiembros de las Fuerzas Armadas consultados por El País se han quejado de la falta de transparencia con la que el Ministerio de Defensa está gestionando el proceso. «Se está manejando todo de una forma muy opaca», denuncia una de esas fuentes, que señala que la Digeid no ha ofrecido cifras de inversión ni detalles sobre los criterios de adjudicación en sus reuniones con el sector. La ausencia de información pública contrasta con la magnitud del esfuerzo fiscal comprometido y con el debate político sobre el nivel de gasto militar que España debe asumir en el marco de sus compromisos con la Alianza Atlántica.

Los grandes beneficiados del ciclo de programas del año pasado fueron Navantia, Indra y Airbus, las tres referencias nacionales que el Gobierno ha elegido para liderar la mayoría de los PEM. Todo apunta a que ese patrón se repetirá en los programas de este año, aunque la incorporación de socios europeos como Diehl en el ámbito de los misiles introduce una dimensión de cooperación industrial transnacional que no estaba presente en los ciclos anteriores. La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, aseguró a finales de mayo que los programas de 2025 «se encuentran plenamente activados con cobertura jurídica, financiera e industrial». De los 14.000 millones habilitados para esos programas, 2.319 millones deberán liberarse este año.

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