Ha transcurrido casi medio siglo de la dictadura de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo en Guinea Ecuatorial. De ello da cuenta el libro Breve historia de Guinea Ecuatorial. El país con el dictador más longevo del mundo del historiador argentino Omer Freixa, publicado recientemente por CADAL y Human Rights Foundation. Entre las dictaduras de Francisco Macías Nguema y Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, Guinea Ecuatorial no ha conocido la vida democrática.
En días pasados se llevó a cabo en Buenos Aires la presentación del libro publicado por CADAL y Human Rights Foundation, escrito por el historiador africanista Omer Freixa quien dedica su investigación al país con el dictador más longevo del mundo. Freixa estuvo acompañado del activista guineoecuatoriano Tutu Alicante y de la abogada venezolana Maru Navarro. El evento tuvo lugar en el marco de la conferencia por el Día en recuerdo de las víctimas del totalitarismo, jornada que organizan anualmente CADAL y la Fundación Konrad Adenauer en la ciudad porteña.
Omer Freixa es historiador, especialista en estudios afroamericanos y consejero consultivo de CADAL. Durante la presentación, el historiador dio cuenta de sus motivaciones para investigar la historia de Guinea Ecuatorial, territorio africano que terminó siendo una colonia española durante dos siglos. En ese sentido, Freixa comentó los vínculos históricos entre las que ahora se conocen como repúblicas de Argentina y Guinea Ecuatorial, antes entidades bajo el dominio de la corona española.
Freixa tuvo múltiples inquietudes acerca del país con la dictadura más prolongada del mundo, considerando que su dictador está en el poder desde 1979. “No han conocido la democracia, salvo un periodo brevísimo. Esto también habla de la marginalidad de la política española”, puntualizó Freixa durante la presentación.
Y es que Guinea Ecuatorial es la dictadura más larga del mundo hoy. De ahí que para un investigador y para un historiador sea pertinente descubrir e indagar en las estratagemas que ha usado el dictador para mantenerse en el poder. “Esta es una cleptocracia donde el 75% de la población vive con dos dólares diarios”, precisó el autor. Entre las dictaduras africanas esta viene a ser la cleptocracia más notoria, agregó Freixa.
Durante la investigación uno de los mayores problemas que tuvo fue el hecho de que no existe una base de datos oficial fidedigna. Es decir, supone un ingente desafío investigar la historia de un país cuando la ausencia de información oficial creíble es total, puntualizó. Freixa ha debido acudir, para la reconstrucción histórica, así como para la obtención de los datos y de las cifras, a la diáspora.
Una presencia destacada fue la del activista guineoecuatoriano Tutu Alicante quien celebró el hecho de que los guineoecuatorianos comparten la lengua española con los iberoamericanos y ello permite la comunicación y el diálogo, pero, abundando un poco más, refirió la brutalidad de la etapa de la colonial con España y el despojo cultural que sufrieron los guineoecuatorianos de su propia historia. Para muchos, la era independiente constituyó una breve esperanza que pronto se diluyó con las dictaduras de Francisco Macías Nguema y Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.
Alicante celebró también la publicación del libro y ha dicho que se trata del primer libro de historia dedicado a Guinea Ecuatorial escrito por un latinoamericano. Alicante subrayó que pese a la relación de larga data de Guinea Ecuatorial con Cuba y con Venezuela ha sido un historiador argentino quien se dio a la tarea de indagar, investigar y escribir la historia de su país para darla a conocer a los latinoamericanos. Del texto destacó que logra reflejar con gran precisión la historia y, también, las inquietudes sobre el devenir del país. El activista agradeció la solidaridad internacional, la de Cadal y, desde luego, la de Omer Freixa.
El libro fue prologado por Trifonia Melibea Obono Ntutumu, politóloga y escritora, con varios libros publicados sobre la situación de la mujer y las minorías sexuales en Guinea Ecuatorial, quien ha sufrido cárcel y persecución en su país y hoy está exiliada en Alemania. La portada fue realizada por el caricaturista Ramón Esono Ebalé, perseguido por sus caricaturas, actualmente exiliado en España.
El epílogo fue hecho por Alfredo Okenve, científico perseguido por la dictadura y quien debió enfrentar terribles situaciones que pusieron en riesgo su vida e integridad, por cuenta del régimen, salvado, en gran medida, por los embajadores de Francia, Alemania y Estados Unidos, actualmente está exiliado en España.
Alicante ha hablado al auditorio de todos ellos para ilustrar cómo transcurre la vida bajo un régimen despótico que cada día genera víctimas y donde todos sus conciudadanos han sufrido persecución o cuentan entre las víctimas de la dictadura a sus familias. Él mismo narró que en ese país, su país, tan rico en petróleo, y que tenía la renta per cápita más alta de África y una de las más altas del mundo, su hermana murió en 1997 en un hospital porque el centro médico no tenía ni médicos ni luz eléctrica. Años después, en 2014, murió su padre allí mismo, en el mismo hospital, ahora porque no había oxígeno. Alicante no pudo asistir al sepelio de su padre porque ha sido declarado “enemigo del Estado”. Hace unas semanas murió su madre y tampoco ha podido darle un último adiós.
