México y la presidenta Sheinbaum

26 juin 2025 - 13:55

Claudia Sheinbaum es la primera mujer en presidir uno de los países más grandes de las Américas, la segunda economía de América Latina y el país con mayor cantidad de hispanohablantes del mundo.

Es también la heredera de un régimen “catastrófico” que navega entre el pragmatismo y la izquierda populista y que genera inquietud y cuestionamientos acerca de si naufragará o llegará a feliz puerto.

Uno de los aspectos positivos y sobresalientes en los primeros meses de gestión de la presidenta Sheinbaum tiene que ver con el manejo de la crítica cuestión de seguridad pública.

La mandataria ha asumido un nuevo enfoque para la seguridad pública y la lucha contra el crimen organizado. “Aunque el gobierno federal lo está haciendo bien y su estrategia es muy distinta respecto de la política de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), lo cierto es que la situación está fuera de control porque así lo propició el expresidente”, explica el periodista y escritor Julio Patán desde la capital mexicana.

Otro problema que está enfrentando lo mejor que puede el gobierno de Claudia Sheinbaum es el desabastecimiento de medicamentos en la salud pública. Esto no es nuevo, gobiernos del PAN o del PRI también tuvieron cuestionamientos por este tema, pero lo cierto es que se disparó con López Obrador “por esa tendencia que tienen los populistas de reinventar el mundo”, agrega el autor.

Una de las malas decisiones, probablemente la peor de Sheinbaum hasta ahora, ha sido apoyar la reforma del Poder Judicial. “Esto no es otra cosa que un golpe de Estado”.

En criterio de Patán, “vamos a ver, a partir del 1º de junio, jueces y magistrados elegidos por voto popular. Tenemos el antecedente de Bolivia que optó por esa vía y fue catastrófico para la democracia y la separación de poderes del país. Esto es un golpe de Estado”. Los candidatos fueron impuestos por las dos Cámaras del Poder Legislativo (que controla el oficialismo) y por la presidencia. La anterior es la explicación de por qué se interpreta como un golpe de Estado.

MORENA, el movimiento político de AMLO y de Sheinbaum, absorbió el Poder Judicial, dinamitando con ello la independencia de poderes que es fundamental para la existencia de la democracia. “Esta fue la última gran decisión de AMLO antes de dejar el poder y luce como el fin de la democracia mexicana con todas las deficiencias que pudiera tener”, lamenta el intelectual.

Sheinbaum, dice Patán, tiene un rango académico más sólido y una trayectoria de fuerte militancia en la izquierda dura, a diferencia de AMLO que militaba primero en el PRI.

En diferentes aspectos la presidenta ha sabido ser pragmática y casi que hace una apuesta científica y racional del ejercicio político: lo demostró, por ejemplo, en su gestión de la pandemia como alcaldesa de la ciudad y ahora mismo en sus negociaciones, nada fáciles, con Donald Trump. “Sheinbaum entiende la necesidad del libre comercio, del tratado de libre comercio con EEUU, de la inversión. Trata con Trump con mucha mesura y ese ha sido su mayor logro hasta ahora”.

El tratamiento de Sheinbaum en la relación con el Estados Unidos de Donald Trump se considera exitoso de momento. Ha dado muestras de pragmatismo y de sentido común. Pero la presidenta no oculta que también es dominada por la veta autoritaria de la izquierda. “Este despropósito de la elección de jueces y el establecimiento de una justicia militante es algo que ella ha apoyado. Aunque la iniciativa de terminar con la división de poderes en el país fue de AMLO, ella la ha apoyado”.

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