España exhibe su juego ante Georgia (2-0) sin Lamine Yamal y Nico Williams

12 octobre 2025 - 09:02

La Roja demostró una vez más su poderío futbolístico con las bajas de Lamine Yamal, Nico Williams, Rodri, Carvajal, Olmo, Fermín y Huijsen. La selección española derrotó a Georgia con dos goles de Yeremi y Oyarzabal, con una actuación estelar de Pedri.

Una España reconocible, incluso sin sus figuras

Desde el inicio, la selección española salió decidida a imponer su estilo. Con un centro del campo formado por Pedri, Zubimendi y Merino, La Roja controló el ritmo del partido desde la posesión y la circulación de balón. La ausencia de Rodri —pieza clave en la medular— fue bien suplida por un Zubimendi que volvió a demostrar por qué es considerado uno de los mediocentros más prometedores de Europa.

En ataque, De la Fuente apostó por un tridente dinámico: Oyarzabal partiendo desde la izquierda, Yeremi Pino desde la derecha y Morata como referencia en el área. La conexión entre ellos funcionó desde los primeros minutos, y España comenzó a generar ocasiones con facilidad ante una Georgia replegada que buscaba salir a la contra.

La recompensa llegó pronto. En el minuto 28, Yeremi Pino aprovechó un rebote dentro del área para abrir el marcador con un potente disparo cruzado. El extremo del Villarreal celebró con rabia, consciente de que su papel en la selección puede crecer ante la ausencia de Lamine Yamal y Nico Williams.

Pedri, el faro de La Roja

Si hubo un nombre propio que brilló por encima del resto, ese fue el de Pedri González. El canario firmó una actuación sensacional, siendo el eje de todas las jugadas ofensivas y el jugador más influyente del encuentro. Su capacidad para girar entre líneas, mantener la posesión bajo presión y distribuir con precisión recordó al mejor Pedri de la Eurocopa 2021.

Cada toque suyo generaba peligro y ritmo. Su entendimiento con Oyarzabal y Morata fue constante, y en más de una ocasión rozó el gol con llegadas desde segunda línea. “Pedri está volviendo a ser el jugador diferencial que todos conocemos”, destacó Luis de la Fuente en la rueda de prensa posterior al partido. “Nos da pausa, visión y creatividad. Es un futbolista que hace mejores a todos los que le rodean.”

El técnico riojano también elogió la madurez de su equipo, subrayando la capacidad para mantener el plan de juego pese a las ausencias. “No dependemos de un jugador, dependemos del grupo. Y eso me enorgullece”, añadió.

Oyarzabal sentencia y España controla

El segundo gol llegó en el minuto 63 y llevó la firma de Mikel Oyarzabal, quien aprovechó una excelente asistencia de Morata para definir con clase ante el portero Mamardashvili. El atacante de la Real Sociedad completó un encuentro de alto nivel, combinando eficacia ofensiva con trabajo defensivo.

Tras el 2-0, España manejó el partido con inteligencia. Georgia, liderada por Kvaratskhelia, intentó reaccionar con algunas transiciones rápidas, pero la zaga formada por Le Normand y Laporte se mostró impenetrable. El arquero Unai Simón, casi sin trabajo, se limitó a intervenir en un par de remates lejanos.

El dominio español fue tal que el público de Valladolid despidió al equipo con una sonora ovación. España fue un bloque compacto, agresivo en la recuperación y elegante con el balón, un reflejo del estilo que De la Fuente ha consolidado desde su llegada.

Ausencias que no se notaron

El mérito de esta victoria adquiere aún más valor considerando las bajas. Lamine Yamal y Nico Williams, dos de los jóvenes más desequilibrantes de Europa, no estuvieron disponibles por lesión, lo que obligó al técnico a reconfigurar su ataque. Tampoco estuvieron Rodri —líder absoluto del mediocampo— ni Carvajal, un referente en la defensa.

Sin embargo, la segunda línea respondió con creces. Yeremi Pino y Oyarzabal ocuparon los extremos con éxito, mientras que jugadores como Merino o Zubimendi asumieron responsabilidades en la construcción del juego. España no solo ganó, sino que demostró tener fondo de armario y una idea de juego reconocible, independientemente de los nombres.

Mirando al futuro con optimismo

Con el triunfo ante Georgia, España reafirma su condición de favorita para las próximas competiciones. La solidez mostrada en defensa, la riqueza táctica en el mediocampo y la variedad de recursos ofensivos invitan al optimismo.

Luis de la Fuente ha conseguido que su equipo combine la herencia del “tiki-taka” con una versión más vertical y física, adaptada al fútbol moderno. El resultado es una selección versátil, capaz de dominar con el balón pero también de golpear con velocidad cuando el partido lo exige.

El seleccionador aprovechó los minutos finales para dar entrada a jóvenes como Alex Baena y Abel Ruiz, consolidando la renovación generacional que sigue avanzando paso a paso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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