Noche inolvidable vivieron los aficionados del fútbol en un duelo apasionante entre los máximos representantes del continente: el ganador de la Champions League y el campeón de la Europa League.
La Supercopa de Europa tuvo un claro dominante en gran parte del encuentro: el Tottenham, que ganaba 2-0 y acariciaba el título. Sin embargo, los últimos diez minutos fueron letales para los ingleses, ya que el PSG remontó los dos goles y forzó la definición desde los once metros.
Un comienzo cuesta arriba para el PSG
El partido, disputado en el Estadio Olímpico de Atenas, comenzó con un Tottenham más sólido y eficaz. Los dirigidos por Ange Postecoglou golpearon primero al minuto 39, cuando Micky van de Ven aprovechó un balón suelto en el área para fusilar a Gianluigi Donnarumma y poner el 0-1.
El golpe anímico para el PSG fue evidente. Aunque los parisinos mantuvieron la posesión, les faltó claridad en el último tercio. Apenas arrancó la segunda mitad, al minuto 48, el Tottenham amplió la ventaja. Esta vez fue Cristian Romero quien, con un cabezazo imponente tras un córner, puso el 0-2 y dejó al PSG contra las cuerdas.
El PSG busca respuestas
Sin Kylian Mbappé en el plantel —tras su salida del club semanas antes—, muchos se preguntaban si el PSG tendría la capacidad de reacción en una final de esta magnitud. Luis Enrique movió el banquillo, dando entrada a jugadores frescos como Lee Kang-In y Gonçalo Ramos, en busca de un cambio de dinámica.
El Tottenham, por su parte, replegó líneas, confiando en mantener el resultado y salir al contragolpe para liquidar el encuentro. Durante gran parte del segundo tiempo, el plan inglés parecía funcionar, con un PSG dominante pero con escasas ocasiones claras.
Un final para la historia
Todo cambió a partir del minuto 85. Tras una jugada colectiva, Lee Kang-In recibió un pase filtrado dentro del área y, con un remate colocado de zurda, batió al portero para recortar distancias (1-2). El gol encendió al PSG y a las gradas, donde los aficionados parisinos recuperaron la fe.
En tiempo añadido, cuando el reloj marcaba el 90’+4’, llegó la jugada clave: Achraf Hakimi desbordó por la banda derecha y envió un centro medido que Gonçalo Ramos conectó de cabeza para poner el 2-2 y desatar la locura. El Tottenham, que ya se veía campeón, se vio obligado a afrontar una prórroga inesperada.
Prórroga y definición desde el punto de penalti
En la prórroga, ninguno de los dos equipos logró romper el empate, aunque el PSG estuvo más cerca con un disparo al palo de Dembélé. El cansancio empezó a pesar en ambas plantillas y todo se definió desde el punto de penalti.
En la tanda, Donnarumma se convirtió en héroe al detener el cuarto lanzamiento del Tottenham. Con el marcador 4-3 en la serie, Nuno Mendes tomó la responsabilidad y ejecutó con frialdad, sellando el triunfo y dándole al PSG su primera Supercopa de Europa.