El astro surcoreano inicia una nueva etapa en Los Ángeles, en la operación más costosa de la historia de la liga. Su llegada marca un salto de ambición deportiva y comercial para el fútbol estadounidense.
La llegada de Son Heung-min a la ciudad de Los Ángeles marca un punto de inflexión en la historia de la Major League Soccer. En medio de una expectación sin precedentes, el capitán de la selección surcoreana y exfigura del Tottenham Hotspur ha sido oficialmente presentado como nuevo jugador del LAFC, en una operación que rondaría los 23 millones de euros, cifra récord para la liga norteamericana.
Este traspaso no solo rompe los registros económicos de la MLS, sino que también consolida su posición como una liga capaz de atraer a talentos de primer nivel, incluso cuando aún se encuentran en plena forma. A sus 33 años, Son llega con estadísticas brillantes, una influencia comercial global y sin signos evidentes de declive deportivo.
Un jugador global
Considerado uno de los delanteros más completos de la última década, Son brilló con el Tottenham, anotando más de 150 goles en competiciones oficiales y ganándose el respeto en la Premier League por su técnica, velocidad y versatilidad táctica. En el plano internacional, ha sido capitán de Corea del Sur, disputando varios Mundiales y obteniendo el oro en los Juegos Asiáticos de 2018.
Más allá del césped, es un ícono cultural en Asia, con una base de seguidores que se cuenta por millones. Este componente ha sido clave en la decisión del LAFC, que busca ampliar su presencia global, especialmente en el mercado asiático, uno de los más estratégicos para la expansión de la MLS.
Efecto inmediato en la liga
El anuncio del fichaje provocó un auténtico terremoto mediático. En solo 24 horas, las cuentas del LAFC ganaron más de un millón de nuevos seguidores en redes sociales, se agotaron las camisetas con el dorsal número 7 —el mismo que usó en Londres— y los boletos para los próximos partidos del equipo se vendieron en tiempo récord.
El comisionado de la MLS, Don Garber, calificó la operación como “un paso decisivo hacia la consolidación global del fútbol norteamericano” y aseguró que la llegada de Son “demuestra que la MLS puede atraer talento de élite sin importar su procedencia”.
Un contrato que cambia las reglas del juego
El contrato firmado contempla tres temporadas garantizadas con opción a una cuarta, y un salario estimado en 9 millones de dólares anuales, lo que coloca a Son entre los jugadores mejor pagados de la historia de la MLS, al nivel de figuras como Lionel Messi o Lorenzo Insigne.
Para LAFC, que ganó su primer título de liga en 2022, este fichaje representa una apuesta de reposicionamiento tras dos años de transición. Son llega no solo como goleador, sino como líder carismático en un entorno multicultural como el de Los Ángeles.
John Thorrington, director deportivo del club, fue contundente:
“No hemos fichado solo a un jugador. Hemos incorporado a un líder, un ejemplo y una leyenda viva del fútbol asiático. Con Son, nuestro proyecto entra en una nueva dimensión.”