Trump impone tarifas con criterio ideológico: la nueva guerra comercial señala a Brasil

03 août 2025 - 20:28

La última ofensiva arancelaria del presidente estadounidense prioriza intereses políticos por encima de criterios técnicos. En el centro de las tensiones: el juicio contra Jair Bolsonaro y la postura desafiante del Supremo brasileño.

La política comercial de la administración Trump consolida una tendencia: las tarifas ya no se definen únicamente por razones económicas. El presidente estadounidense utiliza los aranceles como instrumentos de presión estratégica. Así lo afirmó este domingo su representante comercial, Jamieson Greer, en una entrevista emitida por CBS, donde aseguró que las nuevas medidas tarifarias están “prácticamente fijadas” y permanecerán estables por el momento.

A partir del 7 de agosto, entrará en vigor un nuevo esquema impositivo que afecta a productos provenientes de múltiples países, con cargas que van del 10% al 41%. Entre todos los casos, el de Brasil resulta el más severo: sus exportaciones hacia Estados Unidos pagarán una tarifa del 50%.

El gobierno estadounidense asocia esta medida con el proceso judicial que enfrenta el expresidente Jair Bolsonaro. Greer explicó que el Ejecutivo norteamericano observa en el caso brasileño un uso distorsionado de las instituciones democráticas. En su opinión, la decisión responde a la necesidad de utilizar “herramientas geoeconómicas” para defender principios aliados.

La lógica que se impone ya no depende de balances comerciales. El principal asesor económico de Trump, Kevin Hassett, declaró que los países con acuerdos formales, como Japón, Corea del Sur o la Unión Europea, mantendrán las condiciones pactadas, mientras que otros socios, entre ellos Brasil, se enfrentan a aranceles más elevados mientras continúan las conversaciones.

Esta forma de ejercer la política exterior convierte el comercio en una arena donde se decide lealtades. Para Trump, los vínculos económicos cumplen una función diplomática: los países cercanos obtienen condiciones preferentes; quienes muestran distanciamiento, reciben señales de advertencia en forma de impuestos.

Las reacciones no tardaron en llegar. El juez que lidera el proceso contra Bolsonaro respondió con firmeza. Desde Brasilia, sostuvo que el poder judicial del país actúa con independencia y mantiene su curso, a pesar del contexto. La declaración refuerza la institucionalidad brasileña en medio de crecientes tensiones con Washington.

La política arancelaria estadounidense se encuentra atravesada por una lógica de confrontación. Las decisiones adoptadas reflejan un interés geopolítico más que económico, y se inscriben en una estrategia de reposicionamiento global. El comercio se transforma así en un terreno donde se articulan castigos simbólicos y demostraciones de fuerza.

Compartir el artículo