Un strike diplomático: niños venezolanos quedan fuera de la Serie Mundial por decisión consular

26 juillet 2025 - 09:55

El equipo Cacique Mara, campeón latinoamericano de béisbol juvenil, no participará en la Serie Mundial Senior en Carolina del Sur. La razón no fue deportiva, sino burocrática: la embajada de Estados Unidos en Colombia rechazó sus visas. El lugar será ocupado por un equipo mexicano. La noticia ha dejado una estela de frustración y denuncia de trato discriminatorio.

No hubo jonrones ni errores en el campo, pero sí una eliminación que duele más que una derrota. El equipo venezolano Cacique Mara, con base en Maracaibo y orgulloso campeón latinoamericano en la categoría Senior League, no podrá representar a la región en la Serie Mundial de Béisbol que se celebrará próximamente en Carolina del Sur, Estados Unidos. ¿El motivo? No consiguieron visas de ingreso, a pesar de haber tramitado el proceso con semanas de anticipación desde Bogotá.

El caso ha generado un profundo malestar entre familiares, entrenadores y aficionados. El equipo —integrado por adolescentes de entre 13 y 16 años— había ganado en el terreno el derecho a representar a Latinoamérica, pero fue apartado por una decisión consular. En su lugar irá Santa María de Aguayo, de México, el subcampeón regional.

El hecho trasciende lo deportivo. Durante semanas, los jugadores y su delegación permanecieron en Colombia, a la espera de una respuesta que jamás llegó. La embajada estadounidense no emitió un comunicado detallado sobre el rechazo, limitándose a citar «razones migratorias estándar», según medios colombianos.

Desde Venezuela, los entrenadores calificaron el resultado como una “injusticia”, recordando que estos jóvenes “vinieron a competir, no a migrar”. En redes sociales, el hashtag #JusticiaParaCaciqueMara se viralizó con mensajes de apoyo desde varios países de América Latina.

El episodio reabre un viejo debate sobre el acceso desigual a competiciones internacionales cuando se trata de delegaciones provenientes de países en crisis. Ya ha habido antecedentes: equipos haitianos, cubanos y centroamericanos han enfrentado trabas similares, incluso en torneos avalados por organismos internacionales.

Mientras tanto, los jóvenes peloteros regresarán a Maracaibo sin haber pisado el diamante estadounidense. Se van con un trofeo ganado, pero sin la experiencia prometida. Y queda la pregunta: ¿cuántas oportunidades más serán negadas por decisiones ajenas al espíritu del deporte?

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