Lionel Messi volvió a demostrar su genio, esta vez ante su gente en el DRV PNK Stadium, donde lideró al Inter de Miami en una victoria clave por 4-2 frente al Nashville SC. El argentino ofreció un recital futbolístico con dos goles, una asistencia y una actuación que rozó la perfección, confirmando que, a sus 38 años, su talento sigue intacto.
Desde el arranque, el ’10’ impuso su ley. En el minuto 12, abrió el marcador tras iniciar una jugada en tres cuartos de cancha: filtró un pase preciso a Jordi Alba, se desmarcó con inteligencia y recibió la devolución en el borde del área para definir de zurda al segundo palo. Una acción que combinó visión, sincronía y resolución quirúrgica.
Nashville, que llegaba en buena forma, intentó reaccionar con presión alta y velocidad por las bandas. Fruto de ello, logró empatar en el minuto 27 con un tanto de Hany Mukhtar, quien aprovechó un error en la salida del equipo local.
Pero el espectáculo de Messi apenas comenzaba. A los 39′, volvió a aparecer entre líneas para asistir con sutileza a Leonardo Campana, que definió con solvencia. Con el 2-1 al descanso, el equipo de Gerardo ‘Tata’ Martino supo manejar los tiempos y reforzó su dominio en la segunda mitad.
El momento más brillante llegó en el 64’. Messi tomó el balón en el centro del campo, eludió a dos rivales con elegancia y soltó un zurdazo desde fuera del área que se coló en el ángulo, imposible para el arquero. El estadio estalló. Aplausos, cánticos y celulares en alto para captar otro instante de magia del astro rosarino.
Nashville logró descontar en el minuto 81 con un cabezazo de Shaffelburg, pero Luis Suárez selló el 4-2 definitivo al minuto 88, culminando una jugada colectiva que, una vez más, había nacido en los pies de Messi.
Con esta victoria, el Inter Miami se mantiene en la lucha por el liderato de la Conferencia Este y alimenta sus aspiraciones en la MLS. Sin embargo, más allá del marcador, la noche fue una nueva celebración del talento inagotable de Lionel Messi, quien sigue desequilibrando y decidiendo partidos con la naturalidad de los elegidos.