El expresidente estadounidense vuelve a la campaña electoral para apoyar a los demócratas en Ohio y Michigan. Acusa a la Casa Blanca de «caos, crueldad, corrupción e incompetencia» y presenta las legislativas del 3 de noviembre como una oportunidad para frenar las políticas republicanas.
Barack Obama ha regresado este sábado, 24 de octubre, a la campaña electoral estadounidense con una dura ofensiva contra Donald Trump. En un multitudinario mitin celebrado en Cleveland, Ohio, el expresidente demócrata acusó a su sucesor de incumplir sus promesas económicas, cuestionó la guerra contra Irán y denunció lo que considera una degradación de los estándares políticos en Washington.
A diez días de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, Obama se ha convertido en uno de los principales protagonistas de la campaña demócrata, en un momento en que está en juego el control de las dos cámaras del Congreso.
Ante miles de simpatizantes reunidos en el Auditorio Público de Cleveland, el antiguo presidente pidió a los estadounidenses que utilizaran las urnas para expresar su rechazo a la gestión republicana.
La guerra de Irán, en el centro de sus críticas
Obama responsabilizó directamente al Gobierno de Trump del aumento de los precios y cuestionó la decisión de emprender la guerra contra Irán, que calificó de innecesaria.
A su juicio, el presidente republicano ha tomado decisiones de política exterior y económica que han agravado las dificultades de los hogares estadounidenses, especialmente por el encarecimiento de la energía.
El expresidente también recuperó el debate sobre el acuerdo nuclear de 2015, negociado durante su Administración y abandonado posteriormente por Trump, para cuestionar la estrategia seguida por Washington frente a Teherán.
Sus críticas llegaron acompañadas de una denuncia más amplia de la actuación del actual Gobierno, al que atribuyó dos años de caos, crueldad, corrupción e incompetencia.
Obama instó a los electores a expresar su descontento en las urnas y a no esperar hasta el último momento para votar, aprovechando que el sufragio anticipado ya está abierto en Ohio.
Ohio, escenario de dos disputas electorales decisivas
El acto de Cleveland reunió a Obama con el exsenador demócrata Sherrod Brown, que intenta recuperar su escaño frente al senador republicano Jon Husted, y con Amy Acton, candidata a gobernadora del estado.
Acton se enfrenta al republicano Vivek Ramaswamy, antiguo aspirante a la nominación presidencial de su partido.
Durante el mitin, Obama criticó duramente a Ramaswamy por una campaña publicitaria en la que interviene la madre distanciada de Acton para cuestionar el relato de su infancia.
La polémica ha provocado críticas incluso entre algunas figuras republicanas de Ohio, mientras Trump y el vicepresidente JD Vance han respaldado el anuncio.
La disputa ilustra la elevada tensión de unas elecciones que los dos partidos consideran importantes para definir el equilibrio político de los próximos dos años.
Obama lleva su campaña a Detroit
Tras su intervención en Ohio, Obama viajó a Detroit, en Michigan, donde participó en otro acto electoral junto a Abdul El-Sayed, candidato demócrata al Senado, y Jocelyn Benson, aspirante a la gobernación.
El-Sayed se enfrenta al republicano Mike Rogers por un escaño que puede resultar determinante en la configuración del Senado.
En Detroit, Obama insistió en que las elecciones ofrecen la posibilidad de introducir un contrapeso institucional a la Administración republicana. También denunció los ataques políticos dirigidos contra El-Sayed, cuya identidad y religión han sido objeto de controversia durante la campaña.
La jornada coincidió con el inicio de la votación anticipada presencial en Michigan, una herramienta que ambos partidos consideran importante para movilizar a sus simpatizantes.
Trump responde desde Georgia
Las críticas del expresidente tuvieron respuesta desde el campo republicano.
Durante un acto de campaña en Georgia, Trump se burló de la asistencia al mitin de Obama en Detroit y defendió su política económica y comercial. También volvió a criticar el acuerdo nuclear con Irán alcanzado durante la Presidencia demócrata.
El intercambio refleja la creciente implicación de ambos dirigentes en unas elecciones legislativas que se han convertido también en un debate sobre los resultados del segundo mandato de Trump.
Aunque el actual presidente no figura entre los candidatos, ha pedido a sus seguidores que interpreten las elecciones como un respaldo a su gestión.
La presencia de Obama en Ohio y Michigan confirma que los demócratas recurren de nuevo a uno de sus dirigentes más conocidos para movilizar al electorado en la recta final. El resultado del 3 de noviembre determinará no solo la composición del Congreso, sino también el margen de maniobra político del presidente durante los dos años restantes de su mandato.