El expresidente catalán describe ambas ciudades como «colonias o ciudades dentro de Marruecos» y sostiene que una consulta reforzaría la legitimidad de la opción de sus habitantes.
Carles Puigdemont ha introducido a Ceuta y Melilla en su argumentación a favor del derecho a decidir. En una entrevista con el diario británico The Times, recogida el domingo por EFE, el expresidente de la Generalitat las describió como «dos colonias o ciudades dentro de Marruecos» y planteó la posibilidad de celebrar un referéndum de autodeterminación.
El dirigente independentista reconoce la fuerte identificación española de la población ceutí. Precisamente por ello, considera que una consulta podría proporcionar una legitimación democrática adicional a su elección. Su razonamiento no anticipa un resultado favorable a Marruecos: sitúa en el centro la posibilidad de votar sobre el futuro político del territorio.
Puigdemont vincula esa propuesta con Cataluña. A su juicio, el Estado español rechazaría una consulta en las ciudades norteafricanas por temor a que sirviera de precedente para las demandas del independentismo catalán. Se trata de su interpretación de la posición española, no de una explicación atribuida al Gobierno.
La entrevista, realizada en Waterloo, Bélgica, aborda asimismo su trayectoria desde el referéndum unilateral de 2017. El expresidente mantiene su defensa de las decisiones adoptadas entonces, pese a las consecuencias personales de permanecer fuera de Cataluña.
La referencia a Ceuta y Melilla cumple así una función en su discurso: trasladar la discusión sobre la soberanía a otros territorios y cuestionar los límites que España establece al principio de autodeterminación. Esa comparación constituye un argumento político; no demuestra que las situaciones históricas y jurídicas sean equivalentes.
También conviene distinguir sus palabras de una adhesión expresa a la reivindicación territorial marroquí. En los fragmentos difundidos, Puigdemont propone una consulta a los habitantes, sin reclamar directamente la incorporación de ambas ciudades a Marruecos.
El elemento central de su intervención es, por tanto, la relación entre pertenencia territorial y consentimiento ciudadano. Al llevarla a Ceuta y Melilla, el dirigente de Junts amplía el escenario de una discusión que sigue remitiendo a su principal objetivo político: defender la posibilidad de un referéndum en Cataluña.