La electrificación gana protagonismo en la agenda climática rumbo a la COP31

26 juin 2026 - 09:38

La electrificación de la economía se consolida como una de las principales apuestas de la transición energética mundial y aspira a convertirse en uno de los ejes de la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), tras el lanzamiento de la campaña internacional «Electrify Now» durante la Semana de la Acción Climática de Londres.

La iniciativa cuenta con el respaldo de la Comisión Europea, Reino Unido, Australia, Turquía y Etiopía, además de más de cuarenta organizaciones internacionales. Su objetivo es elevar la participación de la electricidad en el consumo final de energía desde el 21 % actual hasta el 35 % en 2035.

La propuesta coincide con las prioridades impulsadas por la futura presidencia de la COP31 y parte de una idea central: sustituir progresivamente los combustibles fósiles por electricidad en sectores como el transporte, la calefacción, la refrigeración, la cocina o determinados procesos industriales.

La campaña fue presentada durante la Cumbre Mundial sobre Transición Energética y Electrificación celebrada en Londres, donde expertos y representantes empresariales defendieron que la electrificación será uno de los pilares de la próxima etapa de la transición energética global.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) sostiene que el mundo está entrando en una nueva «era de la electricidad». Desde 2019, la demanda eléctrica crece a un ritmo superior al de la economía mundial, impulsada por la expansión del vehículo eléctrico, las bombas de calor, la digitalización y nuevas actividades industriales.

Los impulsores de la iniciativa consideran que las principales barreras ya no son tecnológicas. Según el centro de estudios Ember, hasta tres cuartas partes de la demanda energética mundial podrían electrificarse con tecnologías ya disponibles en el mercado.

El desafío pasa ahora por acelerar las inversiones, reforzar las redes eléctricas, ampliar las capacidades de almacenamiento y aumentar la producción de energías renovables.

Los defensores de la electrificación subrayan además las ventajas en materia de eficiencia energética. Diversos estudios indican que las tecnologías eléctricas pueden resultar hasta tres veces más eficientes que los sistemas basados en la combustión, lo que permitiría reducir el consumo energético total incluso en un contexto de creciente demanda de electricidad.

Con la COP31 en el horizonte, la electrificación se perfila así como una de las herramientas clave para acelerar la descarbonización de la economía mundial y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

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