Roma.- El papa León XIV denunció este lunes la creciente burocratización de la ayuda humanitaria y criticó el contraste entre las dificultades para combatir el hambre y la facilidad con la que se financian y alimentan los conflictos armados.
Durante una visita a la sede del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Roma, el pontífice instó a la comunidad internacional a incrementar los recursos destinados a luchar contra el hambre y a eliminar las trabas administrativas que impiden que la ayuda llegue a las poblaciones más vulnerables.
«Los conflictos se alimentan con mayor facilidad que las personas», afirmó el Papa, quien denunció un «profundo desequilibrio» en las prioridades políticas y morales de la comunidad internacional.
León XIV lamentó que, pese a los numerosos discursos sobre solidaridad y derechos humanos, las preocupaciones humanitarias continúen relegadas a un segundo plano. Según el Pontífice, existe una creciente distancia entre las declaraciones de principios y las decisiones políticas concretas.
«Asistimos a una progresiva burocratización de la solidaridad y a una silenciosa mercantilización de la vida humana», advirtió.
El jefe de la Iglesia católica señaló que la acción humanitaria se ve cada vez más condicionada por procedimientos administrativos, obstáculos regulatorios y consideraciones estratégicas o económicas que retrasan la llegada de alimentos y ayuda básica a millones de personas.
«Quienes no generan un valor cuantificable corren el riesgo de volverse invisibles», afirmó.
El Pontífice, de 70 años y primer papa estadounidense nacionalizado peruano, pidió un mayor respaldo a organismos internacionales como el Programa Mundial de Alimentos, que asistió a 121 millones de personas durante 2025.
La agencia de Naciones Unidas atraviesa actualmente dificultades financieras debido a la reducción de las contribuciones internacionales, especialmente procedentes de algunos países occidentales, en un momento en que los conflictos, el cambio climático y las crisis económicas continúan agravando la inseguridad alimentaria en numerosas regiones del mundo.
Las declaraciones del Papa vuelven a situar la lucha contra el hambre en el centro del debate internacional y cuestionan las prioridades de un sistema global que, según denunció, destina más recursos a la guerra que a la supervivencia de millones de personas.