La OMS abre su asamblea anual entre alertas sanitarias y tensiones geopolíticas

18 mai 2026 - 08:28

La Organización Mundial de la Salud inaugura este lunes en Ginebra su asamblea anual en un contexto marcado por las preocupaciones sanitarias derivadas de los brotes de hantavirus y ébola, pero también por las crecientes incertidumbres políticas y financieras tras los anuncios de retirada de Estados Unidos y Argentina.

Los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud inician este lunes en Ginebra una de las asambleas más delicadas de los últimos años, en medio de crisis sanitarias emergentes y de un clima de incertidumbre institucional sin precedentes recientes.

Aunque el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius no figura oficialmente en la agenda, diplomáticos y observadores consideran que ocupará parte importante de las conversaciones informales, especialmente después de la atención internacional generada por los fallecimientos y las evacuaciones sanitarias registradas durante la travesía.

A ello se suma el nuevo brote de ébola declarado en la República Democrática del Congo, que vuelve a poner bajo presión los mecanismos internacionales de respuesta epidemiológica.

Fuentes diplomáticas citadas por medios internacionales consideran que ambas crisis podrían ser utilizadas por la OMS como ejemplo de la necesidad de preservar una organización multilateral fuerte y coordinada, en un momento en que Washington y Buenos Aires han anunciado su intención de abandonar la institución.

Una OMS debilitada financieramente

La asamblea, que se prolongará hasta el sábado, se celebra además tras un año especialmente complejo para la organización, golpeada por recortes financieros y por el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de retirar a Estados Unidos de la OMS.

Pese a ello, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró recientemente que la organización ha logrado estabilizar parcialmente su situación financiera y movilizar buena parte de los recursos necesarios para los próximos dos años.

Sin embargo, varios expertos advierten de que la situación continúa siendo frágil, especialmente por la dependencia de las contribuciones estatales y el impacto que tendría una eventual salida definitiva de Estados Unidos, principal financiador histórico del organismo.

Washington mantiene además una deuda estimada en unos 260 millones de dólares correspondientes a cuotas pendientes de 2024 y 2025.

Tratado sobre pandemias y divisiones internacionales

Otro de los asuntos sensibles será el futuro del tratado internacional sobre pandemias impulsado tras la crisis del covid-19.

Las negociaciones permanecen bloqueadas por las diferencias entre países desarrollados y países del Sur global, especialmente en cuestiones relacionadas con el acceso a vacunas, transferencia tecnológica y soberanía sanitaria.

Diversas fuentes diplomáticas consideran ya probable que las conversaciones se prolonguen al menos un año más.

En paralelo, la asamblea también estará marcada por debates políticos delicados relacionados con Ucrania, los territorios palestinos e Irán, temas susceptibles de provocar fuertes divisiones entre los Estados miembros.

La carrera por la sucesión de Tedros

La reunión coincide además con el inicio informal de la carrera para elegir al próximo director general de la OMS, cuyo mandato deberá renovarse el próximo año.

Aunque todavía no se han oficializado candidaturas, se espera que algunos nombres comiencen a circular durante esta semana en los pasillos diplomáticos de Ginebra.

En el centro de las discusiones aparece también la necesidad de reformar la llamada “arquitectura global de la salud”, un entramado de instituciones internacionales frecuentemente acusado de duplicidades, lentitud y falta de coordinación.

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