El Estadio de Francia ya ha completado su aforo para la vigilia juvenil y más de 200.000 personas se han inscrito en la misa de París. Sin embargo, el primer viaje del pontífice al país tendrá también una delicada dimensión política y social.
La primera visita del papa León XIV a Francia está provocando una fuerte movilización más de un mes antes de su llegada. El pontífice recorrerá París, Saint-Denis, Lourdes y Metz entre el 25 y el 28 de septiembre, en un viaje que combinará grandes concentraciones públicas con asuntos especialmente sensibles para la Iglesia y la sociedad francesas.
El Estadio de Francia ya ha agotado las plazas disponibles para la vigilia de oración con jóvenes de entre 17 y 35 años, prevista para el 25 de septiembre. La lista de espera permanece abierta ante posibles cancelaciones o inscripciones duplicadas.
La respuesta ha sido igualmente rápida para la misa que León XIV celebrará al día siguiente en la plaza de la Concordia. Más de 200.000 personas se inscribieron en las primeras horas, mientras que la Iglesia francesa espera congregar hasta medio millón de asistentes en un recorrido que incluirá los Campos Elíseos.
Macron, la Unesco y Notre-Dame
León XIV llegará a París el 25 de septiembre y será recibido en el Elíseo por el presidente Emmanuel Macron. Posteriormente se dirigirá a las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático antes de pronunciar un discurso en la sede de la Unesco.
El programa contempla también la celebración de vísperas en la catedral de Notre-Dame y una visita a la Maison Bakhita, centro parisino dedicado a la acogida y la integración social de personas migrantes y refugiadas.
La elección de estos escenarios otorga al viaje una dimensión que supera el ámbito estrictamente religioso. El papa abordará cuestiones relacionadas con la convivencia, la migración, la responsabilidad internacional y el papel de Europa en un contexto de creciente fragmentación política.
El difícil encuentro con las víctimas
Uno de los momentos más delicados tendrá lugar durante la etapa de Lourdes. El Vaticano ha confirmado que León XIV mantendrá un encuentro privado con víctimas de abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia. Los participantes colaborarán en la preparación de la reunión, cuyos detalles no han sido divulgados.
Un colectivo integrado por más de 200 víctimas de violencia física y sexual en el colegio católico de Bétharram, situado a unos quince kilómetros de Lourdes, ha solicitado ser recibido por el pontífice. Su participación, sin embargo, no ha sido confirmada oficialmente.
La visita se desarrolla en un país profundamente marcado por este escándalo. La comisión independiente que investigó los abusos en la Iglesia francesa estimó en 2021 que unas 330.000 personas habían sufrido violencia sexual durante su infancia desde 1950, incluyendo alrededor de 216.000 víctimas de sacerdotes o religiosos.
El final de la vida y el futuro de Europa
El viaje coincide además con un intenso debate francés sobre la ayuda a morir, rechazada por la Iglesia católica. Este contexto obligará al pontífice a conciliar la defensa de la doctrina eclesial con la necesidad de dirigirse a una sociedad ampliamente secularizada y dividida sobre las cuestiones bioéticas.
León XIV concluirá su visita el 28 de septiembre en Metz. Allí celebrará una misa en la catedral de Saint-Étienne y acudirá a la tumba de Robert Schuman, una de las grandes figuras fundadoras de la construcción europea.
Esa última etapa ofrecerá al papa la oportunidad de presentar su visión sobre Europa, sus valores y su responsabilidad internacional. La expectación numérica confirma la capacidad de convocatoria del pontífice, pero la trascendencia del viaje dependerá sobre todo de sus respuestas ante las víctimas y de su manera de abordar las fracturas que atraviesan a la sociedad francesa.