Los representantes de CCOO, UGT y Semaf confirmaron este viernes que los paros del 9, 10 y 11 de febrero seguirán adelante después de que la tercera reunión con el ministro de Transportes concluyera sin compromisos concretos. Los sindicatos reclaman medidas estructurales en seguridad, plantillas e inversión tras los accidentes de Adamuz y Gelida, que causaron 47 fallecimientos. El sindicato CGT denunció su exclusión de las negociaciones mientras el ministerio establece servicios mínimos del 73% en alta velocidad.
El sector ferroviario español se encamina hacia una de las huelgas más amplias de los últimos años después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, fracasara en su tercer intento de desactivar las movilizaciones convocadas para los próximos días 9, 10 y 11 de febrero. Los sindicatos mayoritarios confirmaron este viernes que mantendrán los paros tras finalizar sin acuerdo una reunión de más de dos horas con el titular de Transportes, a la que también asistieron los presidentes de Renfe y Adif. La convocatoria afectará a todo el sistema ferroviario, incluyendo servicios de alta velocidad, larga distancia, media distancia, cercanías y transporte de mercancías, tanto en operadores públicos como privados.
Las movilizaciones fueron convocadas originalmente por el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) tras los accidentes ferroviarios de Adamuz, en Córdoba, que causó 46 fallecimientos, y de Gelida, en Barcelona, que costó la vida a un maquinista. Posteriormente se sumaron las grandes centrales sindicales CCOO y UGT, además de CGT, el Sindicato Ferroviario y el Sindicato de Circulación Ferroviario. Los representantes de los trabajadores exigen un cambio estructural en el modelo ferroviario que aborde los problemas de seguridad, las deficiencias de personal y las condiciones laborales que consideran han llevado al sistema a una situación crítica.
Sin acuerdo tras tres días de negociaciones
La tercera reunión entre el Ministerio de Transportes y los representantes sindicales se celebró este viernes con la participación del ministro Óscar Puente, los presidentes de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y de Adif, Pedro Marco, junto a otros altos cargos del departamento. Los portavoces de CCOO, UGT y Semaf coincidieron al finalizar el encuentro en que no se han concretado las medidas que reivindican, ni en materia presupuestaria ni en seguridad. Pepa Páez, secretaria general del sector ferroviario de CCOO, afirmó que se han dado pasos pero «no suficientes para tener las cosas cerradas», motivo por el cual la convocatoria de huelga permanece vigente.
Diego Martín, secretario general de Semaf, subrayó que «la huelga sigue adelante porque no se ha alcanzado un acuerdo y los avances no son suficientes». El representante de los maquinistas explicó que el ministerio ha planteado propuestas que deberán concretarse en las próximas horas, especialmente en lo relativo a inversión en mantenimiento y seguridad, pero insistió en que los trabajadores reclaman compromisos cifrados y verificables que reflejen de forma clara sus reivindicaciones. Pese al fracaso en alcanzar un acuerdo, ambas partes mantienen abierta la puerta al diálogo y se han comprometido a continuar los contactos técnicos durante el fin de semana, aunque a escasas horas del inicio de los paros las posibilidades de desconvocatoria parecen remotas.
Fuentes del Ministerio de Transportes valoraron que la reunión se desarrolló «con tono constructivo y voluntad de diálogo por todas las partes» y subrayaron la disposición del departamento a mantener la interlocución durante el fin de semana para «poder alcanzar consensos». El ministerio ha propuesto incrementar las plantillas de Adif dedicadas al mantenimiento de la infraestructura y aumentar las inversiones destinadas a la seguridad ferroviaria, comprometiéndose a negociar con el Ministerio de Hacienda vías de financiación para materializar estas promesas. Sin embargo, la ausencia de cifras concretas y plazos definidos ha impedido que los sindicatos consideren suficientes los avances alcanzados.
Exigencias sindicales sobre seguridad y plantillas
Los representantes de los trabajadores han expuesto que el sector ferroviario está aquejado por problemas estructurales que requieren soluciones de fondo más allá de medidas puntuales. CCOO señala que las deficiencias de personal, organización y condiciones laborales tienen un impacto directo en la calidad del servicio prestado a la ciudadanía. Desde Semaf insisten en la necesidad de «un cambio estructural y real que permita recuperar la calidad que caracterizaba al ferrocarril en España», enfatizando que la seguridad debe ser prioritaria y exigiendo medidas inmediatas para revisar y reforzar los protocolos operativos.
Las organizaciones sindicales reclaman que se aborden los problemas en todos los actores del sistema: la Agencia de Seguridad Ferroviaria, el administrador de infraestructuras Adif y el operador Renfe. Entre las demandas específicas figura la creación de empleo público en Renfe y Adif para que todo lo relativo a circulación y seguridad se gestione desde el sector público, el fin de la subcontratación que consideran precariza el empleo, un plan de formación que ponga en valor las profesiones ferroviarias y la elaboración de protocolos específicos para situaciones de inclemencias meteorológicas. Páez subrayó que las inversiones en mantenimiento y personal deben concretarse en cifras exactas que posteriormente deberán negociarse con el Ministerio de Hacienda.
Los sindicatos también mantienen conversaciones con la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria para buscar mejoras en las condiciones operativas. Martín defendió que esta agencia debe supervisar el sistema para todas las operadoras, incluidas Renfe, Ouigo e Iryo, estableciendo normas homogéneas que garanticen estándares uniformes de seguridad. Los representantes sindicales insisten en que no se trata únicamente de reaccionar ante los accidentes recientes, sino de implementar transformaciones estructurales que eviten que el sistema ferroviario continúe degradándose por la falta de inversión, personal y mantenimiento adecuado.
CGT denuncia su exclusión de las conversaciones
El sindicato CGT, una de las fuerzas convocantes de la huelga que comienza el próximo lunes, denunció que el Ministerio de Transportes les ha apartado deliberadamente de las negociaciones. La organización señaló que tiene «mucho que aportar» en estas conversaciones al contar con representación en Adif, Renfe, Ouigo e Iryo. CGT considera su exclusión como «una maniobra para silenciar a quienes alertan de los riesgos reales del sistema ferroviario» y advierte que esta estrategia puede comprometer la resolución efectiva del conflicto.
«No es momento de excluir, dividir ni de buscar soluciones de despacho. El ferrocarril es un sistema único: o se aborda de forma conjunta o seguirá degradándose», expuso CGT en un comunicado. El sindicato mantiene posiciones más críticas con las privatizaciones acometidas en el sector ferroviario y ya advirtió en septiembre de 2025 mediante una carta al ministro Puente sobre su «profunda preocupación» acerca de la situación del sector, alertando del riesgo para la calidad y seguridad derivado de la liberalización. Aquella comunicación, según afirman desde la organización, nunca recibió respuesta del ministerio.
CGT señala que desde hace años viene exponiendo que el sistema ferroviario «iba a colapsar en algún momento» y considera que es «más fácil» para el ministerio sentarse únicamente con CCOO, UGT y Semaf, que representan más del 80% del sector, que incluir en las conversaciones a sindicatos con posiciones más confrontativas. Tampoco han participado en las reuniones el Sindicato Ferroviario ni el Sindicato de Circulación Ferroviario, organizaciones que también han convocado paros en diferentes empresas del sector.
Servicios mínimos del 73% y afectación masiva
El Ministerio de Transportes estableció servicios mínimos que los sindicatos consideran excesivamente elevados. Se fijó un 73% para los servicios de larga distancia y alta velocidad, un 65% para media distancia, un 75% para cercanías en horas punta y un 50% el resto del día, además de un 21% en el transporte de mercancías. Semaf consideró que estos porcentajes «más que servicios mínimos, parecen de máximos», lo que reducirá significativamente el impacto de las movilizaciones. Como consecuencia de estos servicios mínimos, Renfe dejará de operar un total de 955 trenes durante las tres jornadas de huelga, de los cuales 272 corresponden a servicios de alta velocidad y larga distancia, mientras que otros 683 son de media distancia.
La huelga afectará a las circulaciones de las tres empresas de pasajeros que operan en España: Renfe, Iryo y Ouigo. También se verán impactadas las cinco principales compañías privadas de transporte de mercancías: Medway, Captrain, Transervi, Redalsa y Tracción Rail, además de los servicios prestados por Serveo. Los paros serán de 24 horas completas en cada una de las tres jornadas y amenazan con paralizar buena parte de la movilidad ferroviaria del país en pleno fin de semana y comienzo de semana laboral, afectando tanto a viajeros como al transporte de mercancías en todo el territorio nacional.