Seis de cada diez españoles respaldan la huelga general del 11 de noviembre y el 64% asegura que la crisis de la vivienda le anima a votar el 29 de noviembre, según una encuesta de Ateneo del Dato para elDiario.es. El problema atraviesa todo el espectro ideológico, pero moviliza sobre todo a los votantes de izquierda y a los jóvenes. Más del 40% de quienes votaron al PP afirma que no le hará acudir más a las urnas.
La crisis de la vivienda ya no solo encabeza las preocupaciones de los españoles. También se ha convertido en un factor de movilización. Según una encuesta de Ateneo del Dato para elDiario.es, el 60% de los entrevistados apoya la huelga general convocada para el 11 de noviembre, que reclama medidas sobre vivienda y subidas salariales. Un 33% la rechaza. Impulsada por el Sindicato de Inquilinas, la convocatoria cuenta con el respaldo de Comisiones Obreras (CCOO), la Unión General de Trabajadores (UGT) y la Confederación General del Trabajo (CGT).
El sondeo se hizo entre el 9 y el 11 de octubre, con 1.500 entrevistas online. Coincidió con el desahucio y la posterior muerte de Maricarmen Abascal, el rechazo a los decretos de vivienda en el Congreso y el adelanto electoral. Sus datos se suman a los del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que sitúa la vivienda como principal problema de España de forma ininterrumpida desde diciembre de 2024. Según el instituto público, el asunto preocupa mucho o bastante al 86% de los ciudadanos y el 76% pide que el Estado intervenga en el mercado.
Un apoyo a la huelga que cruza bloques
Los votantes progresistas son quienes más respaldan el paro, pero el apoyo desborda las fronteras ideológicas. Entre los votantes de Vox, el porcentaje favorable supera el 40%, por encima del que se registra entre quienes votaron al Partido Popular (PP) en 2023. El malestar por el acceso a un hogar alcanza así a parte del electorado de la ultraderecha, aunque su partido votó contra los decretos de vivienda en el Congreso. Por edades, los jóvenes son quienes más se identifican con la necesidad de parar el país.
Otra cuestión es la participación efectiva. Casi un tercio de los encuestados que respaldan la huelga todavía no tiene claro si la secundará, de modo que su seguimiento real sigue siendo una incógnita. La fecha se conoció oficialmente pocos días antes del trabajo de campo. Los convocantes tienen todavía varias semanas para convertir esa simpatía en participación.
La vivienda como motor electoral
La vivienda también pesa en las urnas. El 64% de los entrevistados afirma que la situación habitacional le anima a votar en las elecciones del 29 de noviembre. Entre los votantes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el 80% dice que le anima mucho o bastante, y entre los de Sumar la cifra llega al 86%. En el extremo contrario, más del 40% de quienes votaron al PP en las últimas generales asegura que el problema no le hará acudir más a las urnas. Los más movilizados son los jóvenes de 25 a 34 años, seguidos de los de 18 a 24.
La encuesta también recoge una lectura crítica sobre el calendario. El 60,5% cree que el Gobierno convocó las elecciones para ganar votos antes que para proteger a los inquilinos. Esa opinión está más extendida entre los votantes de PP y Vox, aunque también aparece entre los de PSOE y Sumar. Un tercio de estos últimos considera, sin embargo, que la convocatoria responde a ambos motivos. Respaldar las políticas de vivienda no equivale, por tanto, a una adhesión acrítica a la estrategia del Ejecutivo.
Respaldo mayoritario a las medidas
La fractura ideológica es nítida en torno a los decretos de vivienda que PP, Vox y Junts tumbaron en el Congreso. Más del 80% de los votantes de derechas se muestra favorable a ese rechazo, mientras que los electores de PSOE y Sumar lamentan que las normas no salieran adelante. Las proporciones se repiten ante la convalidación de los decretos en la Diputación Permanente, con las Cortes ya disueltas. A un tercio de los entrevistados le parece mal que el Gobierno vuelva a aprobar lo que el Congreso rechazó. Los votantes del PP (67%) y de Vox (57%) son los más críticos.
Pese a esas críticas, el respaldo a las medidas es amplio. En torno al 23% de los encuestados de ambos bloques considera que las normas son acertadas, aunque discrepa de la forma de aprobarlas. Si se suma el 35% que apoya su convalidación en la Diputación Permanente, el apoyo al contenido de los decretos ronda el 60%. La encuesta dibuja una sociedad que reclama intervención pública en la vivienda. Los partidos de la derecha que bloquearon esas normas afrontan unas elecciones en las que la vivienda se perfila como uno de los ejes del debate.