Los datos del Sistema Nacional de Salud correspondientes a diciembre de 2025 revelan que 853.509 personas aguardan una operación, un 55% más que hace diez años. La demora media se sitúa en 121 días y uno de cada cinco pacientes lleva más de seis meses sin pasar por quirófano. La brecha territorial es la más pronunciada en años: Madrid registra 50 días de espera media frente a los 173 de Andalucía.
El Ministerio de Sanidad publicó esta semana los indicadores de las listas de espera del Sistema Nacional de Salud (SNS) correspondientes al segundo semestre de 2025, y los datos confirman un nuevo récord histórico. A 31 de diciembre de 2025, un total de 853.509 personas aguardaban una intervención quirúrgica en los hospitales del sistema público español, lo que supone 6.926 pacientes más que en el mismo periodo de 2024 y casi 21.000 más que en el verano de ese año. La cifra representa un 55% de incremento respecto a hace diez años, una tendencia que no ha logrado revertirse a pesar de los sucesivos planes de choque puestos en marcha por las distintas administraciones.
La publicación de los datos se produce en un momento de fuerte presión sobre los servicios sanitarios públicos. La pandemia dejó un retraso estructural que no ha podido absorberse en su totalidad: el confinamiento paralizó durante meses la actividad quirúrgica no urgente, y la posterior recuperación de esa actividad no ha compensado el volumen de intervenciones diferidas. A ello se añaden factores de fondo que los expertos señalan como determinantes: el envejecimiento de la población, la escasez de especialistas en determinadas áreas y los desequilibrios de financiación entre comunidades autónomas.
Cifras sin precedente
El dato global de 853.509 personas en espera quirúrgica no es el único indicador preocupante. El 21,6% de esos pacientes —más de 184.000 personas— lleva más de seis meses sin recibir fecha para su intervención, un porcentaje que, aunque ha bajado levemente respecto a 2024, sigue duplicando los niveles anteriores a la pandemia. La demora media de 121 días supone cinco jornadas menos que el año anterior, un avance modesto que las organizaciones sanitarias consideran insuficiente para hablar de una tendencia de mejora consolidada.
El problema se extiende más allá del quirófano. Los datos del Ministerio recogen también las listas de espera para primera consulta con el especialista: más de cuatro millones de personas aguardan una cita en atención hospitalaria, con una demora media de 102 días. La tasa es de 84 pacientes por cada 1.000 habitantes, 1,2 puntos por encima del año anterior. La proporción de pacientes que tienen asignada una cita para más de 60 días asciende al 61,5%, lo que ilustra la magnitud de la congestión en el primer nivel de acceso a la atención especializada.
Las especialidades más saturadas
Por especialidades quirúrgicas, traumatología es la que concentra mayor número de pacientes: 200.584 personas aguardan una intervención en esa área. Le siguen oftalmología, con 172.974, y cirugía general y del digestivo, con 149.749. Las tres especialidades suman más del 60% del total de la lista. La cirugía de cataratas es el proceso más demandado con 124.194 pacientes, mientras que la operación de juanetes —o corrección de Hallux valgus— es la que más tiempo requiere, con 146 días de media. La especialidad con mayor demora global es cirugía plástica, que alcanza los 269 días de espera media.
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid subrayó esta semana que la región cierra 2025 con la demora más baja de España: 50 días de media para intervención quirúrgica, por cuarto año consecutivo en ese liderazgo. «No nos conformamos, por eso seguimos trabajando», afirmó Matute en declaraciones a los medios, antes de reivindicar que Madrid consigue estos resultados gracias a «seguir invirtiendo en los profesionales, que es nuestro mayor tesoro». La consejera reclamó también al Gobierno central mayor financiación finalista para el sistema sanitario.
Mapa de la desigualdad sanitaria
La brecha entre comunidades autónomas es la dimensión más políticamente sensible de los datos. Frente a los 50 días de Madrid, Andalucía registra una demora media de 173 días, la mayor del país, seguida por Cantabria, con 137, y Aragón, con 132. País Vasco y Galicia, con 64 y 73 días respectivamente, se sitúan entre las regiones con mejores resultados. Las diferencias no se explican únicamente por el volumen de población o la capacidad hospitalaria instalada, sino también por la estructura de financiación autonómica y el peso del sector privado como válvula de escape en determinados territorios.
La desigualdad en el acceso a la atención especializada tiene consecuencias directas en la equidad del sistema. Un ciudadano con residencia en Andalucía espera, de media, casi cuatro meses más que uno de Madrid para ser operado de la misma dolencia. Las diferencias en las listas de espera para consulta con el especialista presentan un patrón distinto: en este caso, Canarias, Navarra y Aragón encabezan las mayores demoras, mientras que Melilla, La Rioja y País Vasco registran los tiempos más cortos. Matute reclamó que el Gobierno central «invirtiera más en Sanidad de forma finalista».
El récord de 2025 llega en un contexto de debate sobre la sostenibilidad del modelo sanitario público. El dato de que más de 850.000 personas aguardan una intervención —mientras otras cuatro millones esperan ver al especialista— pone sobre la mesa la magnitud del déficit acumulado. Los sucesivos planes de reducción de listas de espera han logrado reducir los tiempos medios de espera en algunas especialidades, pero no han conseguido revertir la tendencia al alza en el número absoluto de pacientes. El SNS afronta un reto de capacidad que ninguna comunidad autónoma, con independencia de su gestión, ha logrado resolver de forma definitiva.