Hantavirus en el Hondius: claves para entender el brote

07 mai 2026 - 17:04

La cepa identificada en el crucero MV Hondius es el virus de los Andes, el único hantavirus que se transmite entre personas. La Organización Mundial de la Salud y el Centro Europeo de Enfermedades consideran bajo el riesgo para la población, aunque 23 pasajeros desembarcados en Santa Elena siguen sin localizar.

El virus de los Andes es el causante del brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que viaja a Canarias con ocho infectados confirmados y tres fallecidos a bordo. La Organización Mundial de la Salud (OMS), basándose en análisis del Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica y los Hospitales Universitarios de Ginebra, confirmó la identificación. La determinación de la cepa orienta los protocolos médicos y aclara cuáles son los riesgos reales para quienes han estado en contacto con los afectados.

La familia del hantavirus agrupa al menos 38 especies conocidas, 24 de las cuales causan enfermedades en humanos. El virus de los Andes es la que presenta una tasa de mortalidad más elevada y la única que puede transmitirse de persona a persona. Descubierto en 1995 en Argentina, es la variante predominante en ese país, desde donde zarpó el crucero Hondius el pasado mes de abril.

  1. Qué es el virus de los Andes y en qué se diferencia de otros hantavirus

Lo que distingue al virus de los Andes de todas las demás cepas es que es el único hantavirus con transmisión documentada entre seres humanos. El resto se contagia exclusivamente a través de aerosoles de heces, orina o saliva de roedores infectados. Descubierto en Argentina en 1995, su reservorio natural es el ratón colilargo, típico del cono sur americano.

En Europa y Asia, los hantavirus generan un síndrome hemorrágico con complicación renal y una mortalidad en torno al 1%. En América el cuadro es diferente: el síndrome pulmonar puede derivar en complicaciones cardiorrespiratorias graves. En la variante de los Andes, la tasa de mortalidad en la actual temporada epidémica en Argentina ronda el 40%, aunque ese dato refleja los casos graves confirmados, no la proporción de infectados que desarrollan enfermedad severa. 

  1. Cómo se contagia y por qué la transmisión entre personas es limitada

La transmisión del virus de los Andes requiere contacto estrecho. Un estudio de brotes en Argentina y Chile, publicado en The Lancet, identificó como factores de riesgo el contacto sexual con un infectado, besarse, dormir en la misma habitación durante el periodo febril o estar próximo al paciente justo antes del inicio de los síntomas. A diferencia de la gripe o el sarampión, el virus no busca nuevos huéspedes mediante tos ni estornudos: infecta el endotelio vascular y no tiene propensión a salir del cuerpo.

Un estudio en Chile sobre 76 casos y 476 contactos determinó que la tasa de contagio fue del 17,6% para las parejas sexuales y del 1,2% para quienes convivían en el mismo hogar. La OMS recuerda que el mayor brote registrado desde el descubrimiento de esta cepa se produjo en Argentina entre noviembre de 2018 y febrero de 2019: en tres meses se contabilizaron solo 34 casos, lo que ilustra su baja capacidad de transmisión en comparación con otros virus respiratorios.

  1. Qué riesgo real existe para la población española

El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) considera «muy bajo» el riesgo para la población general en Europa, dadas las medidas de prevención aplicadas a bordo y la escasa capacidad del virus de los Andes para propagarse entre personas. Toni Trilla, consultor sénior de epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona, pide «cierta coherencia» entre los países para evitar agravios o situaciones contradictorias en el tratamiento de los pasajeros.

La ministra Mónica García recalcó que el operativo no supondrá riesgo para la población canaria ni para su actividad económica. La cepa de los Andes, a pesar de ser la más peligrosa de la familia, tiene una expansión que tiende a estar limitada geográficamente y a afectar a contactos muy cercanos de los infectados. El brote de Chubut (Argentina, 2018-2019), que generó alarma por la aparición de posibles «supercontagiadores», se saldó con 144 casos y 19 muertos en una zona geográfica acotada.

  1. Qué les ocurrirá a los pasajeros del Hondius

El protocolo diseñado por el Gobierno español contempla que el barco atraque en el embarcadero secundario de Granadilla de Abona, en el sur de Tenerife, a diez minutos del aeropuerto. Allí, todos los pasajeros y tripulantes serán sometidos a una evaluación sanitaria. Los 14 españoles —13 turistas y una tripulante— volarán en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz y de allí ingresarán en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, que cuenta con ocho Unidades de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN) y laboratorio BSL-3 de máxima seguridad.

Los ciudadanos extranjeros sin síntomas ni cuadro clínico serán repatriados a sus países de origen con garantías de seguridad y sin contacto con la población local. Solo serán hospitalizados en España quienes desarrollen síntomas durante el trayecto. No existe ningún fármaco aprobado ni vacuna disponible frente al virus de los Andes. Un ensayo experimental con plasma de personas que habían superado la infección redujo la mortalidad en Chile, lo que concuerda con la observación de que los pacientes con anticuerpos elevados suelen tener un curso más leve.

  1. Qué incógnitas quedan abiertas

La principal incógnita del brote es la situación de los 23 pasajeros que desembarcaron en la isla de Santa Elena el 22 de abril —cuando el brote ya estaba en marcha— y regresaron a sus países sin cuarentena. La OMS coordina un rastreo internacional para conocer su estado de salud. El único caso confirmado fuera del barco hasta ahora es el de un ciudadano suizo ingresado en Zúrich, que se convirtió en el octavo caso documentado cuando ya estaba de vuelta en su país.

Tampoco está despejada la duración exacta del confinamiento para los españoles asintomáticos ni cómo se gestionará la cuarentena de los tripulantes extranjeros en sus respectivos países. El periodo de incubación, de entre una y seis semanas con una mediana de 23 días para los contagios entre humanos, hace que determinar el «día cero» del contacto de riesgo —punto desde el que se contarían los 45 días de observación potencial— sea complejo. La vigilancia epidemiológica ya está en marcha, aunque puede complicarse porque el brote ha ido más allá del barco.

Compartir el artículo