España consolida su ecosistema de inteligencia artificial

18 juin 2026 - 10:44

El informe The Spanish Tech Ecosystem Report 2026, elaborado por la consultora Dealroom, cifra en 450 el número de empresas emergentes de inteligencia artificial activas en España y en 3.300 millones de euros la inversión acumulada en el sector desde 2020. El país ocupa la sexta posición en el ranking europeo por volumen de financiación, por delante de Italia pero por detrás de Francia, Alemania, el Reino Unido, Suecia y Suiza. Madrid y Barcelona figuran entre los seis principales centros europeos de talento especializado.

El ecosistema español de inteligencia artificial (IA) ha entrado en una fase de despegue que los datos del último informe de la consultora Dealroom convierten en argumento difícil de rebatir. Las 450 empresas emergentes activas en el sector levantaron 717 millones de euros en 2025, el 23% de toda la inversión en startups del país ese año. Desde 2020, la financiación acumulada asciende a 3.300 millones, una cifra que sitúa a España en la sexta posición del ranking europeo por volumen total, por encima de Italia y por debajo de economías más grandes como Francia, Alemania o el Reino Unido, pero también de Suecia y Suiza, países especializados en alta tecnología con mercados internos mucho menores. El salto desde los 93 millones captados en 2016 hasta los 717 de 2025 refleja una década de crecimiento sostenido con una aceleración especialmente pronunciada entre 2020 y 2022.

Justo Hidalgo, director de IA en la patronal Adigital —Asociación para el Desarrollo de la Experiencia Digital—, considera que los datos deben leerse en perspectiva: «Si los tenemos en cuenta desde el 2020, el ecosistema de IA ha levantado 3.300 millones de euros y eso sitúa al país en la sexta posición en el ranking europeo». Para Hidalgo, el camino recorrido es significativo, pero el recorrido que queda es todavía mayor. El informe identifica tres grandes oportunidades en el ecosistema global de la IA: los modelos fundamentales —donde España y Europa han perdido la carrera frente a Estados Unidos y China—, la infraestructura y, en tercer lugar, el desarrollo de aplicaciones sectoriales, que es el ámbito donde los expertos sitúan el mayor potencial europeo.

Madrid y Barcelona, quinto y sexto hub europeo de talento

La concentración geográfica del ecosistema refleja la estructura del sector tecnológico español. Madrid y Barcelona acumulan la mayoría de las 450 empresas activas y se posicionan, respectivamente, en el quinto y sexto lugar del ranking europeo de ciudades con mayor concentración de talento especializado en IA. Carlos Trenchs, socio fundador del fondo de inversión Masia, apunta una diferencia de perfil entre ambas ciudades: «En Madrid los ingenieros se concentran en corporaciones del Ibex35 y en Barcelona, en cambio, hay una mayor presencia de especialistas en centros de investigación y empresas innovadoras y grandes tecnológicas como Amazon y Apple». El Barcelona Supercomputing Center actúa como ancla institucional de esa orientación investigadora.

Miquel Martí, consejero delegado de la asociación Tech Barcelona, describe el momento del sector con una combinación de optimismo y cautela: «el sector está en una fase inicial de despegue, pero cuenta con todos los ingredientes para acelerar: universidades, centros de investigación como el Barcelona Supercomputing Center y un ecosistema digital consolidado desde hace años». En materia de talento, el informe de Dealroom ofrece un dato que relativiza la brecha transatlántica: Europa y Estados Unidos cuentan cada uno con unos 325.000 profesionales de IA. La diferencia, según Trenchs, está en cómo se distribuyen: en Estados Unidos el 40% trabaja en las siete grandes tecnológicas, frente al 17% europeo, lo que deja más masa crítica disponible para la investigación y las startups.

Multiverse y Openchip, las apuestas más avanzadas

Entre las compañías que dan cuerpo al ecosistema, dos destacan por su escala y sus perspectivas inmediatas. Multiverse Computing, nacida en el País Vasco en 2019, es hoy la mayor empresa de IA española por capitalización. Su tecnología permite comprimir modelos de IA para reducir costes y consumo energético, y ya cuenta con clientes como HP o Toshiba. En 2025 facturó 40 millones de euros y empleó a 500 personas. Su consejero delegado, Enrique Lizaso, confirma que la compañía está ultimando una ronda de 500 millones en la que participarán a partes iguales el sector público y el privado, con el Banco Europeo de Inversiones, el Estado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Tecnológicas (SETT) y Samsung entre los inversores previstos. La operación podría convertir a Multiverse en el primer unicornio —empresa valorada en más de 1.000 millones— del sector de IA en España.

La segunda gran apuesta es Openchip, compañía barcelonesa dedicada al diseño de microchips para aplicaciones de IA. Impulsada por el Barcelona Supercomputing Center y la empresa GTD, ha captado 111 millones en fondos europeos y 25 millones adicionales de la Generalitat de Catalunya. Su consejero delegado, Cesc Guim, avanza que «la previsión es disponer del primer prototipo este año y llegar al mercado a gran escala en el 2028». Con más de 300 personas en plantilla repartidas entre Barcelona, Italia, Polonia, Francia, Alemania e Irlanda, Openchip es ya una de las apuestas europeas más relevantes en la carrera por la soberanía tecnológica en semiconductores.

El sector público y la apuesta por la gobernanza

El papel del Estado en el desarrollo del ecosistema de IA ha ganado peso en los últimos años con iniciativas de distinto alcance. El Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Chip —conocido como Perte Chip— moviliza más de 12.000 millones de euros para reforzar la capacidad española en semiconductores y computación. A ello se suman ALIA, el modelo público de IA en español, y RedIA, un programa con una dotación de 180 millones destinado a acelerar la adopción de IA en empresas y en el sistema sanitario. España y Portugal presentaron además una candidatura conjunta ante la Unión Europea (UE) para desplegar una gigafactoría de IA en Móra la Nova, municipio de la provincia de Tarragona, que actuaría como infraestructura central de procesamiento de datos a escala continental.

Para Hidalgo, la gobernanza puede ser el diferencial competitivo de España en el mercado global: «Iniciativas como los sandboxes regulatorios sitúan a España en una posición interesante para probar y desplegar estos sistemas con seguridad jurídica y supervisión adecuada». Trenchs, desde la perspectiva inversora, identifica los dos cuellos de botella que frenan la velocidad del ecosistema: la escasez de grandes fondos capaces de impulsar startups a escala, y la necesidad de aumentar «la velocidad de ejecución de los proyectos por parte de los emprendedores y las grandes corporaciones». En un sector donde, como el propio Trenchs resume, «el tiempo es oro», España compite con ventaja en aplicaciones sectoriales pero todavía sin el músculo financiero que tienen los líderes europeos del ranking.

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