España cierra 2025 con 46 víctimas de violencia machista, la cifra más baja en 22 años

02 janvier 2026 - 19:46

El año 2025 registra el menor número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas desde que comenzó el recuento oficial en 2003. Sin embargo, el dato que más preocupa a las autoridades es que en el 78 por ciento de los casos no existían denuncias previas, lo que evidencia las dificultades para detectar situaciones de riesgo antes de que se produzca el desenlace fatal.

España cerró el año 2025 con 46 mujeres asesinadas por violencia de género, la cifra más baja de toda la serie histórica que comenzó a elaborarse en 2003, según datos oficiales del Ministerio de Igualdad. A pesar de este descenso respecto a 2024, cuando se registraron 49 víctimas mortales, las autoridades advierten que la violencia machista sigue siendo una emergencia estructural que requiere reforzar los mecanismos de prevención y detección temprana. Desde que se iniciaron los registros oficiales hace 22 años, un total de 1.341 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España, una cifra que refleja la persistencia de un fenómeno que atraviesa generaciones y contextos sociales.

El dato más alarmante del balance anual es que en más del 78 por ciento de los casos no existían denuncias previas contra el presunto agresor, según la estadística elaborada por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género que dirige Ana Redondo. Esta ausencia de denuncias dificulta enormemente la intervención de los sistemas de protección institucional, como el sistema VioGén de valoración policial del riesgo, y subraya la necesidad de reforzar las campañas de concienciación dirigidas tanto a las víctimas como a su entorno cercano. El Ministerio de Igualdad ha insistido en que la detección temprana y la movilización social resultan fundamentales para evitar que las situaciones de violencia escalen hasta el asesinato.

Andalucía concentra el 30% de los casos

La distribución territorial de los crímenes machistas muestra importantes diferencias entre comunidades autónomas. Andalucía encabeza el ranking de víctimas con 14 mujeres asesinadas, lo que representa casi el 30 por ciento del total nacional y convierte a esta región en la más castigada por la violencia de género durante 2025. Le siguen Cataluña con cinco casos, Madrid y la Comunidad Valenciana con cuatro cada una, y Extremadura con tres. Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Galicia y Murcia registraron dos casos cada una, mientras que Aragón, Baleares, Castilla y León, Navarra, País Vasco y La Rioja contabilizaron un único asesinato machista a lo largo del año.

El perfil de las víctimas refleja que la violencia de género afecta a mujeres de todas las edades, aunque el mayor número de casos se concentra entre los 41 y 50 años, con 14 víctimas mortales. Le sigue la franja de 31 a 40 años con 11 fallecidas, y de 51 a 60 años con seis. También se registraron cinco casos de mujeres de entre 71 y 84 años, lo que evidencia que la violencia machista no desaparece con la edad avanzada. En cuanto a la nacionalidad, 27 de las víctimas eran españolas, lo que representa casi el 60 por ciento del total, mientras que 19 eran extranjeras. Esta sobrerrepresentación de mujeres migrantes entre las víctimas mortales, que alcanzan el 41,3 por ciento de los casos, evidencia que el estatus migratorio constituye un factor de vulnerabilidad adicional.

Respecto a los agresores, 27 eran de nacionalidad española y 19 extranjeros, en proporción idéntica a las víctimas. Un dato especialmente significativo es que cinco de los 46 presuntos asesinos se suicidaron tras cometer el crimen, por lo que nunca podrán ser juzgados por los asesinatos, mientras que otros nueve intentaron quitarse la vida sin lograrlo. Este patrón del suicidio posterior al feminicidio se repite en numerosos casos de violencia machista y forma parte de lo que los expertos califican como la dimensión extrema del control sobre la víctima, en la que el agresor prefiere la aniquilación mutua antes que aceptar la pérdida de poder sobre la mujer. 

Junio, el mes más trágico del año

La evolución temporal de los crímenes machistas a lo largo de 2025 muestra una distribución irregular, con meses especialmente cruentos que concentraron un número elevado de víctimas. Junio fue el mes más trágico del año, con ocho mujeres y un menor asesinados en apenas treinta días, lo que obligó a reforzar las campañas de sensibilización y los protocolos de actuación en pleno período estival. Le siguen diciembre y marzo, ambos con cinco víctimas mortales cada uno. Esta concentración de casos en determinados períodos plantea interrogantes sobre posibles factores estacionales o circunstanciales que podrían influir en la escalada de la violencia, aunque los expertos advierten que se trata de un fenómeno complejo que no responde a una única causa.

La comparativa con años anteriores muestra una tendencia descendente, aunque todavía insuficiente. En 2024 se registraron 49 mujeres asesinadas, mientras que el año 2016 había marcado hasta ahora el mínimo histórico con esa misma cifra, récord que se repitió en 2017 y 2021. El descenso hasta las 46 víctimas de 2025 representa, por tanto, un nuevo mínimo en la serie estadística, aunque las organizaciones feministas y los expertos en violencia de género insisten en que cualquier cifra superior a cero resulta inaceptable y refleja el fracaso de las políticas de prevención y protección. El exdelegado del Gobierno contra la Violencia de Género, Miguel Lorente, ha advertido que los casos actuales resultan especialmente preocupantes por el aumento de la agresividad, ya que los episodios de violencia se producen con mayor carga emocional y ensañamiento.

Tres menores víctimas de violencia vicaria

El impacto de la violencia machista también se extiende a los menores de edad, que en 2025 registraron tres víctimas mortales por violencia vicaria, aquella que utilizan los agresores contra los hijos e hijas de las mujeres para causarles el mayor daño posible. Los tres asesinatos se produjeron en abril, mayo y junio, en la Comunidad Valenciana, Murcia y País Vasco. Los menores tenían edades comprendidas entre uno y dos años, cinco y seis años, y trece y catorce años, y los tres eran de nacionalidad española. Esta cifra supone un importante descenso respecto a 2024, cuando se registraron nueve menores asesinados, lo que marcó un récord histórico junto al año 2015.

Desde que en 2013 se comenzaron a contabilizar de forma específica las víctimas menores de la violencia vicaria, un total de 65 niños y niñas han sido asesinados por sus padres o por las parejas o exparejas de sus madres en contextos de violencia de género. Además, la violencia machista dejó en 2025 un total de 35 menores huérfanos, elevando la cifra acumulada desde 2013 hasta los 504 niños y niñas que han perdido a sus madres por culpa de feminicidios. Estos menores quedan especialmente vulnerables tras el asesinato de su madre, lo que ha llevado a impulsar medidas específicas de protección y acompañamiento psicológico, así como la tramitación de una ley específica sobre violencia vicaria que el Gobierno aprobó como anteproyecto durante 2025.

El Ministerio de Igualdad recuerda que existen múltiples canales de ayuda disponibles las 24 horas del día, todos los días del año. El teléfono 016 ofrece asesoramiento sobre recursos disponibles y derechos de las víctimas, con atención jurídica de ocho de la mañana a diez de la noche en 53 idiomas y servicios adaptados para personas con discapacidad. También funcionan las consultas por correo electrónico a través de [email protected], el canal de WhatsApp en el número 600 000 016 y el chat online accesible desde la web violenciagenero.igualdad.gob.es. En situaciones de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y la Guardia Civil (062). Además, la aplicación ALERTCOPS permite enviar una señal de auxilio con geolocalización cuando no es posible realizar una llamada telefónica.

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