Elisa Mouliaá retira su acusación contra Íñigo Errejón alegando motivos de salud

04 février 2026 - 19:56

La actriz ha comunicado su decisión a través de un escrito judicial en el que renuncia a continuar como acusación particular en el procedimiento por presunto abuso sexual contra el exdirigente de Sumar. Mouliaá subraya que su retirada «no es una retractación» sino un límite personal tras sostener el proceso en solitario durante más de un año, sin que otras presuntas víctimas se sumaran al proceso pese al escándalo político que desencadenó su caso.

La actriz Elisa Mouliaá ha anunciado este miércoles 4 de febrero de 2026 la retirada de su acusación particular contra el exdiputado y exportavoz de Sumar Íñigo Errejón en el procedimiento judicial por presunto abuso sexual. La decisión, comunicada mediante un comunicado publicado en sus redes sociales y formalizada a través de un escrito judicial, llega días antes de la vista señalada para el próximo 9 de febrero en la Audiencia Provincial de Madrid, que podría haber sido determinante para la continuación del caso. Mouliaá aclara que su retirada no supone retractación de los hechos denunciados, sino un límite personal motivado por razones de salud y el desgaste emocional de afrontar el proceso sin apoyos.

En su comunicado, la actriz sostiene que «la Fiscalía determinó la veracidad de los hechos y el juez Carretero apreció indicios de criminalidad enviándole al banquillo». Mouliaá explica que decidió identificarse públicamente y presentar denuncia formal tras las acusaciones anónimas que provocaron la dimisión de Errejón de todos sus cargos políticos en octubre de 2024, con el objetivo de «dar la cara con nombre y apellidos» cuando surgió un relato que cuestionaba la credibilidad de los testimonios. La actriz subraya que ha sido la única de las presuntas víctimas en emprender acciones judiciales contra el político, lo que ha generado un desgaste insostenible: «Nadie debería cargar sola con algo así».

El desgaste personal como factor decisivo

Según ha explicado su abogado, Alfredo Arrién, la decisión de Mouliaá se produjo inmediatamente después de salir de una consulta hospitalaria este miércoles, debido a que «ya no puede soportar la presión». El letrado ha calificado públicamente la determinación de su clienta como «impulsiva» y «no responsable con el acto de denunciar a una persona», tomada de forma unilateral y sin tener en cuenta los consejos de su defensa letrada. Arrién ha expresado su preocupación por las implicaciones de esta retirada: «Quiero entender que esto puede generar un precedente terrible que es el de yo denuncio a una persona por agresión sexual y ahora retiro la denuncia porque no me es cómodo».

La actriz, por su parte, ha defendido su decisión en redes sociales afirmando que «no huyo, termino mi parte demostrando que no quiero dinero ni protagonismo: la verdad ya camina sola». Mouliaá ha recordado que donó a organizaciones de mujeres maltratadas 54.000 euros obtenidos en programas de televisión tras hacerse pública su denuncia, como muestra de que sus motivaciones no eran económicas ni mediáticas. En su escrito judicial, la actriz renuncia de forma «total, libre, consciente e irrevocable» a la acusación particular, aunque mantiene la versión de los hechos denunciados en 2024.

Cronología de un caso políticamente convulso

Los hechos denunciados por Mouliaá se habrían producido en 2021, tras la presentación de un libro de Errejón, después de casi un año de contacto por redes sociales entre ambos. Según el relato de la actriz, tras el acto literario fueron a tomar algo y posteriormente acudieron a una fiesta en casa de un amigo, donde se produjeron varios episodios de tocamientos y besos no consentidos que continuaron después en el domicilio del exdiputado. El caso saltó a la esfera pública en octubre de 2024, cuando múltiples testimonios anónimos en redes sociales acusaron a Errejón de comportamientos inapropiados con mujeres, lo que provocó su dimisión inmediata como portavoz de Sumar en el Congreso de los Diputados.

Mouliaá presentó denuncia formal semanas después de las revelaciones anónimas, convirtiéndose en la única víctima con nombre y apellidos en dar el paso legal. El juez instructor del caso, Adolfo Carretero, consideró coherente su declaración y, en noviembre de 2025, dictó auto de procesamiento al apreciar indicios suficientes de criminalidad, abriendo la vía al juicio oral. La acusación particular que ahora se retira solicitaba tres años de prisión para Errejón y 30.000 euros de indemnización por un delito continuado de abuso sexual. Sin embargo, en diciembre de 2025 la Fiscalía Provincial de Madrid pidió el archivo de la causa al considerar que no había quedado «suficientemente justificada la perpetración del delito» ni se había acreditado que el político fuese consciente de la falta de consentimiento.

Futuro procesal incierto

La retirada de la acusación particular no implica necesariamente el archivo del procedimiento, al tratarse de un delito de naturaleza pública que podría continuar si el Ministerio Fiscal lo considera procedente. No obstante, con la Fiscalía posicionada a favor del archivo desde diciembre y sin la acusación particular de Mouliaá, la continuidad del caso depende ahora de la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada (ADIVE), que se personó como acusación popular y también solicita tres años de cárcel para Errejón. La Audiencia Provincial de Madrid debe aún resolver el recurso presentado por la defensa de Errejón contra su procesamiento, que sostiene que el relato de la denunciante es «inventado».

Mouliaá ha concluido su comunicado afirmando que «si la justicia continúa, lo hará sin mi participación», y recalcando que se retira «con la conciencia tranquila» tras haber cumplido su objetivo de confirmar públicamente la veracidad de los hechos. El caso Errejón, que se convirtió en uno de los escándalos políticos más sonados del panorama español reciente, entra ahora en una fase de incertidumbre procesal mientras el debate sobre cómo proteger a las víctimas de violencia sexual en procesos judiciales largos y mediáticamente expuestos cobra nueva actualidad.

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