El corredor Madrid-Andalucía recupera la alta velocidad un mes después de Adamuz

17 février 2026 - 12:48

La reapertura del corredor ferroviario, interrumpido desde el accidente de Adamuz que causó 46 muertos el pasado 18 de enero, comenzó este martes 17 de febrero entre incidencias operativas. Los primeros trenes registraron demoras de hasta hora y media, y la línea con Málaga permanece cortada hasta al menos principios de marzo por un desprendimiento. La vuelta al servicio pone fin a una crisis de movilidad que dejó a Andalucía sin conexión de alta velocidad con la capital durante 30 días.

Renfe e Iryo restablecieron este martes el servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía después de que Adif —el gestor público de infraestructuras ferroviarias— autorizara la circulación tras concluir los trabajos de reparación en el tramo de Adamuz, en la provincia de Córdoba. «Renfe restablece hoy el servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, después de que Adif haya autorizado la circulación», comunicó la operadora pública a través de su cuenta oficial en la red social X. La vuelta a la normalidad —aunque parcial— llega casi un mes exacto después del accidente más letal de la historia reciente del ferrocarril español.

El descarrilamiento ocurrió el 18 de enero, cuando los tres últimos vagones del tren Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid se salieron de la vía e invadieron el carril contiguo, por el que circulaba en ese momento un Alvia de Renfe con destino a Huelva. La colisión causó la muerte de 46 personas y dejó más de un centenar de heridos. Las causas del siniestro continúan siendo investigadas por la vía judicial y por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente adscrito al Ministerio de Transportes. Las pesquisas apuntan a la rotura de un raíl como posible origen del descarrilamiento, aunque aún no hay conclusiones definitivas.

Un mes de parálisis y 880.000 viajeros afectados

La interrupción del servicio se prolongó durante treinta días, un período en el que, según datos de la Junta de Andalucía y la patronal empresarial CEA, se perdieron 880.000 viajeros en el corredor. El impacto económico de la desconexión generó una presión creciente sobre el Gobierno central para que acelerara los plazos de reapertura. La consejera andaluza de Economía, Carolina España, y el presidente de la CEA, Javier González de Lara, reclamaron públicamente la semana pasada una fecha «cierta» para recuperar la normalidad ferroviaria. Las lluvias y la meteorología adversa retrasaron durante días los trabajos de reparación de la plataforma y la superestructura de la vía, así como las soldaduras, que exigen suelo seco para poder ejecutarse.

El lunes 16 de febrero, Adif anunció la conclusión de los trabajos y la puesta a disposición de las operadoras de la infraestructura reparada para que realizaran sus propias pruebas técnicas antes de reanudar el servicio comercial. El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló ese mismo día que la línea podría retomar operaciones «entre el martes y el miércoles». Renfe ya inició las pruebas en el tramo de Adamuz durante la tarde del lunes, y las verificaciones de señalización se prolongaron hasta entrada la noche, lo que permitió autorizar la circulación para la mañana del martes.

Las primeras horas, marcadas por las demoras

La reapertura no discurrió sin contratiempos. Los primeros servicios del corredor registraron retrasos significativos, que en algunos casos superaron la hora y media. Según datos facilitados por la aplicación oficial de Adif, el Alvia 02075 con salida de Cádiz a las 06:35 horas tenía prevista su llegada a Madrid a las 11:07, pero la estimación de llegada se desplazó hasta las 12:33, lo que supone una demora de 86 minutos. El mismo convoy acumuló ya un retraso de casi 90 minutos a su paso por Córdoba, donde debía haber llegado a las 09:04 y no lo hizo hasta aproximadamente las 10:32.

Los retrasos generaron incertidumbre en los andenes de las principales estaciones andaluzas, donde muchos viajeros recibieron mensajes de sus operadoras alertando de las demoras sin conocer aún la puerta de embarque. Algunos pasajeros entrevistados en la estación de Córdoba reconocieron que, pese a las molestias, valoraban positivamente el regreso del servicio directo. «Estamos encantados de poder viajar así porque se acorta el tiempo respecto a las últimas semanas. Es un poco triste pasar por esa zona, pero la vida continúa y tenemos que seguir usando el servicio», expresaron dos viajeros consultados por medios locales en referencia al tramo de Adamuz.

Málaga, la excepción que ensombrece la reapertura

La vuelta a la normalidad es, no obstante, incompleta. La línea de alta velocidad entre Madrid y Málaga permanece interrumpida y no recuperará su operativa habitual hasta al menos principios de marzo. El motivo es un desprendimiento de tierra y piedras registrado en la localidad malagueña de Álora, que afecta al tramo entre Antequera y Málaga capital. Adif trabaja en estabilizar la zona, aunque las condiciones del terreno siguen sin ser las adecuadas para completar los trabajos. Mientras tanto, Renfe pondrá en marcha a partir del miércoles un plan alternativo que combina ferrocarril y carretera entre Antequera y Málaga.

Las líneas que sí recuperan circulación completa este martes son Madrid-Sevilla, Madrid-Cádiz, Madrid-Granada y Madrid-Granada-Almería. En el caso de Madrid-Huelva, el primer servicio del día cubre el tramo Córdoba-Huelva mediante autobús, mientras el resto de los servicios previstos se realizan íntegramente en tren. Iryo, por su parte, retoma 14 circulaciones diarias en el eje Madrid-Sevilla —siete por sentido—, incluyendo los servicios transversales Barcelona-Sevilla con cuatro viajes diarios. Ouigo también ha puesto billetes a la venta desde 19 euros para el trayecto Sevilla-Madrid. Las tres operadoras han recordado que los viajeros afectados durante el período de interrupción pueden cambiar sus billetes u obtener reembolso sin coste adicional.

Compartir el artículo