El crucero de lujo neerlandés MV Hondius, con un brote de hantavirus que ha causado tres muertos entre sus 147 pasajeros, atracará en Granadilla, sur de Tenerife, tras aceptar España una petición de la OMS. El Gobierno de Canarias, no consultado, exige transparencia y una reunión urgente con Sánchez. La ultraderecha Vox aprovechó la noticia para vincular el brote con la inmigración, una premisa que los hechos no sostienen.
El Gobierno español aceptó este martes una petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para acoger en las Islas Canarias al crucero MV Hondius, un buque de lujo de bandera neerlandesa en el que se ha registrado un brote de hantavirus que ha causado la muerte de tres pasajeros. La embarcación, con 147 personas a bordo entre las que se encuentran 14 ciudadanos españoles, permanece anclada en Cabo Verde mientras un equipo de epidemiólogos de la OMS evalúa el estado de salud de los pasajeros y la tripulación.
El Ministerio de Sanidad justificó la decisión «en cumplimiento del Derecho Internacional y el espíritu humanitario», según comunicó en su cuenta oficial. El organismo internacional eligió España al considerar que el país reúne las condiciones técnicas y sanitarias para este tipo de operación. El buque atracará en el puerto de Granadilla, en el extremo sur de Tenerife, donde comenzará la evaluación de los viajeros antes de su posible traslado a la península. El médico del barco, en estado grave, será evacuado en avión medicalizado desde Cabo Verde a petición de los Países Bajos.
La protesta de Clavijo
La decisión no fue consultada con el Gobierno de Canarias, lo que generó una crisis institucional inmediata. El presidente Fernando Clavijo, de Coalición Canaria, contactó directamente con Pedro Sánchez para exigir los criterios técnicos que llevaron a elegir el archipiélago como destino. Sánchez le trasladó que no había cambio de posición, sino una solicitud humanitaria de la OMS que España decidió atender, una explicación que no satisfizo al dirigente canario, quien advirtió que cancelaría su agenda en Bruselas para desplazarse a Madrid si fuera necesario.
El malestar canario tiene un detonante preciso: la ministra de Sanidad, Mónica García, había señalado con anterioridad que el buque no sería trasladado al archipiélago, una posición que el Ejecutivo central abandonó sin consulta previa. El portavoz del Gobierno canario, Alfonso Cabello, expresó la queja con claridad: «Nos enteramos a través de los medios del traslado del médico. Pedimos información». Clavijo afirmó que «no hay información suficiente para mantener un mensaje de calma» y denunció que ninguna autoridad portuaria de las islas había recibido solicitudes formales de atraque.
El protocolo de acogida
El Ministerio de Sanidad confirmó que los 14 ciudadanos españoles a bordo serán trasladados desde Granadilla al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, donde permanecerán en cuarentena según los protocolos clínicos. La ministra García subrayó que «el Hospital tiene mecanismos de seguridad» y que el centro dispone de la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN). El epidemiólogo Fernando Simón señaló que no cree que el brote vaya a suponer un riesgo para la salud pública española. El director del Servicio Canario de la Salud, Adasay Goya, solicitó información clínica detallada sobre el estado del paciente previsto para Tenerife.
El hantavirus es una enfermedad viral transmitida desde roedores a seres humanos a través de sus excrementos, orina o secreciones. La transmisión entre personas es excepcional y se circunscribe a la cepa andina, variante sudamericana del patógeno. En el caso del MV Hondius, los epidemiólogos apuntan a una exposición ambiental durante escalas en tierra como origen más probable. La pregunta que centra el debate científico es cómo varios viajeros del mismo buque pudieron verse afectados por un patógeno que no circula entre personas, cuestión que el propio Clavijo planteó para subrayar la opacidad de la información recibida.
Vox convierte el crucero en argumento antiinmigración
El portavoz de Vox en materia de Inmigración, Samuel Vázquez, publicó en la red social X un mensaje que vinculaba el MV Hondius con los flujos migratorios. Acusó al Gobierno de usar la noticia para desviar la atención pública y añadió que el asunto del crucero se presentaba «como si no llegaran todos los días y sin ningún control barcos así a España». La equiparación no resiste el contraste con los hechos: el MV Hondius es un crucero de lujo de bandera neerlandesa, sin ningún vínculo con la migración irregular.
El recurso de Vox sigue un patrón empleado en abril, cuando el Ejecutivo aprobó la regularización de cerca de 500.000 personas migrantes que ya residían y trabajaban en España. La formación alertó entonces de un «efecto llamada» y del colapso de los servicios públicos, pese a que la medida solo afectaba a quienes llevaban años en el país. Vincular la inmigración con enfermedades contagiosas es una narrativa sin base científica rechazada de manera sistemática por los principales organismos de salud pública, incluida la OMS.
El episodio del MV Hondius deja al descubierto dos tensiones simultáneas. La primera, institucional, evidencia las dificultades del Gobierno central para gestionar emergencias que afectan a las comunidades autónomas sin mecanismos de consulta previa suficientes. La segunda, política, muestra la disposición de Vox a convertir cualquier crisis sanitaria en argumento contra la inmigración con independencia de los hechos. Ambas dinámicas confluyen en un mismo episodio y lo proyectan sobre la agenda española a pocas semanas de las elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo.