El barómetro de mayo del Centro de Investigaciones Sociológicas registra que el 44,6% de los encuestados que conocen los pactos de PP y Vox en Extremadura y Aragón apoya que las políticas sociales se inspiren en el principio de «prioridad nacional», que establece la preferencia de los españoles sobre los inmigrantes en el acceso a servicios públicos. El sondeo sitúa al PSOE como primera fuerza con el 36,2% del voto estimado y recoge que el 65,4% de los ciudadanos rechaza las críticas de Donald Trump al Gobierno español.
El barómetro de mayo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicado el viernes, ofrece la primera medición de opinión pública sobre el principio de «prioridad nacional» desde que el Partido Popular (PP) y Vox lo incorporaron a sus acuerdos de coalición en Extremadura y Aragón. El dato principal que difunde el sondeo —que cuatro de cada diez españoles avalan esa cláusula— requiere una precisión metodológica relevante: el 44,6% de apoyo corresponde exclusivamente a los encuestados que afirman haber oído hablar de los citados acuerdos, no al conjunto de la muestra. El trabajo de campo se realizó entre el 4 y el 18 de mayo, con 4.016 entrevistas, y es por tanto previo a las revelaciones judiciales sobre el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el marco del caso Plus Ultra.
Entre quienes conocen los pactos, el 44,6% se declara de acuerdo o muy de acuerdo con que las políticas sociales se inspiren en la «prioridad nacional». Un 43,9% considera además que ese principio es compatible con la Constitución española, frente a un 39,9% que estima que no lo es. La proximidad entre ambas cifras refleja una opinión pública dividida sobre la constitucionalidad de una medida que varios juristas han cuestionado por establecer un criterio de acceso a recursos públicos basado en el origen nacional. El barómetro no recoge la posición del conjunto de la ciudadanía sobre el principio, lo que limita la representatividad del dato principal que ha circulado en los medios.
El PSOE mantiene ventaja pero el PP remonta
La proyección electoral del barómetro sitúa al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) como primera fuerza, con un 36,2% del voto estimado, dos décimas por debajo respecto al mes anterior. El PP obtendría un 24,9%, lo que supone un incremento de 1,3 puntos respecto a abril. La distancia entre ambos partidos se mantiene en torno a once puntos porcentuales, una brecha que el PP no ha logrado reducir de forma sostenida a lo largo de los últimos meses pese a la acumulación de causas judiciales que afectan al Gobierno y al entorno del presidente Pedro Sánchez. El sondeo fue realizado antes de que trascendieran las últimas revelaciones sobre Zapatero, lo que podría haber alterado el cuadro de intención de voto si el trabajo de campo se hubiera extendido más allá del 18 de mayo.
En el bloque de partidos de ámbito estatal, Sumar obtiene un 5,7% y Podemos un 2,5%, cifras similares a las del mes anterior. Entre las formaciones de ámbito territorial, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) mantiene el mejor resultado con un 2,6%, seguida de EH Bildu con un 0,9%, Junts per Catalunya con un 0,8%, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) con un 0,7% y el Partido Nacionalista Vasco (PNV) en mínimos con un 0,5%. La formación ultraderechista SALF, del activista Alvise Pérez, sube siete décimas hasta el 2,4%, consolidando una presencia que en anteriores sondeos parecía más volátil.
Vox recupera apoyos tras los pactos autonómicos
El barómetro de mayo aporta un dato relevante para evaluar el impacto electoral de la estrategia autonómica de Vox. La formación de Santiago Abascal registra un voto estimado del 16,2%, lo que supone una recuperación tras dos meses de descenso continuado: en febrero se situaba en el 18,9%, cayó al 16,6% en marzo y al 14,7% en abril, un período que coincidió con el impacto geopolítico de la guerra de Irán y el posicionamiento de Sánchez contra el conflicto. El rebote de mayo llega después de que Vox cerrara en abril el acuerdo de coalición en Aragón, que incluye la «prioridad nacional» como en Extremadura y la Comunidad Valenciana.
La correlación entre los pactos autonómicos y la recuperación de intención de voto apunta a que la visibilidad institucional de Vox en las comunidades gobernadas con el PP actúa como estímulo para su electorado. El conjunto de la derecha y la ultraderecha —PP, Vox y SALF— sumaría en este escenario alrededor del 43,5% del voto estimado, frente al bloque progresista encabezado por el PSOE. La aritmética parlamentaria que resultaría de esas cifras seguiría sin ofrecer una mayoría alternativa viable al Gobierno de Sánchez, que mantiene su dependencia de los apoyos de formaciones nacionalistas y de izquierda para sostener la legislatura.
La guerra de Irán y el rechazo a Trump
El barómetro incluye un bloque de preguntas sobre el conflicto en Oriente Medio que revela un estado de ánimo de inquietud mayoritaria entre la ciudadanía española. Un 63,3% de los encuestados afirma estar muy o bastante preocupado ante los bombardeos de Israel y Estados Unidos sobre Irán. Pese a esa preocupación, un 54,7% se muestra optimista y considera posible alcanzar una solución al conflicto, aunque un 64% opina que el enfrentamiento se prolongará durante más tiempo del previsto. La combinación de ambas respuestas refleja una ciudadanía que percibe el conflicto como grave pero no necesariamente irresoluble.
El sondeo también mide el impacto de las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la opinión pública española. Las críticas de Trump al Gobierno de Sánchez y su cuestionamiento de la situación del país generan mucho o bastante rechazo en el 65,4% de los entrevistados. El dato es coherente con la tendencia registrada en barómetros anteriores y refuerza la lectura de que el posicionamiento del Ejecutivo frente a Washington no erosiona su base electoral, sino que puede consolidarla. El CIS no preguntó en este sondeo por la valoración de la decisión de España de cerrar su espacio aéreo a la aviación militar estadounidense vinculada a la operación Furia Épica.