La vicepresidenta segunda del Gobierno español y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, destacó este martes el papel del papa León XIV como defensor de los derechos laborales, la inclusión y la dignidad de los trabajadores. Desde Ginebra, donde participa en la Conferencia Internacional del Trabajo, valoró especialmente las reflexiones del Pontífice sobre la inteligencia artificial y las migraciones, aunque mantuvo sus discrepancias con la Iglesia en cuestiones como el aborto y la eutanasia.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, calificó este martes al papa León XIV como «el mejor embajador del trabajo decente en el mundo», destacando la continuidad de su mensaje social con el legado de Francisco y su defensa de un modelo económico centrado en la dignidad humana.
En declaraciones a EFE durante la 113ª Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que se celebra estos días en Ginebra, Díaz elogió la insistencia del Pontífice en la necesidad de proteger los derechos de los trabajadores en un contexto marcado por la transformación tecnológica y los desafíos de la inteligencia artificial.
«Que una voz autorizada como la del Papa defienda el trabajo con derechos, la inclusión en las empresas y la centralidad del ser humano es una enorme aportación al mundo actual», afirmó la ministra.
La inteligencia artificial en el centro del debate
Díaz mostró una especial sintonía con la primera encíclica de León XIV, Magnifica Humanitas, publicada semanas atrás, en la que el Pontífice reflexiona sobre los efectos de la inteligencia artificial en la sociedad, el empleo y la dignidad humana.
La vicepresidenta recordó que el texto se inspira en la histórica encíclica Rerum Novarum de León XIII, publicada en 1891 en plena revolución industrial y considerada uno de los pilares de la doctrina social de la Iglesia.
«Me siento muy próxima a esa reflexión», señaló Díaz, que ha situado la regulación de la inteligencia artificial y la protección de los trabajadores frente a la automatización entre las prioridades de su agenda política.
Migraciones y desigualdad
La ministra también valoró las posiciones expresadas por León XIV durante su visita a España en relación con la migración.
A su juicio, el Papa está contribuyendo a aportar «luz» sobre una realidad marcada por profundas desigualdades económicas y conflictos internacionales que empujan a millones de personas a abandonar sus países de origen.
Las declaraciones se producen después de que el Pontífice defendiera en varios actos públicos la apertura de vías legales y seguras para la migración y reclamara políticas de integración que respeten la dignidad de las personas desplazadas.
Coincidencias y discrepancias
Pese a los elogios, Díaz reconoció mantener diferencias de fondo con la Iglesia católica en cuestiones relacionadas con los derechos reproductivos.
La vicepresidenta se refirió a las críticas formuladas por León XIV al aborto y a la eutanasia durante su discurso ante las Cortes Generales, reiterando la posición del Gobierno en defensa de la autonomía de las mujeres.
«Las mujeres somos dueñas de nuestros cuerpos y tenemos la capacidad de decidir cuándo y cómo queremos ser madres», afirmó, aunque subrayó su «respeto absoluto» hacia las convicciones religiosas.
Una relación marcada por el diálogo social
Las palabras de Díaz reflejan el interés que ha despertado entre sindicatos, organizaciones sociales y responsables políticos el mensaje económico y social de León XIV, cuya visita a España ha estado marcada por referencias constantes al trabajo digno, la justicia social, la migración y los riesgos éticos asociados al desarrollo tecnológico.
La ministra asistirá este miércoles a los actos presididos por el Pontífice en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, uno de los momentos más destacados de la etapa catalana del viaje apostólico.