El Gobierno andaluz del PP designó viceconsejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local a Rafael Sánchez Saus, cargo cedido a Vox, pese a su falta de experiencia administrativa en esas áreas. El historiador, antiguo candidato de Falange Española, defiende en sus libros que Al-Ándalus fue un sistema de dominio islámico sobre los cristianos y advierte de riesgo de violencia en el actual Estado de las autonomías.
El Gobierno andaluz del Partido Popular (PP) nombró esta semana viceconsejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local a Rafael Sánchez Saus, un cargo cedido a Vox en el pacto de gobierno de la Junta de Andalucía. El historiador, recién llegado a la política institucional, carece de experiencia administrativa previa en ninguna de las áreas que deberá coordinar. Su trayectoria incluye una etapa como candidato de Falange Española, la organización ultraderechista de la que fue miembro hace cuatro décadas, un dato que no figura en el currículo oficial distribuido por la Junta al anunciar su nombramiento. «Para nada me considero ya un falangista», declaró Sánchez Saus al medio elDiario.es, que reveló su vinculación con la formación franquista.
Un perfil sin experiencia en las áreas asignadas
El currículo distribuido por el Ejecutivo autonómico destaca su condición de doctor en Historia, exrector de la Universidad CEU San Pablo y consejero nacional de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), una entidad laica fundada en 1908 para promover la fe católica en la vida pública. El documento oficial no menciona, sin embargo, su paso por Falange Española. Lo más cercano a la gestión administrativa que puede acreditar es su etapa como rector universitario, un perfil que contrasta con el de otros altos cargos de la macroconsejería.
La comparación resulta especialmente visible con Inés María Cruz Lora, secretaria general técnica de la macroconsejería de Vox, que acumula veintiún años de experiencia en el Cuerpo Superior de Administradores Generales de la Junta. Cruz Lora ha ocupado puestos de dirección y gestión, entre ellos la coordinación de la Dirección Gerencia del Servicio Andaluz de Empleo (SAE). El contraste entre ambos perfiles ha alimentado las críticas sobre los criterios empleados por Vox para repartir sus responsabilidades dentro del Gobierno andaluz. Sánchez Saus, colaborador habitual de los medios del grupo editorial Joly, no acredita una trayectoria comparable en gestión pública ni en ninguna de las áreas que ahora deberá supervisar desde su nuevo cargo.
Las tesis sobre Al-Ándalus y la identidad nacional
Sánchez Saus es autor del libro Historia de la nación española, en el que defiende la existencia de rasgos étnicos consolidados en el pueblo español y sitúa la actual etapa política como un proceso de «deconstrucción histórica» de esa identidad. En su obra Al-Ándalus y la cruz, describe el periodo de dominio musulmán en la península como un régimen que consagraba «la inferioridad jurídica y moral de los cristianos». Sostiene además que «la cristiandad se desintegró por la inmersión en la cultura árabe y oriental» tras la llegada de almorávides y almohades. El autor matiza, no obstante, que no se refiere al «sentido de raza española», sino a la existencia de un pueblo español definido por rasgos como la lengua, la solidaridad interna y la proyección colectiva.
El historiador se muestra también crítico con la idea de la convivencia entre las tres culturas —cristiana, islámica y judía— que se extendió en la península entre los siglos VIII y XV, a la que califica de «ensoñación y falsificación» construida, según defiende, a costa de la verdad histórica. Considera que el Estado de las autonomías, en el que acaba de integrarse como alto cargo, representa junto a «intelectuales e instituciones» el principal peligro para la unidad nacional, y advierte de que la negación continua de los elementos compartidos «puede romper los resortes que evitan la violencia».
Esta interpretación choca con la actividad de instituciones de la propia Junta de Andalucía. La fundación hispanomarroquí Tres Culturas, de amplia trayectoria en la diplomacia cultural andaluza, promueve precisamente el entendimiento mutuo entre personas de distintas procedencias, tradiciones y confesiones religiosas, en un enfoque opuesto al que defiende el nuevo viceconsejero. El propio patrimonio de esa etapa histórica, además, cimenta buena parte de las rutas turísticas que promociona la Consejería que Sánchez Saus deberá coordinar, dedicadas a almorávides, almohades, nazaríes y omeyas.
Reacciones políticas y el Centro Cultural Islámico
El nombramiento llega después de que la intervención de Vox paralizara la licencia para construir en Sevilla un gran Centro Cultural Islámico. El vicepresidente andaluz, Manuel Gavira, prometió emprender «todas las acciones judiciales, políticas y administrativas» contra el proyecto, al que considera una herramienta de islamización de los barrios. La propia Consejería de Turismo de la Junta promueve, sin embargo, rutas patrimoniales vinculadas a ese mismo legado histórico, como las dedicadas a almorávides, almohades, nazaríes y omeyas.
La vicesecretaria general del PSOE andaluz, María Márquez, fue la primera en cuestionar el nombramiento y preguntó «¿de qué caverna ha salido esta gente, a qué siglo pretende llevarnos?», al tiempo que acusó al presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, de que «solo le preocupa la imagen y la foto». El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, calificó de fascista a Sánchez Saus en un comunicado y exigió su dimisión o destitución inmediata, al considerar que «gente que no es demócrata no debería ocupar las instituciones democráticas». Ninguna de las dos formaciones de la oposición ha recibido respuesta oficial de la Junta a sus demandas.