El presidente del Gobierno alcanzará el próximo 5 de febrero los 2.805 días en el Palacio de la Moncloa, superando a José Luis Rodríguez Zapatero. En mayo rebasará también a José María Aznar, quedando únicamente por detrás de Felipe González en la historia de la España democrática.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se convertirá este próximo jueves 5 de febrero en el tercer jefe del Ejecutivo con más días en el cargo de la actual etapa democrática española al superar el registro de José Luis Rodríguez Zapatero. Ese día cumplirá 2.805 días al frente del Gobierno, uno más de los que estuvo su antecesor socialista en el Palacio de la Moncloa. Zapatero ejerció la presidencia durante 2.804 días, desde el 17 de abril de 2004 hasta el 21 de diciembre de 2011, un periodo que abarcó dos legislaturas completas marcadas por la crisis económica y financiera internacional. El hito que alcanzará Sánchez el jueves constituye un dato significativo en la trayectoria política del líder socialista, quien prometió su cargo el 2 de junio de 2018 tras la aprobación de una moción de censura contra Mariano Rajoy.
La longevidad de Sánchez al frente del Ejecutivo resulta especialmente notable considerando las dificultades parlamentarias que ha enfrentado durante sus tres gobiernos. El presidente socialista ha gobernado siempre en minoría, primero en solitario tras la moción de censura de 2018, posteriormente en coalición con Unidas Podemos desde enero de 2020, y actualmente junto a Sumar desde noviembre de 2023. Esta situación de permanente necesidad de pactos con formaciones de ámbito autonómico para sacar adelante su agenda legislativa convierte su permanencia en el cargo en un ejercicio continuado de negociación política que contrasta con la estabilidad parlamentaria de algunos de sus predecesores.
El récord de Zapatero y la comparación histórica
Sánchez no solo superará a Zapatero el próximo jueves, sino que en poco más de tres meses, concretamente el 15 de mayo, rebasará también el registro de José María Aznar. El expresidente del Partido Popular gobernó España durante 2.904 días, entre el 5 de mayo de 1996 y el 16 de abril de 2004, un periodo que abarcó dos legislaturas: la primera en minoría con el apoyo parlamentario de Convergència i Unió, y la segunda con mayoría absoluta lograda en las elecciones del año 2000. Una vez alcanzada esta marca en mayo, Sánchez quedará únicamente por detrás de Felipe González en la clasificación histórica de presidentes del Gobierno español por duración en el cargo.
Felipe González mantiene el récord absoluto de permanencia al frente del Ejecutivo español con 4.903 días, un registro que abarca desde su llegada al poder el 28 de octubre de 1982 hasta su salida el 5 de mayo de 1996. Durante este periodo, González dirigió cuatro gobiernos consecutivos tras ganar otras tantas elecciones generales, las tres primeras con mayoría absoluta y la última en minoría. La distancia que separa a Sánchez del récord de González es considerable y difícilmente alcanzable incluso si el actual presidente completara la legislatura actual hasta 2027 y ganara unos hipotéticos comicios posteriores.
La comparación con otros presidentes de la democracia sitúa a Sánchez muy por encima de los mandatos más breves. El líder socialista ya dejó atrás hace tiempo la duración del mandato de Mariano Rajoy, que estuvo 2.354 días en el cargo entre el 21 de diciembre de 2011 y el 2 de junio de 2018, cuando fue desalojado de la Moncloa mediante la moción de censura presentada por el PSOE. También supera ampliamente a los primeros presidentes de la democracia: Adolfo Suárez permaneció 1.698 días en el cargo repartidos en tres mandatos entre 1976 y 1981, mientras que Leopoldo Calvo-Sotelo estuvo apenas 606 días al frente del Gobierno entre 1981 y 1982.
La trayectoria desde la moción de censura
La llegada de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno se produjo de forma excepcional en la historia democrática española. El 1 de junio de 2018, el Congreso de los Diputados aprobó la primera moción de censura exitosa de la democracia española con 180 votos a favor, 169 en contra y una abstención. El PSOE presentó esta moción tras la sentencia judicial que condenaba a varios dirigentes del Partido Popular en el caso Gürtel, una trama de corrupción que implicaba al partido entonces en el Gobierno. Sánchez prometió su cargo al día siguiente ante el rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela, iniciando así un primer gobierno en minoría que no logró aprobar los Presupuestos Generales del Estado.
El rechazo parlamentario a las cuentas públicas de 2019 llevó a Sánchez a convocar elecciones anticipadas para el 28 de abril de aquel año. El PSOE ganó los comicios con 123 escaños pero sin mayoría suficiente para investir a un presidente, lo que obligó a repetir las elecciones en noviembre del mismo año. En estos segundos comicios de 2019, celebrados el 10 de noviembre, los socialistas mantuvieron la primera posición aunque perdiendo tres escaños. Finalmente, Sánchez logró la investidura el 7 de enero de 2020 con el apoyo de Unidas Podemos como socio de gobierno y la abstención de ERC y EH Bildu, conformando el primer gobierno de coalición desde la Segunda República.
El segundo mandato de Sánchez estuvo marcado por la gestión de la pandemia de COVID-19, que obligó a decretar el estado de alarma y paralizó la actividad económica del país durante semanas. La coalición PSOE-Unidas Podemos afrontó también la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania y las tensiones inflacionistas posteriores. Este gobierno completó su legislatura tras las elecciones anticipadas convocadas por Sánchez en mayo de 2023, celebradas el 23 de julio de aquel año. Pese a la victoria del Partido Popular en número de escaños, la imposibilidad de Alberto Núñez Feijóo para formar mayoría permitió a Sánchez negociar una nueva investidura.
El horizonte hasta 2027 y Felipe González
El actual presidente del Gobierno ha reiterado en múltiples ocasiones su intención de agotar la legislatura y no convocar elecciones anticipadas hasta 2027, cuando corresponde según el calendario electoral. Sánchez insistió en diciembre pasado, durante su balance del año 2025, que no adelantará los comicios pese a las dificultades parlamentarias y a un año marcado por casos de corrupción que afectaron al PSOE, como el denominado caso Koldo que implicó al exministro José Luis Ábalos. El presidente mantiene esta posición a pesar de gobernar con una frágil mayoría parlamentaria que depende del apoyo de siete formaciones políticas diferentes.
Para mantener el respaldo de sus socios, Sánchez ha iniciado el año 2026 con una serie de gestos políticos dirigidos a contentar a las distintas formaciones que le apoyan. Entre estas medidas destaca el acuerdo con Podemos para la regularización extraordinaria de medio millón de inmigrantes, que deja abierta la puerta a que la formación morada respalde la delegación de competencias en migración a Catalunya, una exigencia histórica de Junts. También se incluyen gestos hacia ERC en financiación autonómica o hacia EH Bildu en materias relacionadas con la memoria histórica.
Aunque en el Gobierno asumen que la interlocución con Junts está rota tras múltiples desencuentros, no renuncian al apoyo eventual del partido de Carles Puigdemont para aprobar iniciativas puntuales. En esta línea se enmarca que en el primer pleno del periodo de sesiones de febrero se debata una propuesta de Junts para endurecer el castigo a la multirreincidencia delictiva. La estrategia del Gobierno pasa por mantener abiertos todos los canales de negociación con sus socios parlamentarios para evitar un bloqueo institucional que pudiera forzar la convocatoria anticipada de elecciones.
Si Sánchez cumple su objetivo de gobernar hasta 2027, habrá permanecido en el cargo durante aproximadamente 3.285 días, consolidándose como el segundo presidente con más tiempo en la Moncloa de la historia democrática, aunque todavía lejos del récord inalcanzable de Felipe González.