Sánchez blinda Madrid con Robles frente al bloque de PP y Vox

16 octobre 2026 - 07:11

El presidente del Gobierno sitúa a la ministra de Defensa como número dos por Madrid para las generales del 29 de noviembre, en un gesto de respaldo tras su choque con Interior por la crisis de Ceuta. Once ministros irán en las listas socialistas, que combinan perfiles de gestión, apuestas territoriales y una dirigente joven llamada a movilizar al electorado que la ultraderecha intenta arrastrar.

Margarita Robles será la número dos de Pedro Sánchez en la lista del PSOE por Madrid para las elecciones generales del 29 de noviembre. El presidente del Gobierno repite así la apuesta de 2016, cuando la ministra ya ocupó ese mismo puesto, según ha publicado El País tras adelantarlo eldiario.es. La decisión tiene una lectura política evidente. Sánchez refuerza a la titular de Defensa después de las críticas que recibió de otros miembros del Gobierno y de pesos pesados socialistas por su defensa del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en la crisis de Ceuta.

El choque se produjo en agosto, en plena tormenta por la reacción tardía del Ejecutivo ante el salto fronterizo en el que participaron unas 80.000 personas migrantes. Robles sostuvo entonces en público, en contra de la versión de La Moncloa, que el CNI sí había alertado del riesgo de una crisis. Esa posición la enfrentó abiertamente con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Su lugar en la lista responde también, según El País, a la amistad de más de una década que mantiene con el presidente.

Un guiño al votante moderado

La elección busca además atraer al electorado moderado y menos ideologizado en una comunidad que se ha consolidado como uno de los principales bastiones de la derecha. En Madrid, los socialistas necesitan recortar distancias con el bloque de PP y Vox, y el perfil institucional de la antigua magistrada encaja en esa estrategia. Su nombre llegó a sonar para encabezar la candidatura por Ávila, como ya ocurrió en las legislativas de 2019, pero Sánchez ha preferido mantenerla a su lado en la circunscripción más visible del país.

El presidente ha despejado su agenda de Gobierno para cerrar los puestos más simbólicos de las candidaturas antes de protagonizar en Zaragoza, junto a Pilar Alegría, el tercer mitin de la precampaña. Es una provincia donde los socialistas perdieron un escaño hace tres años. Robles será la segunda en una lista que volverá a concentrar a varios ministros en puestos de salida. Félix Bolaños, ministro de Presidencia, repetirá como número tres, el lugar que ocupó en 2023, cuando la número dos fue Teresa Ribera, hoy vicepresidenta primera de la Comisión Europea.

Once ministros en las listas

Once ministros acompañarán en total al presidente en las candidaturas socialistas al Congreso. El cambio más llamativo respecto a 2023 es el intercambio entre José Manuel Albares y Grande-Marlaska. El titular de Interior pasará de encabezar la lista por Cádiz a ocupar la quinta plaza por Madrid, mientras que Albares tomará previsiblemente su relevo en la provincia andaluza. El PSOE espera rentabilizar allí el acuerdo sobre Gibraltar firmado en julio, que beneficiará a cerca de 15.000 trabajadores transfronterizos. La imagen de Marlaska había sufrido un fuerte desgaste en Cádiz por la muerte de varios guardias civiles en la lucha contra el narcotráfico.

Fuera de Madrid, el ministro de Industria, Jordi Hereu, será el número uno por Barcelona, una circunscripción clave en la que los socialistas lograron 13 de sus 19 escaños en Cataluña. Óscar Puente, titular de Fomento y secretario provincial del partido en Valladolid, repetirá por su provincia, donde la ministra de Igualdad, Ana Redondo, irá de número dos. Por Navarra concurrirá Elma Saiz, ministra de Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, otro perfil de peso en un territorio decisivo para la aritmética parlamentaria.

Las ausencias también han facilitado cuadrar el sudoku. Óscar López, Ángel Víctor Torres y Diana Morant ya habían anunciado que no concurrirán, porque serán los candidatos socialistas en las autonómicas del próximo mayo en Madrid, Canarias y la Comunidad Valenciana. El ministro de Agricultura, Luis Planas, comunicó el miércoles que no irá por Córdoba, y el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, que no es militante, ha declinado presentarse por Badajoz. Cristina Narbona, presidenta del PSOE, tampoco repetirá en las listas.

La apuesta contra el tirón ultra

Rafael Simancas, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, figurará en puesto de salida por Madrid. También lo harán Borja Cabezón, adjunto a la secretaría de Organización del PSOE, y Pilar Sánchez Acera, que dirige la organización de los socialistas madrileños. Manuela Villa, miembro de la dirección federal especializada en cultura, tiene igualmente asegurado el escaño. La incorporación más significativa es, sin embargo, la de Aranzazu Figueroa, secretaria general de Juventudes Socialistas, cuya presencia condensa una de las preocupaciones centrales de Ferraz para esta campaña.

Figueroa ha llamado la atención de Sánchez desde su llegada a la dirección federal por un discurso combativo. La cúpula socialista confía en que ayude a movilizar al electorado más joven, en especial al voto femenino, frente al tirón de la ultraderecha entre los hombres de 18 a 45 años. La apuesta reconoce un desafío que trasciende Madrid, el de una extrema derecha que ha ganado terreno entre los jóvenes con un discurso que convierte el retroceso en derechos en promesa electoral.

Con Robles, Bolaños y Marlaska en la cabecera madrileña, Sánchez combina en la capital lealtad personal, experiencia de gestión y una candidata joven pensada para disputar ese terreno a Vox. La lista dibuja una estrategia doble. Por un lado, retener al votante moderado que podría inclinarse hacia el PP. Por otro, movilizar a un electorado joven y femenino que el PSOE considera decisivo para frenar a la ultraderecha el 29 de noviembre.

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