La última encuesta de 40dB para El País otorga al bloque conservador 42 escaños, siete más que la mayoría absoluta. El partido de Santiago Abascal duplicaría su representación parlamentaria hasta los 13 diputados, mientras el PP de Jorge Azcón alcanzaría los 29 escaños. El PSOE se mantiene en 19 diputados y la izquierda aragonesa muestra una profunda fragmentación, con Chunta Aragonesista perdiendo dos de sus tres representantes.
A diez días de los comicios autonómicos en Aragón, el sondeo del instituto demoscópico 40dB para El País y la Cadena SER revela un escenario de reforzamiento del bloque conservador en la comunidad. La encuesta, realizada entre el 16 y el 20 de enero con 1.600 entrevistas, proyecta que el Partido Popular obtendría entre cuatro y cinco escaños más respecto a los resultados de 2023, mientras Vox duplicaría su presencia parlamentaria. Este crecimiento situaría a ambas formaciones en una posición de fuerza para negociar la configuración del próximo gobierno aragonés.
El trabajo de campo, dirigido por el prestigioso instituto 40dB, muestra además una transferencia significativa de votos desde los partidos regionalistas hacia las opciones de ámbito nacional. Aragón Existe, la formación provincialista que irrumpió en 2023 con dos escaños, perdería uno según las proyecciones, mientras Chunta Aragonesista pasaría de tres a un solo diputado. Esta reconfiguración del mapa político aragonés refleja un proceso de concentración del voto que favorece especialmente a las dos principales fuerzas de la derecha española.
PP alcanza 29 escaños y Vox duplica representación
El Partido Popular de Jorge Azcón se situaría como primera fuerza con 29 diputados, lo que representa un incremento de dos escaños respecto a los 27 que obtuvo en las elecciones de 2023. Esta mejora consolidaría la posición del PP como partido hegemónico del centroderecha aragonés, aunque todavía lejos de la mayoría absoluta fijada en 34 escaños. La estimación de voto sitúa al partido en el 37,4% de los sufragios, frente al 36% que alcanzó en los últimos comicios. El crecimiento del PP se concentra especialmente en el electorado que en 2023 optó por formaciones regionalistas, según detallan las matrices de transferencia de voto publicadas por la encuesta.
Vox experimenta el avance más significativo entre todas las formaciones políticas aragonesas. El partido liderado por Santiago Abascal pasaría de los seis escaños actuales a trece, duplicando así su representación parlamentaria. Con un 17,9% de estimación de voto, Vox se consolidaría como tercera fuerza política de la comunidad, por delante de IU-Sumar y Podemos. Este crecimiento se explica fundamentalmente por la captación de votantes que en 2023 respaldaron al PP y por la movilización de antiguos abstencionistas. La encuesta revela que el 13,2% de quienes votaron al PP en 2023 apoyarían ahora al partido de Abascal.
Transferencias de voto y fragmentación de la izquierda
El Partido Socialista Obrero Español mantendría prácticamente intactos sus resultados de 2023, con 19 diputados y un 25% de estimación de voto. La formación liderada por Pilar Alegría conserva así su posición como segunda fuerza política aragonesa, pero sin capacidad para articular una alternativa de gobierno. Las transferencias de voto muestran una notable fidelización de su electorado: el 65% de quienes votaron PSOE en 2023 repetiría su apoyo. Sin embargo, el partido socialista sufre fugas hacia IU-Sumar, que captaría un 6% de los antiguos votantes del PSOE, y también hacia la abstención, con un 11% de sus electores de 2023 que declaran que no acudirán a las urnas.
La izquierda a la izquierda del PSOE presenta un panorama de profunda fragmentación. IU-Sumar obtendría cuatro escaños, uno menos que la suma de sus componentes en 2023, mientras Podemos conservaría dos diputados. La atomización ideológica se evidencia también en el rendimiento electoral de las formaciones regionalistas: Chunta Aragonesista caería de tres a un solo diputado, mientras el Partido Aragonés quedaría sin representación. Esta dispersión del voto progresista contrasta con la concentración experimentada por el bloque conservador y dificulta cualquier escenario de gobierno alternativo al encabezado por el PP.
Jorge Azcón lidera las preferencias como presidente
Jorge Azcón se consolida como el candidato mejor valorado por el electorado aragonés. El 28% de los encuestados prefiere al líder del PP como presidente de la comunidad, seguido por Pilar Alegría con un 19% y Alejandro Nolasco, de Vox, con un 14%. La ventaja de Azcón se amplía considerablemente cuando se analizan las valoraciones cualitativas: el 83% de los votantes del PP lo califican como «muy bueno» o «bueno», mientras que Alegría obtiene estas calificaciones del 80% de su electorado. Tomás Guitarte, de Aragón Existe, y Jorge Pueyo, de Chunta Aragonesista, apenas alcanzan el 5% y el 7% de preferencia respectivamente.
La encuesta revela además que una mayoría del electorado aragonés, el 56,3%, prefiere que el PP gobierne «en solitario», frente al 20% que respalda una coalición con Vox y el 10% que opta por un gobierno socialista. Esta preferencia por un ejecutivo monocolor del PP contrasta con la realidad aritmética que dibuja el sondeo, que situaría al partido de Azcón a cinco escaños de la mayoría absoluta. Los votantes conservadores muestran opiniones divididas: el 77% de los electores del PP prefiere un gobierno en solitario, el 19% una coalición con Vox, y apenas el 3% respalda otras fórmulas de gobierno.
Escenarios de gobierno: coalición o pacto de investidura
La aritmética parlamentaria que proyecta la encuesta configura un escenario donde el bloque PP-Vox alcanzaría los 42 escaños, siete más que los 35 necesarios para la mayoría absoluta. Esta holgada ventaja permitiría al actual presidente, Jorge Azcón, negociar desde una posición de fuerza la configuración del próximo ejecutivo aragonés. El líder del PP deberá decidir si opta por un gobierno de coalición con Vox, similar al modelo implantado en otras comunidades autónomas españolas, o si prefiere un pacto de investidura que le permita gobernar en solitario con el apoyo externo de la formación de Santiago Abascal.
El bloque de izquierdas quedaría relegado a un papel testimonial en la oposición, con un máximo de 25 escaños si se suma la representación del PSOE, IU-Sumar, Podemos y Chunta Aragonesista. Esta fragmentación impide articular cualquier alternativa gubernamental y consolida la hegemonía conservadora en una comunidad que históricamente había mostrado un equilibrio político más estable. La encuesta de 40dB refleja además que el 42,7% del electorado considera que la situación de España es «regular» y el 30,5% «mala» o «muy mala», un dato que beneficia especialmente a las opciones críticas con el Gobierno central y que explica el fortalecimiento electoral de formaciones como Vox en territorios tradicionalmente moderados como Aragón.