PP y PSOE ganan terreno mientras Vox se frena en los sondeos

06 avril 2026 - 20:51

El barómetro de 40dB para El País y la Cadena SER otorga al Partido Popular un 31,1% de intención de voto, nueve décimas más que el mes anterior, y sitúa al Partido Socialista Obrero Español en el 28,6%, con igual mejoría. Vox, que había escalado posiciones durante los últimos meses, se estanca en el 18,7%. El conflicto de Irán y la posición del Gobierno de Pedro Sánchez aparecen como factores explicativos centrales de la recomposición del mapa electoral.

El barómetro de 40dB para El País y la Cadena SER, con trabajo de campo los días 24 y 25 de marzo y una muestra de 2.000 entrevistas, confirma la recuperación simultánea del Partido Popular (PP) y del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) frente a sus resultados de las elecciones generales de julio de 2023. El PP se sitúa en el 31,1% de intención de voto estimada, dos puntos por debajo de su resultado electoral pero nueve décimas más que en el barómetro de marzo. El PSOE alcanza el 28,6%, tres puntos menos que en las generales y con idéntica mejoría mensual.

El dato más llamativo del sondeo es la evolución de Vox, que tras una escalada sostenida frena su ascenso en el 18,7%. La formación de Santiago Abascal retiene con gran solidez a su electorado de julio de 2023 —el 88% de sus votantes le mantiene la fidelidad— pero no logra ampliar su base de manera significativa. Esta estabilización beneficia al PP de forma indirecta: la erosión de votantes conservadores hacia la ultraderecha, que había debilitado sus posiciones durante meses, deja de crecer, lo que permite a Alberto Núñez Feijóo ganar terreno sin alterar su posicionamiento.

El parón de Vox y el retorno al PP

El PP retiene el 76% de sus votantes de julio de 2023 y sigue cediendo el 13% hacia Vox, pero compensa esa pérdida con entradas procedentes de la abstención y otros espacios electorales. La posición del líder conservador ante el conflicto de Oriente Medio ha resultado determinante en ese cálculo. Feijóo optó por una equidistancia calculada y adoptó el lema «no a la guerra» sin formular críticas directas a Donald Trump ni a Estados Unidos, una fórmula que le permite mantener la adhesión de sus votantes más moderados sin identificarse con las posturas de la ultraderecha.

Los votantes del PP muestran en el barómetro una percepción de las amenazas globales diferente a la del conjunto de la ciudadanía: ven en Vladímir Putin —con un saldo de 80 puntos entre respuestas positivas y negativas— una amenaza ligeramente mayor que en Trump —con un saldo de 71—. Esa lectura facilita la equidistancia de Feijóo: el partido puede mantenerse crítico con la inacción ante Putin sin asumir el coste de respaldar a Trump, que el 60% de sus propios votantes también considera una amenaza para la paz mundial.

El factor Oriente Medio en el voto socialista

La evolución del PSOE responde a una lógica diferente pero también vinculada al conflicto de Irán. El sondeo documenta una aceleración en las transferencias de voto desde el espacio de Sumar hacia los socialistas: dos meses atrás, esas transferencias no llegaban al 6% de los votantes de Sumar de julio de 2023; en el barómetro de abril se disparan hasta cerca del 16%. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, resumió ante la Cadena SER la postura que parece resonar entre ese electorado: «El objetivo es no hacer nada que permitiera escalar esta guerra».

La confrontación con Washington ha sido el catalizador de ese proceso. La negativa del Gobierno a ceder las bases de Rota y Morón a las fuerzas estadounidenses y el posterior cierre del espacio aéreo a los aviones militares vinculados a la operación Furia Épica tensaron la relación bilateral hasta niveles inusuales. El propio presidente Donald Trump lo verbalizó desde la Casa Blanca: «No queremos tener nada que ver con España». El barómetro sugiere que esa presión exterior, lejos de debilitar al Gobierno en las encuestas, ha reforzado su posición entre el electorado de centro-izquierda.

La izquierda, fragmentada y bajo mínimos

El espacio a la izquierda del PSOE se presenta en el barómetro en su peor momento desde las elecciones de julio de 2023. Sumar se sitúa en el 5,8% de intención de voto, seis décimas menos que en el barómetro de marzo y muy lejos del 12,3% obtenido en las generales. Podemos, la formación de Ione Belarra, retrocede hasta el 2,8%, cerca del mínimo que ha marcado en los dos últimos años. La fragmentación del espacio agrava las pérdidas: una parte significativa de los votantes que se alejan de Sumar emigran hacia el PSOE, mientras otra fracción se dirige hacia Podemos o la abstención.

El desglose por variables sociodemográficas añade lecturas relevantes. La intención de voto a Vox presenta una brecha de género pronunciada: el 25% de los hombres encuestados se inclina por la formación ultraderechista, frente al 14% de las mujeres. El diferencial también aparece por grupos de edad: Vox alcanza el 30% de intención de voto entre los jóvenes de 18 a 24 años —el nivel más alto de todos los partidos en esa franja—, mientras que entre los mayores de 65 años desciende al 12%, doce puntos por debajo de su media general.

El barómetro de abril se cierra con las elecciones andaluzas del 17 de mayo en el horizonte inmediato. El presidente del Gobierno ha justificado la posición española ante el conflicto con el argumento de que «esta no es nuestra guerra, pero los españoles sí son nuestra gente». El sondeo sugiere que esa frase ha calado más allá de la base electoral socialista. Si la tendencia se mantiene hasta el 17 de mayo, Andalucía ofrecerá la primera comprobación empírica de su alcance real en las urnas.

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