El expresidente y máximo accionista de la aerolínea, Julio Martínez Sola, ha declarado ante la Audiencia Nacional que la compañía acordó abonar alrededor del 1% de los 53 millones de euros recibidos de la SEPI por las gestiones que debían facilitar la ayuda pública. Sostiene que José Luis Rodríguez Zapatero le ofreció ayuda, aunque admite que desconoce qué actuaciones realizó. El expresidente del Gobierno niega haber intervenido en el rescate.
El expresidente y máximo accionista de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, ha confirmado ante la Audiencia Nacional que la aerolínea acordó pagar alrededor de 530.000 euros, el equivalente al 1% de los 53 millones que recibió en ayudas públicas, por unas gestiones que debían contribuir a conseguir el rescate. Según su declaración, José Luis Rodríguez Zapatero le llamó personalmente para ofrecerle ayuda y posteriormente las comunicaciones pasaron a través de Julio Martínez Martínez, conocido como Julito y persona próxima al expresidente socialista.
La declaración incorpora, sin embargo, una diferencia fundamental entre lo que la compañía esperaba obtener y lo que Martínez Sola puede acreditar. El empresario aseguró que desconoce qué gestiones concretas realizó Zapatero porque no hizo seguimiento de ellas. El expresidente del Gobierno, por su parte, ha negado ante el juez cualquier intervención para conseguir que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) aprobara el rescate. La investigación trata ahora de esclarecer qué servicios se prestaron realmente y cuál fue el destino del dinero abonado.
Una compañía que estaba «al límite»
Martínez Sola situó el origen de la intermediación en la situación financiera que atravesaba Plus Ultra durante la pandemia. Según su relato, el entonces accionista de referencia, el venezolano Rodolfo Reyes, les planteó que Zapatero podía ayudarles. El 30 de abril de 2020, el empresario habría recibido una llamada del expresidente desde un número oculto. La conversación duró unos diez minutos y, siempre según Martínez Sola, Zapatero le indicó que su intervención podía ser útil y que realizaría las gestiones oportunas.
A partir de entonces, las comunicaciones se mantuvieron con Julio Martínez Martínez. El empresario había explicado previamente por escrito al juez José Luis Calama que la compañía, en una situación que describió como desesperada, asumió que debía contratar sus servicios por la relación que mantenía con Zapatero. Martínez Sola caracterizó ante el magistrado esa actividad como una labor de «acompañamiento» destinada a facilitar el acceso de Plus Ultra al rescate público.
La ayuda terminó llegando. El Consejo Gestor del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, gestionado por la SEPI, concedió a Plus Ultra 53 millones de euros. La cuestión que investiga la Audiencia Nacional no es únicamente que existieran pagos a intermediarios, sino si respondieron a servicios efectivamente prestados y si hubo tráfico de influencias para favorecer la concesión de los fondos públicos.
Los pagos bajo investigación
Martínez Sola confirmó que Plus Ultra aceptó pagar aproximadamente el 1% de la ayuda que pretendía conseguir. Según la documentación y las declaraciones recogidas en la investigación, hubo pagos a diferentes sociedades. Entre ellos figuran 249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617 euros a Voli Analítica y 110.799 euros a IOT Domotic Europe. También aparecen alrededor de 69.000 euros correspondientes a viajes en avión.
Estas cantidades no pueden atribuirse directamente a Zapatero ni considerarse en su totalidad una comisión por el rescate. Martínez Sola tampoco detalló ante el juez cómo se habría distribuido el dinero entre el expresidente y Martínez Martínez. Según su versión, la compañía asumió el desembolso porque esperaba que la intermediación contribuyera a obtener la ayuda, pero reconoce que no sabe qué actuaciones concretas realizó Zapatero para conseguir ese objetivo.
Parte de la investigación se centra precisamente en determinar si los trabajos facturados tenían contenido real. Martínez Sola calificó como «irrelevantes» algunos informes elaborados para Plus Ultra por Análisis Relevante. Julio Martínez Martínez, por su parte, ha presentado su actividad como una intermediación entre Zapatero, al que denominó «el consultor», y la aerolínea, identificada como «el cliente».
Zapatero niega haber gestionado el rescate
La versión del expresidente del Gobierno contradice uno de los elementos centrales del relato de Martínez Sola. Zapatero ha negado ante el magistrado haber realizado gestiones destinadas a conseguir que Plus Ultra recibiera los 53 millones. La declaración del empresario acredita, por tanto, lo que este sostiene que la compañía contrató y pagó, pero no demuestra por sí misma que Zapatero influyera en la decisión de la SEPI ni que recibiera personalmente parte de los 530.000 euros.
Martínez Sola también relacionó a Martínez Martínez con otras gestiones realizadas para la aerolínea. Aseguró que fue él quien le presentó a Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta de Venezuela. Según su declaración, aunque el intermediario no se comprometió inicialmente a resolver problemas de Plus Ultra en Venezuela, posteriormente realizó actuaciones ante las autoridades aeronáuticas venezolanas por las que la compañía efectuó pagos adicionales.
La Audiencia Nacional continúa investigando las circunstancias que rodearon la concesión de la ayuda y las relaciones entre los responsables de Plus Ultra y sus intermediarios. El testimonio de Martínez Sola introduce ahora el reconocimiento de que la aerolínea vinculó el pago de aproximadamente 530.000 euros al éxito de unas gestiones que esperaba que facilitaran el rescate, mientras permanece por determinar judicialmente qué actuaciones se realizaron, quién intervino en ellas y quién fue finalmente destinatario del dinero.