Los neonazis de Núcleo Nacional se registran como partido político

14 février 2026 - 16:51

La organización ultra, monitorizada por las fuerzas de seguridad y convocante de protestas en Ferraz, obtuvo el registro legal bajo el nombre Noviembre Nacional el pasado 10 de febrero. Paralelamente, Democracia Nacional organiza un encuentro racista en Madrid con el veterano propagandista Pedro Varela como ponente principal. Los vínculos entre ambos grupos evidencian la coordinación de sectores ultraderechistas en torno al discurso del «reemplazo étnico».

La organización Núcleo Nacional, monitorizada por las fuerzas de seguridad como grupo de ultraderecha juvenil y convocante de algunas de las protestas más violentas contra el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la madrileña calle Ferraz, se ha registrado como partido político bajo la denominación Noviembre Nacional. La inscripción en el registro de partidos políticos se formalizó el pasado 10 de febrero, con sede en Valladolid y ámbito nacional. Como presidente figura Enrique Lemus, uno de los principales responsables de la asociación, que celebró el registro legal con el mensaje «vamos con todo, ahora sí que sí» publicado en su perfil de la red social X.

El registro como partido político de esta organización se produce en un contexto de intensificación de la actividad ultraderechista en España, marcada por el anuncio gubernamental de regularización de inmigrantes que ha servido como catalizador para que diversos grupos neonazis refuercen sus discursos racistas y coordinen acciones conjuntas. El caso más reciente es el evento que prepara Democracia Nacional para el próximo 28 de febrero en el corazón financiero de Madrid, donde el veterano propagandista neonazi Pedro Varela, condenado en el pasado por apología del nacionalsocialismo, ofrecerá una conferencia sobre teorías raciales junto a otros dirigentes ultraderechistas.

La formalización legal de Núcleo Nacional como partido político representa un salto cualitativo en la estrategia de esta organización, que hasta ahora había operado como asociación juvenil dedicada principalmente a acciones de agitación callejera y propaganda digital. El grupo utiliza el mismo logotipo que Núcleo Nacional y mantiene la misma línea ideológica basada en el discurso del «reemplazo étnico», la xenofobia y la reivindicación de símbolos y consignas del fascismo histórico. En su página web, con fotografías de militantes uniformados, encapuchados y con caretas, los integrantes de la organización reivindican un «despertar nacional» y explican que ocultan sus rostros porque «actualmente ser nacionalsocialista, franquista, nacional sindicalista, fascista o de cualquier pensamiento de tercera posición conlleva todo tipo de males para la vida personal de cada uno, multas y sanciones legales».

«Noviembre Nacional»: de asociación monitorizada a partido político

Núcleo Nacional ha participado en diversas manifestaciones que han generado incidentes violentos, particularmente en las protestas celebradas contra el PSOE en la calle Ferraz de Madrid durante los meses de debate sobre la amnistía para los líderes independentistas catalanes. La organización también ha convocado concentraciones frente a centros de acogida de menores tutelados y ante el Congreso de los Diputados, donde se corearon consignas e himnos fascistas y se profirieron insultos contra el presidente del Gobierno, episodios que derivaron en tres detenciones. En redes sociales, con vídeos de militantes encapuchados, difunden teorías asociadas a la ultraderecha extrema como la teoría del «reemplazo» poblacional y utilizan el término «remigración» para referirse a la expulsión masiva de inmigrantes, un concepto popularizado por formaciones como Alternativa para Alemania.

La Guardia Civil abrió en abril de 2025 una investigación sobre Núcleo Nacional tras la difusión de un vídeo en el que se instaba a una «defensa activa» de las calles y a una «lucha conjunta contra la invasión». El instituto armado envió un informe a un juzgado de Valladolid señalando que los contenidos audiovisuales difundidos por la organización contenían mensajes de odio susceptibles de constituir delito. Fuentes de la investigación explicaron que Núcleo Nacional forma parte de los grupos de ultraderecha juvenil monitorizados por los servicios de información de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado debido a su capacidad de movilización y su discurso radicalizado.

El pasado 28 de enero, cuatro jóvenes vinculados a Núcleo Nacional fueron detenidos en Sant Boi de Llobregat, en la provincia de Barcelona, como presuntos autores de un delito de odio. Los arrestados habían realizado pintadas contra el islam, los inmigrantes y los partidos de izquierdas, que posteriormente difundieron en redes sociales como propaganda de la organización. La presencia pública de Núcleo Nacional ha provocado críticas de diversas instituciones y formaciones políticas. El delegado del Gobierno en Madrid instó a erradicar sus mensajes de odio cuando protestaron frente a centros de menores no acompañados, mientras que Izquierda Unida pidió al Ejecutivo disolver la asociación y calificó al grupo de «grupúsculo que agrupa a nazis, falangistas y franquistas».

Democracia Nacional organiza encuentro racista con Pedro Varela

Democracia Nacional, formación de ultraderecha con representación legal como partido político, ha convocado para el próximo 28 de febrero el evento Pensamiento y Acción en un centro de reuniones situado en la Plaza Carlos Trías Bertrán, en pleno distrito financiero de Madrid. El acto, cuya entrada tiene un precio de diez euros, contará con la participación de Pedro Varela como ponente principal. Varela es un veterano propagandista neonazi con antecedentes de condenas judiciales por apología del nacionalsocialismo, que en las últimas semanas ha intensificado su actividad pública con intervenciones en diversos puntos de España, incluida una conferencia en Oviedo el pasado 24 de enero.

Junto a Varela intervendrán varios dirigentes de Democracia Nacional, entre ellos Pedro Chaparro, condenado por su participación en el asalto a la librería Blanquerna. Chaparro pronunciará un discurso titulado «No hay solución democrática ante el ataque a nuestra raza», según la programación difundida por los organizadores. Otros ponentes confirmados son Max Romano, que hablará sobre «la sustitución racial, la IA y el factor humano», Miguel Blasco, que centrará su intervención en la oposición a las regularizaciones de migrantes y la defensa de deportaciones masivas, y Joaquín Medulio, ultraderechista que el pasado 12 de octubre ofreció una conferencia en la sede de Núcleo Nacional junto a la neonazi Isabel Peralta.

Democracia Nacional ha aprovechado el anuncio gubernamental de regularización de migrantes para intensificar sus mensajes racistas y sus advertencias sobre un supuesto plan de «sustitución étnica» que afectaría a la población española. En un acto reciente, el responsable del partido en Madrid, Pablo Lucini, preguntó a los asistentes: «¿Cuántos de vosotros vais por vuestros barrios y sois el único blanco en un kilómetro a la vista?», para luego afirmar que «lo que produce la inseguridad es la inmigración ilegal, pero lo que produce el reemplazo étnico es la inmigración legal». Las declaraciones, pronunciadas en presencia de militantes encapuchados de Núcleo Nacional, concluyen con una demanda explícita: «Queremos que se vayan».

Vínculos entre grupos ultras y discurso del «reemplazo étnico»

Los vínculos entre Democracia Nacional y Núcleo Nacional se han consolidado en los últimos meses a través de la participación conjunta en diversas movilizaciones. Varios dirigentes de Democracia Nacional, entre ellos Chaparro y Lucini, han acudido a manifestaciones convocadas por Núcleo Nacional, convirtiéndose en el único partido político que hasta el momento se ha atrevido a mostrar públicamente su sintonía con este grupo neonazi. Esta coordinación evidencia la existencia de una red de organizaciones ultraderechistas que comparten estrategias de agitación callejera, propaganda digital y construcción de un discurso común centrado en la xenofobia y el racismo.

El registro legal de Núcleo Nacional como partido político bajo la denominación Noviembre Nacional plantea interrogantes sobre sus intenciones electorales y su estrategia a medio plazo. Los responsables de la organización no han aclarado todavía si presentarán candidaturas a las próximas elecciones generales o si el registro responde a otros objetivos organizativos. La experiencia de formaciones similares en otros países europeos sugiere que estos grupos pueden optar tanto por la vía electoral como por mantener una estrategia dual que combine la presencia institucional con la acción extrainstitucional mediante movilizaciones y propaganda. El caso reabre el debate sobre los límites legales de partidos y asociaciones que difunden discursos de odio y reivindican ideologías totalitarias en el marco de las democracias liberales europeas.

Compartir el artículo