Las encuestas frenan a Vox en Andalucía

09 avril 2026 - 20:33

Los datos demoscópicos más recientes sitúan a la formación de Santiago Abascal en su peor registro nacional desde junio de 2025 y apuntan a un estancamiento en las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo que podría consolidar la mayoría absoluta del presidente de la Junta, Juanma Moreno. La fidelidad de voto del partido cae al 58,4% en la comunidad, frente al 80% registrado antes de los comicios de Extremadura, y el trasvase de sus antiguos votantes hacia el Partido Popular supera el 27%.

La macroencuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicada esta semana, elaborada a partir de 6.000 entrevistas, ha situado a Vox en su peor estimación de voto desde junio de 2025: del 18,9% al 16,6%, una caída de más de dos puntos que acumula cinco meses consecutivos de descenso. El dato nacional llega en el peor momento para el partido de cara a las elecciones andaluzas del 17 de mayo, las primeras autonómicas que afronta en un ciclo en que las encuestas preelectorales —tanto en Extremadura como en Aragón y Castilla y León— ya habían anticipado que sus resultados reales quedaban por debajo de las expectativas generadas antes de cada convocatoria.

El analista Víctor Pérez Guzmán, director del centro de investigación Ateneo del Dato, advierte de que los datos nacionales se inscriben en una tendencia de mayor alcance: «No es que caiga, pero deja de subir». Para Pérez Guzmán, las cifras no anuncian un derrumbe sino un estancamiento que, en Andalucía, adopta características propias que la distinguen de otras comunidades donde Vox compitió con el Partido Popular (PP) en los últimos meses. El barómetro autonómico del CIS situó al partido en el 8,8% de intención de voto directo en Andalucía, por debajo de los números que obtuvo antes de los comicios en Extremadura, Aragón y Castilla y León.

Los números del frenazo

En Andalucía, Vox no es primera ni segunda fuerza en intención de voto entre ningún grupo de edad, ni siquiera en la franja de 18 a 24 años, donde históricamente ha mostrado mayor fortaleza. Entre los votantes mayores de 45 años llega a ocupar el cuarto lugar, superado por Adelante Andalucía y Por Andalucía. En el tramo de 64 a 65 años y entre los mayores de esa edad, desciende al quinto puesto. El contraste con los resultados obtenidos en las comunidades donde ya se celebraron comicios es revelador: en Extremadura, en Aragón y en Castilla y León, la formación era segunda o tercera en los sondeos previos; en Andalucía, los datos la sitúan en una posición más marginal.

Los institutos de investigación que han realizado estimaciones de escaños a partir de los datos del CIS dibujan un escenario de virtual empate con los 14 escaños que Vox obtuvo en 2022. Opina 360 estima entre 14 y 15 parlamentarios con un 13,3% del voto; Ateneo del Dato arroja el mismo porcentaje y un rango de entre 13 y 15 escaños. Los resultados de 2022 se saldaron con 14 representantes y el 13,46% de los sufragios. Vox, en suma, no parece en disposición de mejorar su marca andaluza de hace cuatro años en una comunidad que, según sus propias expectativas, debía convertirse en uno de sus bastiones territoriales.

El trasvase que beneficia a Moreno

El indicador que más condiciona la aritmética del 17 de mayo no es la estimación de voto bruta sino la fidelidad y los flujos entre partidos. La fidelidad de voto de Vox en Andalucía —el porcentaje de quienes apoyaron al partido en 2022 y afirman que repetirán— se sitúa en el 58,4%, muy por debajo del 80,6% registrado en Extremadura antes de diciembre de 2025, del 70,3% de Aragón y del 69,6% de Castilla y León. Es también la cifra más baja de las cuatro convocatorias analizadas, y su descenso refleja una erosión del voto cautivo que no se había producido con la misma intensidad en ninguna de las anteriores.

El trasvase de antiguos votantes de Vox hacia el PP alcanza en Andalucía el 27,8%, muy por encima del 14,7% de Extremadura, el 12,9% de Aragón y el 17,3% de Castilla y León. El flujo inverso —del PP hacia Vox— es en cambio el más bajo de los cuatro ciclos: solo un 4,9%, frente al 10,6%, 10,8% y 11,3% registrados en las tres autonomías anteriores. Francisco Caro, director del instituto de investigación social Opina 360, señala que los datos del barómetro del CIS andaluz son «claramente» distintos a los de las encuestas preelectorales en Extremadura, Aragón y Castilla y León, y que sus resultados irían «mucho más allá» del respiro que para el PP supusieron los comicios del 15 del mes pasado.

Qué está en juego para Abascal

El escenario que trazan las encuestas tiene consecuencias directas para Santiago Abascal más allá del resultado andaluz. Si Moreno logra renovar la mayoría absoluta —un objetivo que los flujos de voto actuales hacen plausible—, el PP gobernaría Andalucía sin necesidad de acuerdos con Vox, privando a la formación ultraderechista de la palanca de presión que ha ejercido en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Para Pérez Guzmán, esa perspectiva encierra una paradoja: «Vox se va a estancar en Andalucía, si no a perder votos», una dinámica que, lejos de fortalecer al partido en su pugna con el PP, lo situaría en una posición de menor capacidad de negociación en el espacio conservador.

Los datos del barómetro andaluz incluyen también un argumento de alcance nacional que los estrategas de Abascal no pueden ignorar. «Incluso frente a un liderazgo alternativo sólido en la derecha, Vox demuestra que tiene un votante fiel, que no se va», señala Pérez Guzmán, quien considera que esa base irreductible garantiza la supervivencia del partido pero no su crecimiento. El candidato de Vox a la presidencia de la Junta, Manuel Gavira, afronta así una convocatoria en la que el reto no es crecer sino evitar una pérdida de escaños que debilitaría el argumento de Abascal ante sus propias filas y ante el ciclo que conduce a las elecciones generales de 2027.

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