Irán, Sánchez y un misil: lo que las imágenes no prueban

24 mars 2026 - 17:10

Un vídeo difundido por medios estatales iraníes muestra una pegatina con el rostro del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y una frase en inglés y persa agradeciéndole su postura contra la guerra. Las imágenes se han viralizado en España y han llegado a medios de Israel, Turquía e India. Dos organizaciones especializadas en verificación han analizado el material y concluyen que, pese a ser real, no es posible confirmar de manera independiente que misiles activos estén siendo equipados con esas pegatinas.

 El domingo 22 de marzo, medios y agencias vinculados al régimen iraní comenzaron a difundir un vídeo en el que una mano coloca una pegatina sobre la superficie de un objeto que, según los canales que lo publicaron, es un misil de la Guardia Revolucionaria Islámica. La pegatina lleva una fotografía del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, junto a una frase en inglés y persa: «Por supuesto, esta guerra no es solo ilegal, sino también inhumana. Gracias, primer ministro». La cita remite a las declaraciones repetidas por Sánchez desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo, cuando definió la intervención militar de Estados Unidos e Israel contra Irán —iniciada el 28 de febrero— como una guerra «ilegal».

En cuestión de horas, el contenido se extendió por las redes sociales españolas con lecturas contrapuestas. Algunos perfiles lo presentaron como prueba de connivencia entre el Gobierno español y el régimen iraní; otros lo enmarcaron como una maniobra de propaganda de Teherán sin conexión directa con la posición oficial de Madrid. El vídeo fue recogido también por medios israelíes, turcos e indios, y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel reaccionó públicamente antes de que lo hiciera ninguna institución española.

El vídeo, pieza a pieza

Los portales de verificación Maldita.es y Newtral.es han reconstruido la cronología del material y analizado su contenido. El clip que se viralizó no es un vídeo único, sino un montaje de varias grabaciones. La primera secuencia muestra la pegatina con la cara de Sánchez colocada sobre una superficie. A continuación aparece una segunda pegatina con un mensaje distinto —«Gracias a quienes expresaron su solidaridad en Londres contra los crímenes de guerra de Trump en Irán»— que en realidad es una captura de una publicación en la red social X sobre manifestaciones celebradas en esa ciudad. El clip cierra con imágenes de un misil despegando en la oscuridad.

La primera agencia en publicar el material fue Tasnim, el principal órgano informativo oficial iraní, que el 22 de marzo a las 19:38 horas distribuyó por Telegram y Facebook las fotografías de ambas pegatinas con el siguiente texto: «Inscripciones en misiles que pronto serán disparados hacia los territorios ocupados». Poco después, la radiotelevisión pública iraní, IRIB, y la agencia Mehr siguieron el mismo camino. Press TV, la emisora estatal iraní dirigida al exterior, difundió a las 23:18 horas la versión acortada del vídeo —la que ha circulado en España— con mayor alcance que las publicaciones originales.

Lo que los verificadores no pueden confirmar

Ni Maldita.es ni Newtral.es han podido establecer de manera independiente que el objeto sobre el que se coloca la pegatina sea efectivamente un misil activo preparado para su lanzamiento. El clip no aporta evidencia de que la imagen de Sánchez haya llegado a estar sobre ningún arma en trayectoria. La superficie visible en la primera secuencia se asemeja a la del misil que aparece al final del vídeo, pero la relación entre ambas imágenes no está confirmada por ninguna fuente verificable ajena al propio aparato informativo iraní.

Ambos equipos de verificación consultaron al Ministerio de Asuntos Exteriores español y a la Embajada de Irán en Madrid. A la hora de cierre de sus respectivas publicaciones —el 23 de marzo— ninguno había obtenido respuesta de ninguna de las dos instituciones. El Gobierno de España tampoco se ha pronunciado públicamente sobre el vídeo. Lo que sí es verificable es el contexto político que lo rodea: desde el 4 de marzo, Sánchez ha calificado el conflicto en Irán como «ilegal» en varias comparecencias oficiales, y esa posición ha generado fricciones diplomáticas con Israel y con sectores del Partido Popular en España.

La reacción política e internacional

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel fue el primer actor institucional en reaccionar, antes incluso de que ningún partido español lo hiciera. El lunes 23 de marzo, a las diez de la mañana, la cuenta oficial del ministerio en X publicó una interpelación directa al presidente español: «¿Qué se siente al saber que tu rostro y tus palabras aparecen en esos misiles?», seguida de una advertencia sobre el alcance de los proyectiles iraníes en Europa. El mensaje israelí contribuyó a amplificar el vídeo en la esfera mediática internacional y consolidó su circulación en los medios españoles durante la jornada del lunes.

En las redes sociales españolas, el clip fue reproducido con frecuencia por perfiles de la derecha y la ultraderecha acompañado de titulares que presentaban como probado aquello que los verificadores declaran sin confirmar. El término «vergüenza para España», empleado por algunas cuentas con millones de seguidores, sintetizó el encuadre dominante en ese espacio. La ausencia de una respuesta institucional española dejó ese relato sin contrapeso oficial durante horas, lo que facilitó su propagación antes de que los equipos de verificación publicaran sus análisis.

El episodio ilustra un patrón reconocible en los conflictos bélicos de alta intensidad mediática: el aparato propagandístico de un Estado beligerante produce material de bajo coste de verificación y elevado rendimiento político, capaz de movilizar audiencias a miles de kilómetros del teatro de operaciones. La frase de Sánchez existía antes del vídeo; la pegatina la descontextualizó. Que ambas sean reales no convierte en verdadera la narrativa que el material construye en torno a ellas.

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