Felipe VI alerta sobre la situación en Oriente Próximo y pide soberanía estratégica a Europa

05 mars 2026 - 22:25

El rey aprovecha el almuerzo oficial con los Grandes Duques de Luxemburgo para fijar la posición de España ante la escalada militar en el Golfo Pérsico. El monarca reclamó contención en el uso de la fuerza, salidas diplomáticas al conflicto y el avance hacia una Europa con mayor autonomía en materia de seguridad y defensa.

El rey Felipe VI utilizó el almuerzo oficial ofrecido este jueves en el Palacio Real de Madrid a los Grandes Duques de Luxemburgo, Guillermo V y Stéphanie Marie, para trasladar un mensaje de preocupación ante la situación en Oriente Próximo y reclamar una respuesta europea coordinada. El monarca expresó su «enorme inquietud y preocupación» por una coyuntura que describió como «crítica y especialmente peligrosa» en la región del Golfo, y exigió que España y Luxemburgo se sumen a los llamamientos internacionales por la contención militar y el diálogo.

El acto, de carácter protocolar, adquirió una dimensión política de primer orden en el contexto de la crisis abierta el pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque contra Irán al que Teherán respondió con ofensivas sobre varios países del entorno regional. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, participaron también en el almuerzo, lo que subrayó el carácter institucional del mensaje transmitido por la Corona.

El discurso de este jueves no es el primero en el que Felipe VI aborda el conflicto en términos similares. Cuatro días antes, durante la cena inaugural del Mobile World Congress (MWC) celebrada en Barcelona, el monarca ya había reclamado «una salida diplomática» que permitiera «restablecer el diálogo en una búsqueda honesta hacia la paz». La reiteración del mensaje ante los representantes de Luxemburgo refuerza la coherencia de la posición española en el plano internacional.

La visita de los Grandes Duques

Los Grandes Duques Guillermo V y Stéphanie Marie realizan su primera visita oficial a España desde que asumieron el trono luxemburgués en octubre del año pasado, tras la abdicación del Gran Duque Enrique en favor de su hijo. El encuentro con los Reyes de España en el Palacio de La Zarzuela y el almuerzo posterior en el Palacio Real constituyen las dos citas principales de una agenda que pone el foco en las relaciones bilaterales entre Madrid y Luxemburgo, dos socios con peso en las instituciones de la Unión Europea (UE). El Gran Duque pronunció parte de su intervención en español, lengua que, según fuentes de la Casa Real, le resulta cercana.

En ese marco bilateral, ambas delegaciones reiteraron el compromiso compartido con los principios humanitarios y democráticos, así como el apoyo a las vías diplomáticas como medio preferente de resolución de conflictos. Luxemburgo, estado miembro de la UE y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) desde su fundación, comparte con España una posición favorable al multilateralismo y al refuerzo de las instituciones internacionales como instrumentos de gestión de crisis. 

La escalada en el Golfo

Felipe VI detalló en su intervención el cuadro geopolítico que motiva su preocupación. «El riesgo al que se ve sometida una región tan amplia y de enorme relevancia estratégica», señaló el monarca, mueve a España y Luxemburgo a transmitir «la más profunda solidaridad a los países que están sufriendo los graves embates colaterales del conflicto». La crisis en el Golfo, desencadenada por los ataques de Washington y Tel Aviv contra instalaciones iraníes, ha generado una cadena de respuestas militares que afectan a países como los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait y Arabia Saudita.

El rey insistió en la necesidad de extremar «el respeto máximo por la vida y seguridad de la población civil» y por «la garantía de las libertades y los Derechos Humanos frente a la represión». En paralelo a la escalada militar, el Ministerio de Asuntos Exteriores informó este jueves de que cerca de 3.000 ciudadanos españoles han sido repatriados desde la región, con operaciones aéreas y terrestres en marcha desde Dubai, Omán y Azerbaiyán. El Gobierno ha garantizado que continuará la evacuación «hasta el último español que así lo desee».

Una Europa más soberana

El monarca extendió su análisis más allá del conflicto inmediato para abordar las implicaciones estructurales que la crisis tiene sobre el proyecto europeo. «Necesitamos una Europa con mayor soberanía estratégica», afirmó Felipe VI, «que avance hacia una auténtica Europa de seguridad y defensa, aún más asentada en la solidaridad y la responsabilidad, aún más abierta y próspera, aún más capaz de afirmar con claridad su voz en el mundo». La expresión «soberanía estratégica» alude a la capacidad de la UE para actuar de forma autónoma en materia de defensa y política exterior, sin depender exclusivamente de Estados Unidos o de la OTAN.

El rey mencionó también la guerra en Ucrania, que este año cumplirá cuatro años desde la invasión rusa iniciada en febrero de 2022. «La paz sigue sin vislumbrarse», subrayó, reafirmando la «necesidad de seguir unidos» ante un conflicto que, junto con la crisis en Oriente Próximo, sitúa a Europa ante uno de los momentos de mayor presión geopolítica de las últimas décadas. La referencia simultánea a los dos frentes activos —el del Golfo y el de Ucrania— refleja una visión de las amenazas como fenómenos interconectados que exigen una respuesta común.

La postura del rey se enmarca en la línea mantenida por el Gobierno de Pedro Sánchez, que ha criticado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán por considerarlos contrarios al derecho internacional, una posición que ha generado tensiones con Washington y con algunos socios europeos. Felipe VI no hizo mención expresa al papel de ninguno de los actores beligerantes, limitando su mensaje a los principios de contención y búsqueda de vías diplomáticas, en coherencia con el papel constitucional de la Corona como institución por encima de la disputa política ordinaria.

 

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