El PP supera a Vox entre jóvenes y agricultores en Andalucía

08 mai 2026 - 09:38

El barómetro preelectoral del CIS revela que la intención de voto a Vox entre los menores de 45 años y en el sector agrícola andaluz es significativamente menor que la registrada en Extremadura, Aragón o Castilla y León. El Partido Popular de Juanma Moreno aventaja a la ultraderecha en todos los segmentos electorales clave, incluidos católicos, clase trabajadora y votantes con estudios superiores.

El barómetro preelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) para las elecciones andaluzas del 17 de mayo dibuja un panorama adverso para Vox en los segmentos del electorado que la ultraderecha considera sus puntos fuertes. La intención de voto al partido de Santiago Abascal entre los menores de 45 años en Andalucía alcanza el 12,33%, por debajo de la media nacional —el 16,33%— y muy lejos de los registros de Extremadura (15,7%), Aragón (18,83%) y Castilla y León (22,4%), comunidades donde Vox sostiene gobiernos en coalición con el Partido Popular (PP).

El debilitamiento se extiende también al campo, la otra gran apuesta de la ultraderecha para Andalucía. En el sector agrícola, la intención de voto a Vox asciende al 19,9%, frente al 41,7% que recoge el PP de Juanma Moreno. La distancia entre ambas formaciones supera los 20 puntos, y la comparación con otras comunidades resulta significativa: en Aragón, Vox obtiene entre los agricultores el 23,1% frente al 26,3% del PP; en Castilla y León, el 24,2% frente al 27,3%. En Andalucía, la brecha a favor del PP adopta proporciones de otra magnitud.

El campo, territorio disputado

La debilidad de Vox en el campo andaluz llama la atención dado que Andalucía es la tercera comunidad de España con mayor porcentaje de trabajadores activos en el sector primario —un 8%, solo por detrás de Extremadura y Murcia—, y que en provincias como Almería, Huelva y Jaén ese porcentaje supera el 17%. Juan Francisco Caro, director del instituto de investigación social Opina 360, califica los datos de Vox en estos segmentos de «llamativos» y señala que los grupos de hasta 45 años habían sido «uno de los factores principales de crecimiento» del partido hace dos años, si bien ahora se detecta un «enfriamiento» en Andalucía.

Vox ha intentado capitalizar el descontento agrario en la campaña. Su cabeza de lista por Almería y portavoz nacional de Trabajo y Campo, Rodrigo Alonso, ha protagonizado actos centrados en el mundo rural. En el debate televisado del lunes, el candidato Manuel Gavira dedicó su minuto de oro al campo y prometió un gobierno que «plante cara» a quienes «amenazan su modo de vida». El PP de Moreno también prodiga actos en el entorno agrario, con énfasis en la defensa de las tradiciones y, en especial, la tauromaquia.

Los populares apabullan a Vox entre los católicos

El panorama para Vox es igualmente desfavorable en el voto católico. Entre quienes se declaran creyentes, el PP obtiene en Andalucía el 49,35% de la intención de voto frente al 9,3% de la ultraderecha. La brecha es sustancialmente mayor que en otras comunidades: en Extremadura los datos son del 40,7% para el PP y el 16,1% para Vox; en Castilla y León, del 36,45% y el 15,09% respectivamente. En Andalucía, las dos derechas libran entre el electorado creyente una batalla con resultado marcadamente desigual.

Entre los votantes que se consideran «clase trabajadora», Vox alcanza el 2,6% en Andalucía frente al 20,3% del PP, una proporción que distancia también a ambas formaciones más que en otros territorios del ciclo electoral reciente. Entre quienes tienen estudios superiores, la ultraderecha obtiene el 5,4% frente al 40,8% de la formación conservadora. Caro identifica en estos datos una tendencia que observa con atención: si Abascal no logra ampliar su base en Andalucía, le resultará difícil replicar en España el recorrido de Marine Le Pen en Francia.

El PP presiona también en el voto joven

El encuadre de los mítines de Abascal ha insistido en el foco juvenil. La puesta en escena del acto del martes en Dos Hermanas, Sevilla, estaba diseñada para transmitir una imagen de partido con arraigo entre los jóvenes. Gavira insiste en que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el PP «abocan a los jóvenes a marcharse de Andalucía», y el partido lleva semanas difundiendo la idea de que «nuestros jóvenes» deben poder «formar una familia aquí». Los canales donde la formación difunde esos mensajes son los que consumen habitualmente los grupos de menor edad.

Sin embargo, los datos del CIS muestran que en los tramos de 18 a 24, 25 a 34 y 35 a 44 años, la intención de voto a Vox en Andalucía es inferior a la que arrojaban encuestas similares en Extremadura, Aragón y Castilla y León, y también menor que la del conjunto de España. Este resultado contrasta con la posición del PP de Moreno, que en el barómetro preelectoral andaluz figura como la única candidatura que, desde que se abrió el ciclo electoral en Extremadura, la mayoría de los sondeos ve capaz de sumar mayoría absoluta.

El análisis del CIS apunta a que Andalucía presenta un perfil diferencial dentro del ciclo conservador español: el PP mantiene posiciones sólidas en segmentos que en otras comunidades disputa con dificultad frente a Vox, mientras la ultraderecha muestra un rendimiento más contenido de lo que sus expectativas de campaña anticipaban. Si los resultados del 17 de mayo confirman esta tendencia, la lectura trascenderá las fronteras autonómicas: reforzará o cuestionará la narrativa de Abascal como fuerza de crecimiento sostenido en la derecha española.

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