El PP carga contra Sánchez y guarda silencio sobre Trump e Israel

02 avril 2026 - 09:06

La portavoz popular en el Congreso articuló hasta tres frentes críticos contra el presidente: la confrontación con la Administración Trump, calificada de innecesaria; la defensa del Domingo de Ramos por parte de un presidente que se define como ateo; y la posición ante la ley israelí de pena de muerte para palestinos en Cisjordania. Instalado en la condena del gobierno, el principal partido de la oposición mantiene la ambigüedad sobre su postura al encuentro de Estados Unidos y el Estado hebreo.

La portavoz del Partido Popular (PP) en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, articuló este martes en rueda de prensa tres líneas de ataque contra el presidente Pedro Sánchez: la gestión de la relación con Washington, la postura ante el veto israelí a la misa del Domingo de Ramos y la condena de la ley de pena de muerte para palestinos aprobada por el Parlamento israelí. Los tres frentes reflejan la estrategia del partido para capitalizar un ciclo de noticias internacionales que domina la agenda desde el inicio de la guerra de Irán el pasado 28 de febrero.

Sobre la confrontación con la Administración Trump, Muñoz situó el debate en términos de capacidad antes que de principios. «Para ser rebelde tienes que poder permitírtelo», señaló, en referencia al cierre del espacio aéreo español a la aviación militar estadounidense vinculada a la Operación Furia Épica y al bloqueo de las bases de Rota y Morón de la Frontera. La portavoz recordó que los compromisos adquiridos en el marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) «hay que cumplirlos», y advirtió de que la postura del Gobierno amenaza la imagen de España como socio fiable ante sus aliados.

El «numerito» con Washington

El PP no cuestiona que otros aliados hayan mantenido posiciones críticas frente a la guerra de Irán, pero sí el método. Muñoz citó el ejemplo de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien también ha expresado reservas sobre determinadas decisiones de la Administración Trump sin haber generado «un conflicto diplomático». La portavoz sostuvo que las discrepancias pueden gestionarse por vías distintas: «Las cosas se pueden hacer de muchas maneras sin tener que montar el numerito», dijo, añadiendo que Sánchez actúa «como si no fueran a tener consecuencias para España».

El Gobierno mantiene una lectura diferente. Sánchez defendió esta semana ante el diario The Wall Street Journal que los buenos aliados «se dicen la verdad pase lo que pase», y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha reiterado que España es un «aliado indispensable» de la Alianza con más de 3.500 militares desplegados en el Este de Europa. Moncloa define el canal diplomático con Washington como abierto y fluido, pese al carrusel de declaraciones cruzadas desde el inicio del conflicto. 

La ironía sobre el Domingo de Ramos

El segundo frente apuntó a la política religiosa. Muñoz reprochó a Sánchez que un presidente que, en su opinión, «va por la vida de ateo confeso» haya salido públicamente a denunciar el veto de Israel a la celebración de la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro de Jerusalén. La portavoz llevó la ironía al terreno del humor político al sugerir que el presidente podría estar grabándose un vídeo con una gorra que rezara «Make Catholicism Great Again», en alusión directa al vídeo viral de la semana anterior en que Sánchez aparecía con el lema «Make Science Great Again», parodia del eslogan de Donald Trump.

El PP también se pronunció sobre la ley aprobada este lunes por el Parlamento israelí que autoriza la pena de muerte para palestinos en la Cisjordania ocupada. El partido se posicionó «manifiestamente en contra» y Muñoz la calificó de «una auténtica barbaridad», estableciendo un paralelismo con las ejecuciones de personas homosexuales en Irán como referencia compartida sobre violaciones de derechos fundamentales en la región. El posicionamiento popular sobre este asunto coincide en esencia con el del Gobierno, aunque la portavoz no renunció a inscribirlo en su relato crítico más amplio sobre la política exterior de Sánchez.

Las amenazas renovadas de Trump

En el trasfondo de la jornada resonaron las últimas declaraciones del presidente de Estados Unidos. Trump dirigió este lunes una amenaza directa a los aliados europeos que no colaboran en la crisis del estrecho de Ormuz, enclave estratégico por el que circula cerca del 20% del tráfico global de petróleo y gas natural licuado. El mandatario instó a los países que carecen de combustible para aviones a adquirirlo en Estados Unidos o a que «vayan al estrecho y simplemente cogedlo», reclamando a Europa que asuma su propia defensa energética sin depender del paraguas estadounidense.

Las amenazas de Trump no se limitaron a España. El presidente apuntó también al Reino Unido y a Francia, cuyos gobiernos han adoptado posiciones similares de restricción de sus territorios e instalaciones para operaciones vinculadas al conflicto. Esta confluencia de aliados europeos críticos con la operación le resta al caso español el carácter de excepción que el PP le atribuye, aunque la formación sostiene que lo diferenciador no es la postura de fondo sino la gestión pública que Sánchez ha hecho de ella.

La triple batería de críticas de Muñoz refleja la estrategia del PP ante un ciclo informativo dominado por la geopolítica. Con las elecciones a la Junta de Andalucía previstas para el 17 de mayo, el partido busca capitalizar cada punto de fricción con actores internacionales para proyectar la imagen de un Gobierno que genera tensiones sin control. Que la portavoz condene simultáneamente el pulso con Trump y la ley israelí de pena de muerte evidencia la dificultad de articular una oposición coherente ante un escenario internacional sin precedentes recientes en la política española.

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