El fascismo prepara tomar las calles en verano

12 juin 2026 - 17:17

Los grupos de extrema derecha Democracia Nacional y Núcleo Nacional preparan lo que denominan un «verano nacional», una campaña de movilización callejera orientada a recuperar el nivel de protesta que protagonizaron frente a la sede del PSOE en Ferraz en 2023. Los detonantes previstos son la regularización de migrantes aprobada por el Gobierno y las investigaciones judiciales sobre el entorno socialista. La iniciativa cuenta con el respaldo de activistas ultraderechistas europeos integrados en la red Alianza por la Paz y la Libertad.

Los grupos de extrema derecha Democracia Nacional y Núcleo Nacional trabajan en lo que han denominado internamente un «verano nacional», una campaña de movilizaciones callejeras que busca reproducir durante los próximos meses el ciclo de protestas que protagonizaron a finales de 2023 frente a la sede del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la calle Ferraz de Madrid. La información fue adelantada por el diario Público y confirmada por fuentes vinculadas a los propios grupos. Según los planes conocidos, la hoja de ruta concreta está en elaboración, pero combinaría concentraciones de protesta con acciones en redes sociales, aprovechando dos argumentos que estas organizaciones han convertido en ejes discursivos recurrentes: la regularización de migrantes impulsada por el Ejecutivo y las acusaciones de corrupción que pesan sobre el entorno del Gobierno.

Democracia Nacional es un partido de extrema derecha con trayectoria en el activismo callejero español que ha participado en movilizaciones junto a Núcleo Nacional en distintas convocatorias de los últimos dos años. Núcleo Nacional es una organización de ideología neonazi surgida de las protestas de 2023 y 2024 contra la amnistía, cuyos miembros proceden en parte de estructuras como Bastión Frontal, grupos de fútbol ultras y sectores del falangismo. El pasado febrero, el grupo formalizó su existencia legal al inscribirse en el registro de partidos del Ministerio del Interior bajo la denominación Noviembre Nacional, con sede en Valladolid y con Enrique Lemus, antiguo dirigente de Democracia Nacional, como presidente. Las movilizaciones de Núcleo Nacional en los últimos meses han sido sistemáticamente caracterizadas por la presencia de militantes encapuchados, saludos fascistas y cánticos con simbología de apología nazi.

Democracia Nacional y Núcleo Nacional

El plan del «verano nacional» nace en un momento en que ambas organizaciones buscan capitalizar el malestar generado por las últimas informaciones sobre el PSOE. En una publicación en su canal de Telegram con más de 6.600 seguidores, el ultraderechista británico Nick Griffin —líder veterano de la extrema derecha inglesa e integrado en redes europeas de activismo antinmigración— describió el pasado 29 de mayo el estado de ánimo de estos sectores: «España está viviendo actualmente protestas a pequeña escala y malestar social, que los nacionalistas pretenden liderar en oposición a lo que describen como un gobierno Antifa corrupto». En el mismo mensaje, Griffin aplaudió una concentración convocada por Democracia Nacional frente a la sede del PSOE en Madrid, encuadrada en las reacciones al caso Leire Díez y a la investigación judicial sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Zapatero está investigado en la Audiencia Nacional pero no ha declarado todavía ante el juez.

Núcleo Nacional ha adoptado el lema «Movilización total» en sus comunicaciones internas de cara a las próximas semanas. La consigna acompaña publicaciones en las que el grupo comparte imágenes de militantes encapuchados con camisetas de apología nazi, en línea con su estética habitual. La organización registró ya varios incidentes con las fuerzas de seguridad en los últimos meses: diez de sus miembros fueron detenidos el 8 de marzo por intentar irrumpir en una manifestación feminista del Día Internacional de la Mujer en Madrid, y cinco más fueron arrestados el 1 de mayo en el barrio madrileño de Lavapiés por desórdenes públicos y tenencia ilícita de armas, uno de ellos menor de edad.

La red europea de respaldo

El «verano nacional» cuenta con conexiones internacionales a través de la Alianza por la Paz y la Libertad (APF), una red de partidos y grupos de extrema derecha con presencia en varios países europeos. El pasado 30 de mayo, el responsable del área internacional de Democracia Nacional, Gonzalo Martín, acudió a Belgrado para participar en una cumbre de la APF junto a representantes de Forza Nuova, el Partido Nacionalista Serbio y el grupo griego K21. Varios de los responsables de esa red cuentan con antecedentes penales: el italiano Roberto Fiore fue condenado por su participación en el asalto a la sede del sindicato CGIL en Roma en 2021, y el español Pedro Chaparro lo fue por el asalto a la librería Blanquerna de Madrid en 2013.

Griffin, que participa en esta red, es uno de los activistas que con mayor claridad ha articulado la estrategia de estas organizaciones en España: convertir el descontento ciudadano ante las investigaciones de corrupción —y el rechazo a la política migratoria del Gobierno— en una palanca de reclutamiento y movilización callejera. El propio Griffin señaló en su canal que Democracia Nacional había convocado la protesta del 29 de mayo tras «las últimas revelaciones sobre graves casos de corrupción política, en los que supuestamente se desviaron millones de euros durante el anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero», añadiendo también referencias a «presuntos vínculos con el narcotráfico», afirmaciones que no han sido establecidas por ningún tribunal.

El detonante político

El argumentario que estas organizaciones esgrimen para justificar su campaña tiene dos pilares. El primero es la regularización de migrantes aprobada por el Gobierno de coalición, que Democracia Nacional y Núcleo Nacional presentan bajo el encuadre de la «prioridad nacional», una expresión que también forma parte del vocabulario de Vox. El segundo es el conjunto de investigaciones judiciales que afectan al entorno del PSOE, que estos grupos aprovechan para construir un relato de «corrupción de Estado» sin distinción entre acusaciones políticas y hechos establecidos por la justicia.

El informe anual de la organización Defender a Quien Defiende (DQD), publicado en marzo, documentó 61 casos de represión vinculados al movimiento antifascista en 2025, lo que supone su primera aparición como eje temático propio en los registros de esa entidad. El informe señalaba una continuidad entre la actividad de grupos como Núcleo Nacional en las calles y la activación posterior de mecanismos penales contra quienes se movilizaban frente a ellos. La campaña del «verano nacional» se pone en marcha, por tanto, en un contexto en que el ciclo de movilización y contramovilización entre la extrema derecha y los movimientos que le hacen frente ha ganado visibilidad e intensidad respecto a años anteriores.

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