El exjefe del CNI afirma que el servicio secreto no actuó en Kitchen

04 mai 2026 - 20:03

Félix Sanz Roldán, director del Centro Nacional de Inteligencia entre 2009 y 2019, declaró este lunes como testigo en el juicio por la Operación Kitchen ante la Audiencia Nacional y negó que el servicio secreto tuviera implicación alguna en el dispositivo de espionaje contra el extesorero del PP Luis Bárcenas. El empresario Javier Pérez Dolset, convocado por la defensa de Villarejo, aportó en la misma sesión un controvertido testimonio sobre la presunta cadena de mando de la operación.

Félix Sanz Roldán, director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) entre 2009 y 2019, declaró este lunes como testigo en la quinta semana del juicio que la Audiencia Nacional celebra por la Operación Kitchen. El exdirector del servicio secreto negó de forma categórica que el CNI hubiera tenido intervención alguna en el presunto dispositivo policial impulsado desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para sustraer documentación al extesorero del Partido Popular (PP) Luis Bárcenas, en pleno escándalo de la llamada «caja B» del partido.

La Operación Kitchen es el nombre del supuesto mecanismo de espionaje articulado entre 2013 y 2015 desde la Secretaría de Estado de Seguridad, cuyo objetivo habría sido hacerse con material comprometedor en poder de Bárcenas para proteger a dirigentes del PP de posibles revelaciones sobre una presunta contabilidad paralela. En el juicio responden, entre otros, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, el comisario jubilado José Manuel Villarejo y el entonces jefe de Asuntos Internos de la Policía, Marcelino Martín Blas. Sanz Roldán compareció exclusivamente en calidad de testigo.

«Cero absoluto»: la posición del CNI

Ante las preguntas de las partes, el exdirector fue terminante: el CNI «no tuvo actividad alguna, ni por acción ni por omisión» en el asunto Kitchen, precisando acto seguido: «Ninguna, cero absoluto». Su declaración sobre la legalidad del servicio fue igualmente explícita: «el CNI actúa siempre con absoluto respeto a la ley» y, durante los cuatro gobiernos a los que sirvió, «ningún gobierno, de ningún color, me pidió que hiciera nada ilegal». El exdirector dejó claro que una eventual participación en Kitchen habría constituido precisamente eso: un acto contrario a la ley.

Sobre su trato con el procesado Marcelino Martín Blas, entonces jefe de Asuntos Internos, Sanz Roldán reconoció haberle recibido en su despacho, pero aclaró que las reuniones respondían siempre a asuntos profesionales y que todas quedarían registradas. Negó que Martín Blas le hubiera informado en ningún momento de la existencia de un operativo dirigido contra Bárcenas. Señaló que todo apuntaba a que entre Villarejo y Martín Blas existía una fuerte animadversión personal, aunque precisó no tener elementos suficientes para afirmarlo con certeza absoluta.

Pérez Dolset y los audios de Kitchen

Tras la declaración de Sanz Roldán tomó la palabra Javier Pérez Dolset, empresario investigado en la pieza 18 de la macrocausa Tándem, que compareció como testigo propuesto por la defensa de Villarejo. Pérez Dolset explicó que en 2022 entregó a la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional un pendrive con tres grabaciones vinculadas a la Operación Kitchen. Accedió a esos archivos a través de un grupo de WhatsApp en el que participaban el fiscal José Grinda, periodistas, miembros de Asuntos Internos y cargos políticos, que describió como «la mayor fuente de filtración» sobre Kitchen y la macrocausa Tándem.

El dato de mayor impacto político del testimonio fue la afirmación de que el procesado Francisco Martínez le habría confesado haber recibido instrucciones del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y de Dolores de Cospedal, entonces secretaria general del PP, para poner en marcha Kitchen. Según Pérez Dolset, Martínez le habría reconocido que ante esa instrucción «tenía que haber dimitido». Esta declaración, procedente de un testigo con intereses propios en el procedimiento y convocado por la defensa de Villarejo, será valorada por el tribunal en el marco del conjunto de la prueba practicada.

La denuncia contra Villarejo y otros testigos

Sanz Roldán fue interrogado también sobre la denuncia que interpuso en 2017 contra Villarejo por calumnias, tras la afirmación del comisario en el programa televisivo Salvados de que el exdirector del CNI había amenazado de muerte a Corinna Larsen, expareja del rey emérito Juan Carlos I. El exdirector rechazó que fuera una cuestión «personal» y explicó que sintió la «obligación como director del CNI de salir al paso de mentiras tan crueles» vertidas sobre los funcionarios del servicio. Añadió que era el único miembro del CNI con identidad pública y por tanto el único que podía ejercer la acción.

En la misma jornada declararon otros testigos que aportaron detalles sobre la arquitectura del dispositivo. El excoronel de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil Manuel Sánchez Corbí rechazó que desde esa unidad se hubiera intentado captar a Sergio Ríos, chófer de Bárcenas, como confidente de la trama. Dos agentes subordinados de Martín Blas en Asuntos Internos afirmaron no haber tenido conocimiento en ningún momento de un operativo policial dirigido contra el extesorero del PP o su entorno.

La quinta semana del juicio Kitchen acumula testimonios que apuntan en direcciones contrarias. La negación categórica de Sanz Roldán sobre la implicación del CNI y las declaraciones de los subordinados de Martín Blas contrastan con el testimonio de Pérez Dolset, que señala directamente a Fernández Díaz y Cospedal. El tribunal deberá ponderar la credibilidad de cada declaración en función de la posición procesal de quien la realiza. El juicio continúa con nuevas sesiones previstas en las que está anunciada la incorporación de pruebas documentales adicionales y la declaración de los acusados principales.

 

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