El barómetro de octubre del Centro de Investigaciones Sociológicas otorga a los socialistas el 34% de los votos, tres puntos más que en septiembre, frente al 22,2% de los populares. Vox sube hasta el 17,1% sin rentabilizar el retroceso de Feijóo, mientras el Frente Amplio mejora y Podemos cae. La encuesta se realizó tras el desahucio de Maricarmen Abascal, el rechazo a los decretos de vivienda y el anuncio del adelanto electoral.
La precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre arranca con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) más fuerte que hace un mes. El barómetro de octubre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que preside José Félix Tezanos, eleva su estimación de voto al 34%, frente al 31% de septiembre. La cifra supera incluso el 31,7% que obtuvo en las generales de 2023. El Partido Popular (PP) retrocede en paralelo del 25,5% al 22,2%, de modo que la distancia entre ambos se dispara hasta los 11,8 puntos.
El trabajo de campo se hizo entre el 1 y el 6 de octubre, con 5.025 entrevistas telefónicas y un margen de error de ±1,4 puntos. Recoge, por tanto, un periodo especialmente convulso. En esos días coincidieron el desahucio de Maricarmen Abascal, el rechazo de PP, Vox y Junts a los decretos de vivienda en el Congreso y el adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez el 5 de octubre. La encuesta se cerró antes de la muerte de Maricarmen, conocida el día 7, y no refleja la reacción posterior.
Retroceso popular y una izquierda en negociación
La caída de los populares es el dato más llamativo del estudio. Con el 22,2%, el partido de Alberto Núñez Feijóo quedaría casi once puntos por debajo de su resultado de 2023. Según El Plural, la dirección del PP no concede validez a esa estimación. Vox, liderado por Santiago Abascal, sube hasta el 17,1%, medio punto más que en septiembre, y se sitúa a unos cinco puntos del PP. La ultraderecha mejora su registro de hace tres años, pero no absorbe el voto que pierde Feijóo. Según el instituto, el principal beneficiado de este escenario es el PSOE.
El CIS incluye por primera vez al Frente Amplio, la alianza que agrupa a Sumar, Izquierda Unida (IU), los Comuns y Más Madrid, entre otros. Bajo la denominación Sumar-Frente Amplio obtendría el 6,1%, cuatro décimas más que Sumar en septiembre, mientras Podemos cae al 3,1%. Ambos espacios negocian una candidatura conjunta con un plazo que expira a medianoche del viernes 16 de octubre. Entre el resto de partidos, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) alcanza el 3%, un dato previo a su acuerdo con Podemos en Cataluña. Le siguen Se Acabó La Fiesta (SALF), con el 1,8%, y EH Bildu, con el 1,6%.
Una proyección de escaños con cautelas
El CIS no traduce sus barómetros mensuales en escaños. Lo ha hecho el portal Electomanía a partir de sus datos, con 152 diputados para el PSOE, 94 para el PP y 63 para Vox. La suma de populares y ultraderecha se quedaría en 157, a casi una veintena de la mayoría absoluta, fijada en 176. ERC y Sumar empatarían con once escaños y EH Bildu subiría hasta nueve. Podemos y Junts obtendrían tres cada uno, mientras el Partido Nacionalista Vasco (PNV) caería a dos.
Esa proyección exige cautela. La propia Electomanía otorga al CIS una calificación de 3,5 sobre diez, y ninguna otra encuestadora atribuye a los socialistas un resultado semejante. Los sondeos privados vienen dibujando un escenario más ajustado entre los dos grandes partidos. Aun así, el barómetro refleja con claridad el movimiento de un mes decisivo. Los socialistas suben y los populares retroceden después de que el PP votara contra unas medidas de vivienda que buena parte de la ciudadanía reclama.
Solo tres ministros superan el aprobado
El estudio también pide valorar a los 22 miembros del Consejo de Ministros, y solo tres superan el cinco entre quienes los conocen. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, lidera con un 5,52. Le siguen el titular de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, con un 5,39, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, con un 5,15. Ernest Urtasun, ministro de Cultura, se queda a las puertas con un 4,98. En la parte baja, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, obtiene la peor nota, un 3,60, pese a ser el segundo más conocido.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, empatan con un 4,44. Díaz es además la integrante del Gobierno más conocida, con un 97,4% de reconocimiento. En el extremo opuesto, diez ministros no alcanzan el 50% de conocimiento. La ministra de Educación, Milagros Tolón, solo es identificada por el 15% de los entrevistados. Las notas miden percepciones personales y no una evaluación de la gestión. Aun así, dibujan un Gobierno que llega a la campaña con buena parte de sus rostros fuera del radar ciudadano.