El auge de Vox sostiene al bloque de las derechas en torno al 50%

05 octobre 2026 - 07:53

Los sondeos publicados en vísperas del adelanto electoral coinciden en otorgar a PP y Vox una mayoría holgada, impulsada casi en exclusiva por el crecimiento de la ultraderecha. El PSOE retrocede respecto a 2023 y la izquierda alternativa se hunde por su fragmentación, pero ninguna de estas encuestas recoge todavía el efecto de la caída de los decretos de vivienda ni de las protestas masivas.

Pedro Sánchez ha convocado elecciones para el 29 de noviembre con todas las encuestas en contra. Los tres sondeos publicados entre el 4 y el 5 de octubre, elaborados por 40dB para El País y la Cadena SER, Sigma Dos para El Mundo y SocioMétrica para El Español, dibujan un escenario similar. El PP ganaría con un resultado muy parecido al de 2023 y la llave del Gobierno la tendría en el ascenso de la ultraderecha, que se consolida como tercera fuerza y roza o supera los sesenta escaños. La suma de ambos partidos se mueve en torno a la mitad de los votos.

El dato que sostiene esa ventaja no es tanto la fortaleza del PP como el ascenso de Vox. Los populares apenas mejoran o incluso pierden apoyo respecto a las últimas generales, mientras la ultraderecha crece de forma sostenida en todos los estudios. La lectura tiene consecuencias políticas evidentes. Cualquier Gobierno de Alberto Núñez Feijóo dependería del partido de Santiago Abascal, que llegaría a la negociación con más fuerza que nunca. En el otro bloque, el PSOE retrocede y sus posibles socios a la izquierda pierden más de la mitad de su representación.

Vox, el único que despega

La encuesta de 40dB, realizada entre el 25 y el 28 de septiembre, es la más clara en este sentido. Vox sería el único partido que mejora respecto a 2023, con un 18,4% de los votos, seis puntos más que en las últimas elecciones. El PP quedaría primero con el 31,6%, un punto y medio menos, pero ambos sumarían el 50% de las papeletas. El PSOE perdería más de cuatro puntos, hasta el 27,4%, lo que le alejaría de cualquier opción de revalidar el Gobierno con los apoyos actuales.

SocioMétrica confirma la tendencia con datos más recientes. Su sondeo exprés, basado en 1.000 entrevistas telefónicas entre el 1 y el 3 de octubre, atribuye al PP 143 escaños con el 33,4%, y a Vox 62 diputados con el 18,1%. Con el apoyo de Unión del Pueblo Navarro (UPN), el bloque conservador alcanzaría 206 escaños, muy por encima de la mayoría absoluta de 176. El PSOE se quedaría en 106 diputados y el 26,5%, quince menos que en 2023, aunque recupera ocho décimas respecto al estudio anterior de la misma firma.

La fragmentación castiga a la izquierda

El hundimiento más severo corresponde al espacio a la izquierda del PSOE. Sumar obtuvo 31 escaños y el 12,3% en las últimas generales, pero los sondeos lo sitúan ahora en torno a la mitad de ese porcentaje. 40dB le otorga un 5,6%, y Podemos lograría un 2,7% si concurre en solitario. SocioMétrica, que mide ya la nueva marca Frente Amplio, le concede seis diputados y el 5,3%, con dos escaños para Podemos. Es la única fuerza que avanza respecto a su estudio anterior, al pasar de cinco a seis representantes.

La división penaliza a la izquierda más en escaños que en votos. El sistema electoral castiga a las candidaturas pequeñas en las circunscripciones que reparten pocos diputados, de modo que la dispersión del voto progresista entre el Frente Amplio y Podemos se traduce en asientos perdidos. Sigma Dos lo ilustra con claridad. Según su estimación, los 31 escaños que ambas formaciones lograron juntas en 2023 se reducirían a nueve y dos respectivamente, mientras el PSOE perdería 19 diputados, hasta quedarse en 103. PSOE, Frente Amplio y Podemos sumarían 114 escaños según SocioMétrica.

Un escenario anterior al terremoto de la vivienda

Sigma Dos, cuyo trabajo de campo terminó el 1 de octubre, eleva al bloque conservador por encima de los 200 escaños, con unos 140 para el PP y 63 para Vox, el mejor resultado histórico de la ultraderecha. El estudio recoge además la entrada de Aliança Catalana, la formación ultraderechista de Sílvia Orriols, con tres escaños, y la de Adelante Andalucía con dos. Entre los nacionalistas, ERC subiría a ocho escaños y el PNV a seis, Bildu mantendría seis y Junts caería a cuatro.

Todas estas fotografías comparten una limitación decisiva. Ninguna recoge por completo el impacto de la caída de los decretos ni las protestas que, según los sindicatos, movilizaron a unas 950.000 personas durante el fin de semana. La encuesta de 40dB se realizó tras el desahucio de Maricarmen Abascal pero antes de la votación en el Congreso, y la de SocioMétrica solo coincidió en parte con ella. Ese desfase es la baza de Sánchez, que confía en que la indignación por la vivienda reordene unas preferencias que hoy favorecen a la derecha.

Compartir el artículo