El sábado 21 de junio, el presidente de Colombia Gustavo Petro compartió tarima con jefes de bandas criminales que fueron sacados de las cárceles para el acto público celebrado en Medellín. La puesta en escena de las altas autoridades colombianas generó indignación, rechazo y polémica dentro y fuera del país.
El presidente Petro estuvo acompañado por algunos de los peores criminales de Medellín, capturados, procesados y condenados por delitos de suma gravedad y que incluso manejan sus estructuras criminales desde las cárceles y son responsables de la violencia en la región.
Algunos de esos jefes criminales son José Leonardo Muñoz, alias Douglas; Freyner Ramírez, alias Carlos Pesebre; Juan Carlos Mesa, alias Tom, y Jorge de Jesús Vallejo, alias Vallejo, entre otros.
La oficina del Alto Comisionado para la Paz fue la entidad que gestionó el permiso ante el Inpec (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario) para que los delincuentes pudieran participar del evento.
Durante la jornada, el mandatario colombiano habló públicamente de hacer concesiones jurídicas a los delincuentes a cambio de su plena rendición. Todo ello enmarcado en la política de paz total del gobierno colombiano, autodenominado “Gobierno del Cambio”, que ha fracasado transcurridos ya casi tres años de gestión y que enfrenta una elevada desaprobación social.
El exjefe negociador del proceso de paz que llevó a la desmovilización de la guerrilla de las FARC durante el gobierno de Juan Manuel Santos, Humberto de La Calle Lombana, indicó en la red social X: “Es grave que continúen negociaciones con criminales no políticos sin marco jurídico y sin que sepamos cuál es el puerto de llegada. Grave también ese acto ostentoso que amenaza a las autoridades locales, la fiscalía, la justicia, las fuerzas armadas. Una cosa es desmovilizar. Otra el exhibicionismo sin compromiso serio de dejar de delinquir. Grave el “tarimazo””.
La defensora del Pueblo, Iris Marín, expresó que “las tarimas no son un lugar propicio para los responsables de los crímenes. El lugar de los responsables es la sanción penal, el reconocimiento de su responsabilidad frente a las víctimas dando y diciendo la verdad. Cuando se confunde el lugar de los responsables con el de actores políticos en un contexto electoral no hay paz que sea posible, pues confunde lo admisible con lo inadmisible”.
Entre tanto, el procurador general, Gregorio Eljach, advirtió la importancia de mantener las “formas”, el respeto por las víctimas, así como por el Estado, las instituciones y sus representantes salvaguardando los valores y principios de una sociedad libre. “Ante los hechos recientes se hace indispensable que las autoridades extremen la persecución de las organizaciones criminales y las sometan a la ley como debe ser”, manifestó.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, recordó que muchos de esos criminales fueron detenidos en su anterior gestión y que incluso ha sido amenazado por los delincuentes recientemente: “el presidente Petro sacó a los peores criminales de la cárcel, no solo para ponerlos al lado de él, sino para ponerse del lado de ellos. Aquí la cosa es muy clara: lo que hizo Petro fue ponernos la lápida”.