Ceuta y Melilla: Junts lleva al Congreso el debate sobre un referéndum de autodeterminación

04 octobre 2026 - 09:28
Isidre Gavín, diputado de Junts, durante su intervención en la tribuna del Congreso de los Diputados.

Isidre Gavín, diputado de Junts, durante su intervención en la tribuna del Congreso de los Diputados.

El diputado de Junts Isidre Gavín ha abierto un debate poco habitual en el Congreso de los Diputados al cuestionar los fundamentos de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla y plantear la posibilidad de que sus habitantes sean consultados mediante un referéndum. El parlamentario catalán recurrió además al precedente de Gibraltar, trasladando a las dos ciudades norteafricanas el principio del derecho a decidir que su formación defiende para Cataluña.

El debate debía centrarse inicialmente en la inmigración y en la situación registrada en Ceuta tras las entradas masivas de finales de julio. Sin embargo, la intervención del diputado de Junts Isidre Gavín desplazó inesperadamente la discusión hacia una cuestión mucho más política: la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.

Durante el pleno del Congreso del pasado 30 de septiembre, celebrado en el marco de una iniciativa del Partido Popular sobre la situación en Ceuta, Gavín cuestionó lo que considera la debilidad de los argumentos históricos utilizados por España para fundamentar su soberanía sobre las dos ciudades y preguntó al Gobierno si estaría dispuesto a consultar directamente a sus habitantes.

El diputado planteó así la posibilidad de organizar un referéndum para que la población de Ceuta y Melilla pudiera pronunciarse sobre su voluntad de continuar formando parte de España.

Conviene precisar, no obstante, el alcance de la iniciativa. Junts no ha presentado una proposición de ley para convocar esa consulta ni existe actualmente un procedimiento parlamentario encaminado a organizarla. Se trata de una propuesta política formulada por Gavín desde la tribuna del Congreso.

De Cataluña a Ceuta y Melilla

La intervención adquiere una dimensión particular por proceder de una formación independentista catalana. Junts ha situado durante años el derecho a decidir y la autodeterminación en el centro de su proyecto político, y Gavín trasladó ese mismo razonamiento al caso de Ceuta y Melilla.

La pregunta planteada implícitamente por el diputado es políticamente significativa: si la voluntad de una población debe desempeñar un papel determinante en la definición de su pertenencia territorial, ¿por qué ese principio no podría aplicarse también a las dos ciudades?

La posición oficial española no deja lugar a ambigüedades: Madrid considera Ceuta y Melilla partes integrantes de España y rechaza cualquier cuestionamiento de su soberanía. Marruecos, por su parte, mantiene históricamente su reivindicación sobre ambas ciudades.

La intervención de Junts introduce ahora un tercer elemento en ese debate: que sean los propios habitantes quienes expresen mediante las urnas su voluntad respecto a su pertenencia a España.

Gibraltar entra en la discusión

Uno de los aspectos más sensibles de la intervención de Gavín fue su referencia expresa a Gibraltar. El diputado catalán recurrió al precedente de las consultas celebradas en el Peñón para defender que una votación en Ceuta y Melilla podría proporcionar, según su planteamiento, una legitimidad democrática a la posición española.

La comparación toca un punto delicado de la política exterior de Madrid. España mantiene su reivindicación sobre Gibraltar, pero considera que la situación histórica y jurídica del territorio británico es distinta de la de Ceuta y Melilla.

Precisamente por ello, introducir el precedente gibraltareño supone alterar los términos tradicionales del debate. Gavín plantea que, si la voluntad de los habitantes constituye un elemento relevante en Gibraltar, también podría ser invocada en relación con Ceuta y Melilla.

Esto no establece ninguna equivalencia jurídica entre los tres territorios, pero sí abre una comparación política que rara vez llega a la tribuna del Congreso.

Una cuestión que surge desde el propio Parlamento español

Ahí reside probablemente el elemento más novedoso del episodio. Las palabras de Gavín no modifican el estatuto de Ceuta y Melilla ni implican que España vaya a convocar un referéndum. Tampoco representan necesariamente una posición compartida por otras fuerzas políticas españolas.

Pero introducen en sede parlamentaria una cuestión que tradicionalmente ha quedado fuera del consenso de los principales partidos nacionales.

Y lo hacen, además, desde una formación cuyo propio proyecto político está estrechamente vinculado a la autodeterminación. El debate sobre Cataluña sirve así a Junts para plantear una cuestión semejante respecto a dos territorios cuya soberanía España considera fuera de discusión.

Ceuta y Melilla, entre frontera y soberanía

La intervención se produce, además, en un momento en que Ceuta y Melilla han vuelto al centro de la actualidad española por la cuestión migratoria.

Mientras el Senado debate una reforma impulsada por el Partido Popular para ampliar el régimen de rechazo en frontera a determinadas entradas irregulares por vía marítima, en el Congreso Junts ha llevado la discusión hacia un terreno completamente diferente: el de la soberanía, la legitimidad histórica y la voluntad de las poblaciones.

Son dos debates jurídicamente independientes, pero confluyen sobre los mismos territorios.

La particularidad de la intervención de Gavín reside precisamente ahí: esta vez, el cuestionamiento sobre Ceuta y Melilla no procede de Rabat ni surge de una controversia bilateral entre Marruecos y España. Ha aparecido desde la propia tribuna del Congreso de los Diputados, introducido por una formación independentista española que ha trasladado a las dos ciudades su propio discurso sobre el derecho a decidir.

Compartir el artículo