Nueva York. Más de 8.000 representantes de gobiernos, organizaciones internacionales y sociedad civil participan estos días en la 70ª sesión de la United Nations Commission on the Status of Women (CSW) en la sede de la United Nations en Nueva York. El objetivo: identificar las barreras que siguen frenando la igualdad real entre hombres y mujeres y debatir soluciones concretas para superarlas.
Entre los principales obstáculos señalados figuran la falta de recursos económicos, las leyes discriminatorias y los nuevos sesgos asociados al mundo digital. Según el informe Progreso en los Objetivos de Desarrollo Sostenible: Panorama de Género 2025, elaborado por UN Women, al ritmo actual la igualdad económica entre mujeres y hombres podría tardar hasta 286 años en alcanzarse.
Durante las sesiones de trabajo se han planteado diversas propuestas para reducir la brecha de género, entre ellas el impulso del emprendimiento femenino, el acceso a la financiación y la integración de las mujeres en la economía digital.
Datos recientes del informe Global Entrepreneurship Monitor 2024-2025 muestran que en España el 62 % de las mujeres que emprenden lo hacen por necesidad, frente al 53 % de los hombres. En América, el porcentaje asciende al 86 %, reflejando una realidad donde el emprendimiento femenino suele surgir como respuesta a la falta de oportunidades laborales.
En este contexto, el director general de la Fundación Microfinanzas BBVA, Javier Flores, subrayó la importancia de ampliar los programas de inclusión financiera para mujeres en América Latina, una región donde una de cada cuatro mujeres carece de ingresos propios.
Flores destacó algunas iniciativas concretas impulsadas por la fundación: en República Dominicana se conceden créditos a mujeres rurales sin exigir que sean propietarias de la tierra, mientras que en Perú existen préstamos digitales que no requieren la firma del cónyuge, una condición que aún limita el acceso al crédito en muchos países.
Durante el encuentro, la subsecretaria general de la ONU y directora regional del United Nations Development Programme (PNUD) para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, recordó que alcanzar una igualdad real exige transformar estructuras institucionales profundamente arraigadas.
«La igualdad de género requiere mucho más que voluntad política», afirmó, subrayando el papel de las instituciones para desmontar sesgos que limitan oportunidades.
Entre los testimonios presentados en la comisión destacó el de la emprendedora dominicana Elsa Gómez, quien desde hace una década dirige una empresa dedicada a la demolición de edificios y a la venta de materiales reciclados, un sector tradicionalmente dominado por hombres.
«Lo más importante para mí como mujer es luchar cada día para avanzar», explicó. «Yo llevo la contabilidad, pago a los empleados y coordino el trabajo en las demoliciones».
Según datos de la Fundación Microfinanzas BBVA, el 70 % de los emprendedores que logran salir de la vulnerabilidad gracias a sus programas son mujeres. Sus negocios crecen a un ritmo similar al de los hombres, aunque generalmente solicitan menos capital inicial.
Las discusiones en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer continuarán hasta el 19 de marzo, en un momento en el que la comunidad internacional intenta acelerar el cumplimiento de los objetivos de igualdad fijados en la Agenda 2030.