Marruecos ha reforzado su posición en la pugna por acoger la final de la Copa Mundial de la FIFA 2030, cuya organización compartirá con España y Portugal, según un amplio reportaje publicado por el diario estadounidense The Athletic. El medio considera que la elección del estadio que albergará el partido decisivo se perfila como un duelo entre Casablanca y Madrid.
El principal argumento de la candidatura marroquí es el Gran Estadio Hassan II, que se construye en las afueras de Casablanca y tendrá una capacidad para 115.000 espectadores, lo que lo convertirá en el mayor estadio de fútbol del mundo. El proyecto forma parte de un ambicioso programa de inversiones públicas destinado a modernizar las infraestructuras deportivas y de transporte del Reino de cara a la cita mundialista.
«Queremos la final», declaró al periódico Yassir Soussi, director general de la Agencia Nacional de Equipamientos Públicos (ANEP). El responsable defendió que el futuro estadio marroquí ofrece una mayor capacidad de adaptación a las exigencias de la FIFA que el estadio Santiago Bernabéu, situado en pleno centro de Madrid.
El reportaje destaca además el creciente peso de Marruecos en la gobernanza del fútbol internacional, impulsado por la estrategia deportiva promovida por el rey Mohammed VI y por la influencia de Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF), vicepresidente primero de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y miembro del Consejo de la FIFA.
Fuentes próximas a la candidatura marroquí sostienen, además, que sería un gesto de equilibrio hacia el continente africano que la final se disputara en Casablanca, recordando que África solo ha acogido una final de la Copa del Mundo, la celebrada en Sudáfrica en 2010.
Por su parte, España mantiene su apuesta por el Santiago Bernabéu, apoyándose en el prestigio histórico del estadio, la experiencia del país en la organización de grandes eventos y el hecho de que albergará un mayor número de partidos durante el torneo. Sin embargo, varias fuentes consultadas por The Athletic consideran que la candidatura marroquí ha ganado fuerza en los últimos meses, mientras que la posición española ya no parece tan sólida como al inicio del proceso.
La decisión definitiva corresponderá a la FIFA, cuyo presidente, Gianni Infantino, y su círculo más próximo tendrán la última palabra sobre la sede de la final. El proceso continuará en los próximos meses y tendrá un nuevo hito en marzo de 2027, cuando Rabat acogerá el Congreso de la FIFA.