Xi pide un alto el fuego inmediato y la libre navegación en Ormuz: China mueve ficha en la crisis del Golfo

20 avril 2026 - 11:58

China ha decidido hablar alto en el momento más delicado. El presidente chino, Xi Jinping, pidió este lunes un alto el fuego “inmediato e integral” en Oriente Medio y defendió el mantenimiento de la navegación normal en el estratégico estrecho de Ormuz, durante una conversación telefónica con el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman. La información fue confirmada por la agencia oficial Xinhua y recogida también por Reuters.

No se trata solo de diplomacia retórica. Por Ormuz transita cerca del 20 % del petróleo mundial, y cualquier alteración de ese corredor marítimo sacude inmediatamente los mercados energéticos globales. Xi subrayó que garantizar el paso normal por el estrecho responde a los intereses comunes de los países de la región y de toda la comunidad internacional.

El mensaje llega en plena tensión tras la interceptación estadounidense de un carguero iraní y en vísperas de una posible segunda ronda de negociaciones entre Washington y Teherán, todavía amenazada por el bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos y por la negativa iraní a negociar mientras continúe la presión naval.

Xi insistió en que los conflictos deben resolverse por vías políticas y diplomáticas, respaldando todos los esfuerzos orientados a restaurar la paz. También defendió que los países de la región deben asumir el control de su propio destino y construir un entorno de buena vecindad, desarrollo, seguridad y cooperación duradera.

Por su parte, Mohammed bin Salman reconoció que la actual escalada está afectando gravemente la seguridad de los Estados del Golfo, el suministro mundial de energía y el funcionamiento de la economía internacional. Desde Riad valoraron la “posición justa” de Pekín y mostraron disposición a coordinar esfuerzos con China para evitar una nueva escalada militar.

El movimiento chino no es inocente. Pekín es el principal comprador de petróleo del Golfo y uno de los mayores clientes energéticos de Irán y Arabia Saudí. La estabilidad de Ormuz no es para China una cuestión diplomática secundaria, sino una necesidad estratégica.

Mientras Washington intenta imponer presión militar y Teherán responde con amenazas de represalia, China se presenta como el actor que habla de estabilidad, comercio y equilibrio. No es altruismo: es geopolítica pura.

En el Golfo, cada palabra sobre Ormuz vale casi tanto como un portaaviones.

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