Nueva York — Alrededor de 70 millones de personas afrontan este lunes las consecuencias de una intensa tormenta invernal que ha puesto en situación de emergencia a una amplia franja del noreste de Estados Unidos, desde Boston y Nueva York hasta Nueva Jersey, provocando fuertes nevadas, interrupciones en el transporte y miles de vuelos cancelados.
Las autoridades meteorológicas advirtieron de acumulaciones de nieve que podrían acercarse al metro en algunos puntos, lo que ha obligado a activar planes de emergencia y a recomendar a la población limitar los desplazamientos. En varias ciudades, los servicios municipales trabajan para mantener abiertas las principales vías mientras se refuerzan los operativos de limpieza y seguridad.
El temporal ha tenido un impacto directo sobre el tráfico aéreo: cerca de 3.800 vuelos fueron cancelados o retrasados, afectando especialmente a los aeropuertos del corredor noreste, uno de los más transitados del país. Las compañías aéreas han pedido a los pasajeros revisar el estado de sus vuelos ante posibles nuevas alteraciones.
Las escuelas y oficinas públicas permanecen cerradas en distintas zonas mientras la tormenta avanza, y las autoridades locales insisten en la necesidad de extremar la precaución ante el riesgo de hielo en carreteras y temperaturas bajo cero.
El episodio invernal se produce en plena temporada de fuertes sistemas meteorológicos en la costa este, donde las autoridades esperan que el impacto disminuya progresivamente a medida que el frente avance hacia el Atlántico.