Trump señala nuevamente a España y le exige elevar su gasto militar al 5% del PIB

24 janvier 2026 - 09:08

El presidente estadounidense criticó abiertamente al Gobierno español durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos por no comprometerse a aumentar el gasto en defensa. España mantiene una inversión militar del 2,1%, considerada suficiente para cumplir con los compromisos de la OTAN. Trump llegó a advertir que «vamos a tener que hablar con España», en una declaración que evidencia la tensión diplomática entre Washington y Madrid.

Donald Trump volvió a señalar directamente a España durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, celebrado en Suiza. El presidente de Estados Unidos insistió en exigir que todos los aliados de la OTAN aumenten su gasto militar hasta el 5% del PIB, una cifra que multiplica por más de dos el compromiso actual español del 2,1%. Las declaraciones del mandatario estadounidense, realizadas ante una audiencia de líderes empresariales y políticos internacionales, se producen en un contexto de creciente presión sobre los países europeos para que incrementen sus presupuestos de defensa. La mención específica de España por parte de Trump representa una escalada en la retórica bilateral especialmente significativa.

El Gobierno español respondió con firmeza pero manteniendo la cautela diplomática. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, quien asistió a la reunión del Ecofin en Bruselas, declaró que «no hay ningún vasallaje» respecto a las demandas de Washington. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó desde Davos que España es «completamente fiable y sólida en cuanto a nuestra participación en la seguridad europea». Albares recordó que el país tiene actualmente desplegados casi 3.000 militares en misiones de la Alianza Atlántica y de Naciones Unidas, una contribución que considera sustancial y acorde con las capacidades reales del país. La respuesta española busca equilibrar la necesidad de mantener la alianza transatlántica sin ceder ante presiones que el Ejecutivo considera desproporcionadas.

Trump apunta a España desde Davos

El presidente estadounidense dedicó parte de su discurso en Davos a criticar a los aliados europeos que, según su criterio, no asumen una carga militar proporcional dentro de la OTAN. «¿Por qué no lo hacen? Quieren que lo haga Estados Unidos», declaró Trump en referencia a los países que mantienen un gasto en defensa inferior al 5% del PIB que él considera necesario. España figura entre las naciones específicamente mencionadas por el mandatario estadounidense, junto a otras economías europeas como Italia y Bélgica. La crítica de Trump se enmarca en su estrategia de presionar a los aliados para que incrementen drásticamente sus presupuestos militares, una línea argumental que ha mantenido tanto en su primer mandato como en su actual regreso a la Casa Blanca.

El presidente estadounidense argumentó que Europa debe asumir mayor responsabilidad en su propia defensa, especialmente en el contexto de la guerra en Ucrania y las tensiones geopolíticas globales. «En vez de tomar el liderazgo en defender la libertad en el mundo, especialmente mientras Estados Unidos mantiene el conflicto pendiente más explosivo en el mundo en otro lugar, Europa parece perdida en el intento de convencer al presidente de Estados Unidos de cambiar», afirmó Trump en sus declaraciones. Esta retórica refleja la visión del mandatario estadounidense sobre el reparto de cargas dentro de la alianza transatlántica, una cuestión que ha generado fricciones recurrentes entre Washington y las capitales europeas durante las últimas décadas. El objetivo del 5% del PIB supone más que duplicar el compromiso actual de la mayoría de países aliados, incluida España.

«Vamos a tener que hablar»

Trump llegó a afirmar durante su intervención: «vamos a tener que hablar con España». El Gobierno español argumenta que el gasto militar no puede medirse exclusivamente en términos porcentuales del PIB, sino que debe valorarse también la contribución efectiva a la seguridad colectiva. España mantiene presencia militar en el Ártico, participa activamente en misiones de seguridad en Europa del Este, contribuye a operaciones de paz en África y ha reforzado recientemente su presencia en Groenlandia. Además, el país ha incrementado progresivamente su gasto en defensa durante los últimos años, pasando del 1,2% del PIB en 2022 al 2,1% actual, cumpliendo así con el objetivo del 2% establecido en la cumbre de la OTAN de Gales en 2014. Para el Ejecutivo de Pedro Sánchez, el salto hasta el 5% exigido por Trump resulta económicamente inviable y políticamente inaceptable, especialmente en un contexto de necesidades presupuestarias en áreas como sanidad, educación y servicios sociales.

El ministro Albares enfatizó durante su intervención en Davos que España mantiene un compromiso sólido con la defensa colectiva, materializado en el despliegue de casi 3.000 soldados españoles en misiones internacionales. Esta presencia militar se distribuye entre operaciones de la OTAN en Europa del Este, misiones de Naciones Unidas en distintos continentes y la reciente incorporación de efectivos españoles en el Ártico y Groenlandia para reforzar la seguridad en zonas estratégicas. El Gobierno español considera que esta contribución demuestra su compromiso real con la seguridad transatlántica, más allá de los porcentajes presupuestarios. España participa activamente en la Enhanced Forward Presence de la OTAN en los países bálticos, mantiene presencia naval en el Mediterráneo y contribuye a misiones de entrenamiento en África y Oriente Medio.

La posición española se apoya en la idea de que la seguridad europea requiere una combinación equilibrada de inversión militar, despliegue efectivo de tropas y capacidades estratégicas específicas. Madrid argumenta que su industria de defensa está en proceso de modernización, con proyectos estratégicos como la adquisición de nuevos aviones de combate, la renovación de la flota naval y el fortalecimiento de las capacidades cibernéticas. El Gobierno considera que estos esfuerzos representan una contribución significativa a la seguridad colectiva, aunque no alcancen el porcentaje del 5% del PIB que exige Trump. La resistencia española para comprometerse con cifras que considera irrealizables se enmarca en una posición compartida por la mayoría de los países europeos, que también rechazan el objetivo estadounidense por considerarlo económicamente insostenible y estratégicamente innecesario.

Compartir el artículo