Trump reactiva la vía diplomática y envía a Witkoff y Kushner a Moscú y Kiev

05 septembre 2026 - 07:34

Los emisarios estadounidenses viajarán primero a Rusia y después a Ucrania con una propuesta cuyos términos todavía no se han divulgado. Kiev plantea una pausa recíproca de los ataques aéreos durante las conversaciones, que se celebrarán en plena intensificación de los bombardeos.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha encargado a Steve Witkoff y Jared Kushner una nueva misión diplomática destinada a explorar una posible salida a la guerra de Ucrania, iniciada con la invasión rusa a gran escala de febrero de 2022.

Según el itinerario anunciado, los dos emisarios mantendrán conversaciones en Moscú antes de desplazarse el domingo a Kiev. Medios estadounidenses adelantaron que el sábado podrían reunirse con el presidente ruso, Vladimir Putin, aunque el Kremlin no confirmó inmediatamente ese encuentro.

Trump aseguró que ambos viajan con una propuesta para poner fin al conflicto y expresó su confianza en que exista una posibilidad de avanzar. Sin embargo, no reveló sus términos ni aclaró si contempla concesiones territoriales u otras condiciones que puedan resultar especialmente sensibles para Ucrania.

«Tenemos una idea para la paz», se limitó a declarar el presidente estadounidense ante los periodistas.

Diplomacia entre Moscú y Kiev

La misión responde al modelo de diplomacia itinerante utilizado anteriormente por Washington: los negociadores escuchan por separado a las dos partes e intentan identificar algún punto de encuentro antes de plantear una negociación directa.

Witkoff, uno de los principales interlocutores de Trump en este conflicto, ha viajado en varias ocasiones a Moscú. Kushner, yerno y antiguo asesor del presidente, también ha participado en gestiones diplomáticas relacionadas con Gaza e Irán. Para ambos será la primera visita a Kiev desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que los recibirá el domingo y aseguró que su Gobierno se prepara para mantener unas conversaciones «constructivas y sustantivas». Kiev quiere conocer tanto las propuestas estadounidenses como la respuesta que los emisarios hayan obtenido en Moscú.

La secuencia de las reuniones concede a Witkoff y Kushner un papel de intermediarios, pero no significa que Rusia y Ucrania hayan aceptado iniciar una negociación directa ni que exista ya un acuerdo sobre las condiciones básicas de un eventual alto el fuego.

Zelenski propone una pausa de los ataques aéreos

Para facilitar el desplazamiento y la seguridad de los enviados estadounidenses, Zelenski anunció que Ucrania se abstendrá de lanzar ataques aéreos durante el periodo necesario para las conversaciones. También pidió a Rusia que aplique una pausa equivalente.

La propuesta no constituye todavía un alto el fuego general. Se trata de una medida limitada, vinculada a la duración de la visita y a sus necesidades logísticas. Moscú no había respondido públicamente al ofrecimiento en el momento de redactarse esta información.

La iniciativa diplomática coincide con una nueva escalada militar. Las autoridades ucranianas informaron de que un dron ruso alcanzó la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania en el centro de Kiev y causó varios heridos. Otro ataque contra la ciudad de Kamianske, en la región de Dnipropetrovsk, dejó al menos cuatro muertos y cinco heridos.

Ucrania también ha intensificado sus operaciones de largo alcance contra objetivos situados en territorio ruso.

Una propuesta rodeada de incógnitas

Los anteriores intentos estadounidenses de acercar las posiciones de Moscú y Kiev apenas produjeron avances. Continúan abiertas cuestiones fundamentales como el futuro de los territorios ocupados, las garantías de seguridad para Ucrania, su alineamiento militar y el orden en que deberían aplicarse una tregua y un eventual acuerdo político.

La nueva misión permitirá comprobar si Washington dispone de una propuesta suficientemente concreta para superar esas diferencias o si se trata de una exploración preliminar.

El primer resultado relevante no será necesariamente la firma inmediata de un acuerdo, sino determinar si Moscú y Kiev están dispuestos a reducir la escalada y negociar sobre una base común. Tras más de cuatro años y medio de guerra, ese punto de partida continúa siendo incierto.

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